El Sr. Mohamed Jamali, el taxista con la licencia numero 1 de Tànger me llevo ayer a visitar Ceuta, ciudad en la que nunca habia estado y por la que sentia cierta curiosidad de conocer, ya que naci en Melilla, la otra plaza española en Africa (aparte de Perejil, nombre gastronomico, por cierto). El paseo desde Tànger es muy agradable, divisàndose de continuo la costa gaditana y casi llegàndose a tocar en un momento dado el Peñon de Gibraltar. ...
Tras un accidentado paso de la frontera en la que vivi escenas que guardaba en la memoria de las peliculas medievales y en donde incluso lleguè a temer por mi integridad fisica, llegue a la carretera nacional que conduce a la ciudad de Ceuta, a la que encontrè muy limpia y cuidada, visitè las Murallas Reales, paseè por la playa del Chorrillo y me tomè una cervecita en el Mesón de la Gran Via, acompañada de unas estupendas coquinas. Ademas, estaba en una terraza al aire libre, en mangas de camisa y bajo un sol de justicia, lo que digo porque sè que en algunas zonas de la peninsula hace un frio que pela, segun me cuentan. Pero se estaba tan a gusto, a pesar del calor, que me tomè una segunda caña, que llego esta vez con un puñado de frescas gambas cocidas. Total: 3,60 euros...
Tras los recorridos turisticos pertinentes elegi para comer uno de los restaurantes posibles y he de reconocer que fue todo un acierto, aunque seguro que hay otros muchos interesantes que tendrè ocasión de probar en futuras visitas o que acaso alguno de ustedes me puede contar. Asi, tenia muy buena pinta un lugar llamado nada màs y nada menos que "El Restaurante", pegado a una puerta lateral de la Catedral y donde se atisbaban unas interesantes cajas de vino, una de ellas de Malleolus de Emilio Moro...
Pero, como andaba ya en el Poblado Marinero, nueva construccion de caràcter comercial junto al Puerto, me adentrè en "El Refectorio", regentado por los hermanos Carrasco Moron. Uno de ellos, Rafael me atendio de maravilla rezando la oferta de comidas a la antigua usanza, sin carta y sin precios. No teman, la relacion calidad precio es razonable, aunque son precios españoles, volvi a notar que habia cruzado la frontera, aunque no temi por mi integridad.
El local es muy bonito y con unas buenas vistas al mar y ofrecen un importante un importante surtido de productos
frescos, mariscos, pescados y tambien carne, asi como platos de cocina màs elaborada y muchos aperitivos, como unas estupendas croquetas. De jamon, si, y cai en la tentacion de tomar media racion de jamon iberico, ya que en Marruecos, como ustedes pueden imaginar no es muy frecuente, ni bien visto su consumo. El jabon del hotel, sin ir màs lejos, declara en su envoltorio que no està elaborado con grasa de puerco, para tranquilidad de los mas remilgados.
Yo ya me habia comprado en la Medina de Tetuàn, una edicion bilingue del Coràn, en castellano y àrabe, que conto con la aprobacion del Sr. Jalami, mi diligente chofer en mis correrias por el norte de Marruecos en estos dias. "Muy bien, muy bien" asintio complacido. No teman por mi, el Sr. Jalami me esperaba al otro lado de la frontera y no sabe que comi jamon; a la vuelta nos encontramos, no sin alguna dificultad, y los dos volvimos sanos y salvos a Tànger, antes de que anocheciera, lo que estos dias viene a suceder sobre las cinco y cuarto, poco antes de que llamen creo que es a la cuarta oracion desde los minaretes de las mezquitas. Ya me he acostumbrado a medir el tiempo por las llamadas al rezo, es bastante pràctico, y ademàs no tiene remedio (lo oyes quieras o no). Ahora cuendo he llegado al cyber desde donde escribo peleandome con el teclado en arabe, el encargado estaba rezando en el suelo, pero yo, como ya nos conocemos, he cogido mi puesto favorito (para que sea mas divertido, debe ser, cada teclado tiene las teclas cirilicas en distinto orden, asi que de momento me he aprendido uno, las eñes las copio del navegador, ya que no recuerdo ahora los codigos ASCII, y de los acentos, perdonenme, pero paso).
Volviendo al grano, la carta de vinos que ofrecen es muy completa y curiosa (y es muy bonita la bodega donde guardan los vinos), estando ordenada por bodegas y dando informaciones sobre las mismas, como su produccion y el porcentaje de botellas que exportan, y abarca zonas y marcas no muy frecuentes y bien elegidas. Me parece que no tienen vinos marroquies, de todos modos, pero si muchos y buenos cavas, y vinos interesantes y novedosos, como el Pintia, que lleva menos tiempo en el mercado que el propio local, que acaba de cumplir su primer lustro (lo que hay que trajinar el coco para no poner mucho esa letra tan nuestra).
Tome despues una enorme bandeja de almejas a la marinera, muy bien guisadas con un ajo suave y a la vez sabroso, junto con un esplendido y lleno de aromas Juve y Camps Milesime y luego un mero a la plancha con ajito y gambas que estaba tambien para chuparse los dedos.
Y para explicar el encabezamiento todo ello servido por Desi, una joven y a la vez experta camarera que no perdia detalle ni de mi ni del resto de los comensales, al igual que su colega Manolo. Ambos me explicaron la receta del postre, una tarta de queso que era mas bien una mousse suave y nada dulce, cubirta con un caramelo que recuerda al quemado de la crema catalana (me dijeron que lo hacian con queso de Filadelfia, pero no se si es un secreto, asi que no se lo digan a nadie).
Y sobre todo Desi fue prodigiosa porque con su saber hacer suavizo un diminuto problema, dentro del servicio excelente y de la tambien suculenta comida y bebida: un hueso de aceituna, o lo que eso parecia, que surgio en medio del mar de almejas a la marinera: tuvo la habilidad de suavizarlo todo, como la tarta de queso y el cafe, tras el cual corri a buscar al Sr. Jalami a la frontera y ni me acorde mas del intruso, ese maldito hueso de aceituna.
EL REFECTORIO
Poblado Marinero Local 37
Ceuta
TF 956 51 38 84
Lunes, 28 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre