¿A los "muy cerveceros" les encantará la idea de sumergirse en una bañera llena de cerveza?Quizás no, pero cuando se les diga las ventajas para la salud y el relax que ello conlleva igual cambian de opinión. Eso es lo que han pensado en la República Checa, donde se acaba de abrir lo que parece ser el primer balneario de cerveza del mundo.
Chodovar se llama el local que realiza esta curiosa oferta, a la que se están animando ejecutivos del centro de Europa y de Rusia.
Se trata de unos baños calientes con agua mineral y cerveza oscura de la zona, que relajan, suavizan los músculos, eliminan los dolores musculares y un montón de cosas más, inlcuyendo los cuidados capilares. Todo esto sucede en Chodova Plana, una ciudad próxima al antiguo centro termal del noroeste. 
Los propietarios de la cervecería ‘Chodovar’, una de las pocas fábricas artesanales checas que sobreviven a la industrialización, acaban de lanzar los sorprendentes baños de cerveza, más interesados en atraer a los turistas a su nuevo hotel que en vender su producción. Desde hace tiempo, los alambiques de cobre y el restaurante de cocina tradicional, abierto en las antiguas cavas de la cervecería, representan la única atracción turística, además de la principal fuente de empleo de esta población de 1.300 habitantes.
Los seis centros termales de la región se disputan a los clientes proponiendo "fórmulas de bienestar" y "un fin de semana saludable". "Teníamos la cerveza, una fuente de agua mineral muy próxima, y pensamos en los baños de cerveza", explica el joven gerente Mojmir Prokes, que destaca los "efectos rejuvenecedores", especialmente sobre la piel.
Para la habilitación fue necesario que un médico de Marianske Lazne presentara pruebas, obtener una licencia ante la administración local, comprar seis grandes bañeras de metal pulido fabricadas a medida y contratar a una enfermera diplomada.
Klara Kovacsova, que trabajó antes en baños terapéuticos, cree que la idea es "brillante". "Estos baños no compiten con las termas clásicas", asegura la enfermera que recibe a los visitantes detrás de un bar.
Es ella quien mezcla el agua sulforosa y la cerveza negra, agrega la dosis de hierbas aromáticas, supervisa la temperatura del baño, instala a los ‘pacientes’ y les sirve una enorme jarra de cerveza casera, incluida en el precio de 550 coronas (unos 20 euros).
"La República Checa es mundialmente conocida por su cerveza, y los checos la adoran: el baño de cerveza es un excelente concepto para que se hable de esto", reconoce Jitka Puzorova, a cargo de la promoción de establecimientos termales en la Oficina de Turismo gubernamental, con sede en Praga.
"Los rusos tienen dinero y quieren lo mejor, ya sea agua mineral o cerveza", explica Andrei, que vino por un día con un grupo de amigos.
Cada año aumenta el número de rusos que visitan las termas checas, especialmente las de Karlovy Vary (Carlsbad, centro-oeste), su destino preferido.
Los baños de cerveza no sólo tratan de conquistar a los extranjeros, sino también a los checos, los mayores consumidores de cerveza del mundo, que se dejan seducir por la idea de "salud, belleza y bienestar".
Lunes, 28 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre