Un cóctel de origen londinense que vivió su esplendor en los años veinte y treinta y que continúa en las manos más distinguidas y famosas, es este combinado, símbolo de la tradicional elegancia inglesa, que fue creado en el Embassy Club, en un barrio londinense también famoso por su elegancia, Mayfair, donde hoy día se puede ver con una copa en la mano a personajes como Madonna o Elton John.
El Claridge tuvo su esplendor en los años veinte y treinta, cuando el furor de los cócteles era masivo entre los segmentos de la población más distinguidos, sobre todo en los ambientes artísticos y mundanos de la época. Tras la guerra, siguió tomándose en los locales de más renombre y actualmente se puede solicitar en las barras en donde haya barmen de categoría y experiencia.
Se trata de una bebida para ser sostenida por manos famosas o que quieren serlo, y debe beberse con lentitud, degustando cada trago, con un cierto ritual. Si además de sentirse famoso quiere hacer ostentación de riqueza, puede prepararse otra variante, igualmente elegante, el Rolls Royce: en vaso mezclador con hielo verter un medio de ginebra, un cuarto de vermouth seco, un cuarto de vermouth rojo y un chorrito de licor Benedictine. Revolver, colar y servir en copa de cóctel.
¿Cómo se hace el Claridge?
En vaso mezclador con hielo, verter un tercio de ginebra inglesa, un tercio de vermouth seco, un sexto de apricot brandy y un sexto de Cointreau. Revolver, colar y servir en copa de cóctel previamente enfriada con agua y hielo.
Se trata de un cóctel fuerte, aunque semiseco, apto tanto para un aperitivo tranquilo como también para ser degustado en la sobremesa o entre horas. Es una bebida elegante, que hay que ingerir con distinción y sosiego.
Lunes, 28 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre