El buen vivir de Juan Luis Recio

Y dicen que el vino es caro

17.02.06 | 06:55. Archivado en Vinos, Generalidades
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"Siempre digo que no existen vinos caros, sino que hay vinos ante los cuales nos damos cuenta que nuestro sueldo es una mierda" me comentaba hace poco Fernando Gurucharri, Presidente de la Unión Española de Catadores. También recuerdo, esto por lecturas;), otra frase: “Siendo la viticultura la forma más rentable de agricultura, algunos pierden fortunas con ella”, lo que afirmaba el gaditano Lucio Columela hace casi dos mil años. Ante todo ello, ¿está justificado el precio del vino? Veamos.

Las explicaciones que da en uno de los primeros tratados de viticultura que se conocen, De Re Rústica, podrían seguir vigentes en gran medida en la actualidad: considera que es una actividad de moda, que no se cuida el tipo de suelo o la situación de la viña, que no se poda bien, etc. ¡Y eso que un viñedo romano producía sesenta hectolitros de vino por hectárea, casi el doble de la media que se consigue hoy en nuestro país!

Con esas producciones, muy inferiores a las francesas, es lógico que el precio del vino sea alto. Ahora que mi hermana y su marido han replantado de viñas unas tierras acogidas a la Denominación de Origen Monte de Lentiscal, en Gran Canaria, he ido conociendo más sobre los diversos costes relativos a la producción de vino, muchos comunes a cualquier actividad agrícola y otros específicos de esta compleja producción en concreto. El cuidado de los cultivos, la vendimia, la vinificación, la crianza y embotellado, por no hablar de otras partidas que hoy en día van tomando cada vez más protagonismo (lo cual quiere decir que igualmente se les asigna una mayor cuantía presupuestaria: el diseño, el marketing, el I+D+i, la distribución, la publicidad, las relaciones públicas) hacen que el precio del vino sea relativamente alto, aunque lógicamente depende de zonas y categorías.

El precio de la uva y el clima

Uno de los factores que lógicamente más influye en el precio del vino es el precio de la uva y la producción de cada año, afectada básicamente por la climatología. Al año, aproximadamente, por ejemplo, la producción vitivinícola en la Unión Europea será de unos 170 a 200 millones de hectolitros. En España, puede que la producción esté en unos 36 a 40 millones de hectolitros al año, según los datos que indica periódicamente el Ministerio de Agricultura.

Muchas años, debido a la sequía, la uva en general viene menos cargada, dando algo menos de mosto que otros años. Por otra parte, las lluvias fuera de temporada que a veces se producen suele perjudicar la vendimia en diversas zonas, paralizando la maduración de las uvas y quizás arriesgando su estado sanitario. El precio de la uva en según qué zonas puede estar en torno a 0,80 € en algunos años, mientras que en otros llega a más de 2 € por kilo. Ello nos da una idea de las fluctuaciones en las que se mueven los diversos actores en la producción del vino.

La competencia en un mercado global

Y luego está el tema de la competencia: lo que antes era monopolio de los países mediterráneos se ha extendido a otras regiones del mundo de similar clima, que están ofreciendo productos cada vez más notables, a precios muy competitivos para calidades similares, y que gozan de la ventaja de no contar con las trabas administrativas que la protección del vino y su sistema de producción imponen en la Unión Europea.

Así, los vinos californianos, chilenos, argentinos, sudafricanos, australianos y neozelandeses, van ganando cada vez más cuota de mercado, a escala mundial, en esta economía globalizada. Mientras que las exportaciones de los vinos europeos en los últimos 15 años del siglo XX han crecido solamente un 3 %, las de algunos de estos países se han multiplicado por ocho. Los premios que están obteniendo estos vinos en las competiciones internacionales superan con creces a los europeos, sobre todo porque cada vez se está primando más la relación calidad-precio.

A nadie le amarga un dulce

Una de las razones por las que estos países ofrecen buenos productos a más bajo precio está en el uso de nuevas tecnologías en el cultivo (como el riego por goteo) y en la producción (como la fermentación en acero inoxidable a temperatura controlada o el añadido de trozos de roble o tablas de barrica a los tanques de fermentación), tecnologías que en muchos casos no están autorizadas por la legislación europea o la propia de cada una de las Denominaciones de Origen controladas.

Piénsese que el precio de una barrica de roble nueva hace que el precio del vino se incremente en unas 250 pesetas por botella y que un buen corcho puede tener un precio muy superior al de la propia botella que encierra el vino para comprender una de las muchas razones por las que el buen vino es un producto cada vez más costoso. Bien es verdad que a veces en la producción se consiguen interesantes subproductos, como las celebradas yemas de conventos, dulce fruto del uso que se daba a las claras de huevo en el proceso de clarificación o eliminación de impurezas del vino.

¿Dónde es mejor comprar?

Aún cuando sabemos que el vino bueno es relativamente oneroso, está claro que los aficionados no vamos a renunciar a su consumo, por lo que debemos buscarlo en los lugares más adecuados. La oferta en las grandes ciudades es muy variada y en la mayoría de los casos la compra será muy segura. Además de las tiendas de alimentación y las grandes superficies, se dispone ahora de muchas tiendas especializadas regentadas por verdaderos amantes del vino que le darán consejo sobre la mejor elección en cada momento y sobre otros aspectos relevantes (cómo conservar el vino, cuándo consumirlo, etc.).

Además, puede comprar directamente en las bodegas, a través de los clubs de vino o en las Ferias y eventos sobre el vino que cada vez se celebran con mayor frecuencia. Así que la decisión última está en su mano y puede irla variando a voluntad. En cualquier caso, a pesar de que a veces el precio sea un poco elevado, no deje de comprar vino. Tiene mucho que ganar, a cambio simplemente de dinero...

¿QUÉ ES COMPRAR EN PRIMEUR?

Este término francés designa a un sistema de compra de vino de modo directo a las bodegas o a sus distribuidores. Se suele utilizar en el caso de vinos especiales, de producción escasa y alto precio. El sistema consiste en que el vino se compra antes de salir al mercado, mientras se encuentra reposando en la bodega. En catalán se dice comprar “a l´avanzada” Y en castellano no hay un término establecido, utilizándose a veces comprar “en primicia”, aunque últimamente se ha propuesto “en flor”, término ganador de un concurso convocado por Vinoselección, club de venta de vino. Si se trata de vinos prestigiosos y de buenas añadas, será una buena comprar hacerlo “en primeur casi garantizado el futuro incremento en el valor de mercado, aunque lógicamente en el momento de la compra no se puede estar seguro de la evolución futura de la cosecha.

LOS CLUBES DE VINOS.

Asociarse a un club de vino hace que nuestra bodega esté permanentemente surtida, que sea variada y de garantía, que no paguemos un precio excesivo y que estemos al tanto de las novedades que se van produciendo. Algunos clubs de vino relevantes, y en este blog encontrará más, son los siguientes:

· Vinoselección (Tfno. de información: 902 25 35 25).
· Club de Vinos Gourmets (Tfno. de información: 91 431 13 34).
· Bacchanalia (Tfno. de información: 902 38 10 38).

A LA HORA DE LA COMPRA.

· Elija vinos jóvenes en su categoría, justo cuando salgan al mercado, y consérvelos adecuadamente en su bodega o armario de vinos.

· Desconfíe de los chollos: un vino que se ofrezca mucho más barato de lo que le corresponde puede estar en malas condiciones. Recuerde que con frecuencia lo barato es caro.

· No compre vinos que estén de pie en locales con poca rotación de producto, y menos si están en un escaparate donde les da el sol de continuo.

· Es de más calidad y a veces más rentable una botella de tamaño magnum (1,5 litros) que la convencional de tres cuartos de litro.

· Manténgase informado de productos y precios a través de las revistas especializadas.

· Visite las ferias de vino y las bodegas, para poder probar los productos antes de proceder a su compra.

· Si el vino ha viajado, déjelo reposar unos días antes de proceder a su consumo.

· Aproveche sus viajes laborales o de turismo para conocer nuevos productos quizás de más difícil acceso en su lugar de residencia.

· También puede comprar por Internet, si acude a proveedores de confianza.

· Intercambie información con otros aficionados, incluso participando en chats especializados o listas de correos.


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