Robert de Niro, en su papel de Jack Byrnes, agente de la CIA retirado y “padre de ella”, agita la coctelera donde ha introducido ginebra y una mezcla ya embotellada para preparar unos Tom Collins. Con este combinado quiere agasajar al invitado, un enfermero que vive con su hija: no sabe todavía el pobre ATS la cantidad de líos en los que se va a meter en el breve espacio temporal de un corto fin de semana.
Se trata de la divertida película Los padres de ella (Meet the parents) de Jay Roach, en la que hay diversas, y algunas jocosas, referencias alcohólicas, como unos Dry Martinis adornados con aceitunas sin hueso o una botella de Mumm´s, el champán más caro que venden en el supermercado local de Oyster Bay, y cuyo descorche, debido a la impericia del enfermero, tiene trágicas consecuencias para la madre de Robert de Niro, o mejor para sus cenizas, porque dentro del despliegue de humor del que se puede disfrutar en esta cinta, también hay cabida para el humor negro.
A por sour mix. De Niro y el enfermero, Greg Focker, interpretado por Ben Stiller, tienen a lo largo de la película una relación tensa y conflictiva, solucionada al final en una brillante escena en el que se hace uso del “detector de mentiras humano”, en el que ambos verifican la veracidad de las declaraciones del otro con los dedos puestos en las venas de las muñecas para detectar los cambios en las pulsaciones.
Pero al principio de la película todavía no ha estallado el conflicto y comparten sendos Tom Collins antes de cenar, e incluso van a comprar más mezcla para Collins al supermercado, mientras suena en el coche la canción favorita del espía, Puff the Magic Dragon, del trío folk norteamericano de los sesenta Peter, Paul and Mary. 
La hipotética, y seguramente falsa, referencia a la marihuana que podría encubrir la tan inocua canción, que trata realmente sobre la pérdida de la inocencia de la niñez, es otro de los motivos de enfrentamiento entre Greg y su futuro suegro, pero el tomar un Tom Collins o ir a comprar más mezcla (sour mix) parece mantenerlos más unidos.
Porque hoy en día tienen los americanos la costumbre de comprar esta mezcla, el sweet and sour mix, para preparar diversos Collins, sours y otros cócteles, lo que evidentemente, aunque para escándalo de ortodoxos y seguramente de la calidad final del resultado, facilita mucho el ejercicio de la combinatoria. Se trata de una mezcla de zumo de limón con azúcar, aunque hay variantes aptas para diabéticos o que incluyen clara de huevo. Solo hay que meter un poco de la botella en la coctelera, el alcohol que se prefiera, y ya está el cóctel. Es como si el cóctel lo hiciera directamente Puff, el dragón mágico de la canción.
La verdadera historia. No tuvo esta botella el barman del Limmer´s Hotel de Londres, John Collins, cuando hizo, según se cuenta en unos versos de 1890, el cóctel que lleva su nombre, con ginebra holandesa, zumo de limón, azúcar y soda. Cuando los clientes cambiaron la ginebra original por otra más suave llamada Old Tom, el Tom Collins, combinado refrescante donde los haya, acababa de nacer.
Magia de nuevo en el arte de la combinatoria y un campo abierto para la experimentación en el que podemos ejercitarnos adaptándolo a nuestros propios gustos personales, con la ayuda de la magia del dragón.
LA FÓRMULA.
Aunque el original se hace directamente en un vaso, que se denomina por cierto vaso Collins, puede hacerlo en coctelera agitando todos los ingredientes, salvo la soda. Mezclar en el vaso con fuerza, o agitar en la coctelera, azúcar (mejor jarabe de azúcar o azúcar en polvo), zumo de limón y una copa de ginebra inglesa. Añadir hielo (que puede ser troceado) y completar con soda o agua de selz, revolviendo ligeramente. Adornar con media rodaja de limón y una guinda roja.
· Queda muy elegante como adorno una rodaja entera de limón incrustada en el borde del vaso Collins, en cuyo caso se requiere inlcuir pajita.
· Una alternativa aún más elegante es colocar unos gajos pelados de limón en el fondo del vaso.
· Si el limón le resulta ácido, añada un chorrito de concentrado de cereza.
· Hay otros precedentes en el cine del Tom Collins: por ejemplo, en la película Humoresque de 1946, muy glamourosa, con Joan Crawford y un sifón muy bonito, de los antiguos, al aire libre.
. Por cierto, The Tom Collins son también un grupo musical.
. En Los padres de él (Meet the Fockers), que continúa la trama de la primera, se ven de nuevo los Tom Collins y muchas divertidas peripecias que le volverán a hacer estallar en carcajadas.
. Esta es para nota: el volumen de líquido en el Tom Collins de Jack varía mágicamente (¿efecto del dragón?) en la película. es uno de los 46 errores que puede ver aquí.
LA FAMILIA COLLINS.
Si varía el alcohol básico del Tom Collins, la ginebra inglesa, podrá obtener diversos miembros de esta prolífica familia, e incluso incorporar usted alguno:
· John Collins: con ginebra holandesa y también, aunque es incorrecto, con whisky escocés.
· Jack Collins: con calvados, y también con bourbon.
· James Collins: con whiskie irlandés.
· Chuck Collins: con whiskie canadiense.
· Pierre Collins: con coñac.
· Pedro Collins: con ron.
· Juan Collins: con tequila.
· Iván Collins: con vodka.
· Jack Byrnes “De Niro” Collins: sour mix comprada en el súper de Oyster Bay y ginebra. ![]()
Lunes, 28 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre