E
l Vesuvio es un cóctel azulado como el Mediterráneo y duro como la lava del propio volcán, que tuve ocasión de conocer directamente de su creador, en el hotel homónimo de Nápoles. En realidad pienso ahora que puede que fuera la propia sirena Partenope, que da nombre a la calle donde se ubica el Grande Albergo Vesuvio, la que inspirara a Antonio Russo, capo barman de dicho establecimiento, para buscar la combinación más adecuada del cóctel Vesuvio, cuyo nombre rinde homenaje al volcán que se divisa desde casi toda la ciudad de Nápoles, y de modo privilegiado desde el Hotel, fundado en 1882, cuando el paisaje sería exactamente el que pintó Gonsalvo Carelli en un cuadro que se ha convertido en emblema del propio establecimiento hotelero.
Estaba, al menos hasta hace un par de años, el barman Russo todavía en activo y tuve ocasión de conocerlo en primavera, estación sin duda privilegiada para la visita a una ciudad tan atractiva, así como a las ruinas en las que el volcán, que ha sido escenario de una entrega de La Guerra de las Galaxias, dejó convertidas hace casi 2.000 años a las bellas ciudades romanas de Pompeya y Herculano.
Un Vesuvio frente al Vesubio. Saboreando ya el segundo Vesuvio, fuerte y azulado, y antes de una espléndida cena napolitana junto al Castell dell´Ovo (donde muriera Alfonso V el Magnánimo), mirando y sintiendo el marino olor de un también fuerte y azulado Mediterráneo, vislumbrando Sorrento e intuyendo la isla de Capri (donde una vez, para Hervé Vilard, todo había acabado), me fue contando el simpático y experto barman, apoyado en numerosos documentos fotográficos, sus casi cincuenta años de magistral labor tras la barra del Hotel Vesuvio, por el que han desfilado personalidades tan relevantes como nuestros Reyes Juan Carlos y Sofía, políticos como Bill Clinton, Helmut Köhl, Francois Miterrand, Jacques Chirac o Francesco Cossiga, y artistas de fama internacional y mitos de variada índole como Humphrey Bogart, Bob Hope, Claudia Schiffer, Luciano Pavarotti, Grace Kelly y Rainiero de Mónaco, Rita Hayworth y el Aga Khan, Gina Lollobrigida... 
Me dicen también que murió en el hotel el cantante Caruso, que estuvo Oscar Wilde con algún amante (no sé si con Bosie), y que andaron por aquí también Errol Flyn y Clark Gable, pero no estoy seguro de estos últimos datos.
Antonio Russo terminó mostrando, ante un tercer cóctel, la foto de su bella esposa en el bar del Hotel: la sirena Partenope y el volcán que volvió a rugir durante la Segunda Guerra Mundial en sintonía con los bombardeos de la aviación aliada se volvían a unir en viviente leyenda, dando todo su sentido a un cóctel azulado como el Mediterráneo y duro como la lava del Vesubio rugiente, en la audaz combinatoria de atracción y peligro donde se logran los mayores aciertos tanto en la coctelería como en muchas otras artes...
¿CÓMO SE HACE?
· Vesuvio (fórmula de Antonio Russo): en vaso mezclador con hielo verter ocho partes de ginebra, una parte de vermut seco y una parte de curaçao azul. Revolver, colar y servir en una copa de cóctel previamente enfriada adornando con una guinda roja. Puede tomarse tanto de aperitivo como de sobremesa.
· Vesuvio (una fórmula internacional): en coctelera con hielo verter un medio de ron blanco, un cuarto de vermut rojo, un cuarto de zumo de limón, una cucharadita de azúcar en polvo y un poco de clara de huevo. Agitar, colar y servir en un vaso old-fashioned con hielo.
LOS SECRETOS DEL CURAÇAO Y DE NÁPOLES.
· La isla de Curaçao es una de las que forman el grupo de las Antillas Holandesas, y posee una gran riqueza marina y botánica, por lo que en ella se puede disfrutar de playas maravillosas, arrecifes de coral, sesiones de buceo y mil y una atracciones más, incluida una granja de avestruces.
· En la región de Landhuis Chobolobo de esta isla se empezó a producir en 1896 el licor curaçao, un triple seco parecido al Cointreau, con un cierto sabor a naranja, muy usado en la coctelería en sus variantes blanca, roja o azul. La fábrica Senior Liqueur Curaçao sigue elaborando esta bebida con la receta original, cuya fórmula es celosamente protegida. Hoy día existen nuevas variedades con sabor a ron con pasas, café y chocolate.
· Cuando en 1933 se inauguró el Boadas Cocktail Bar en la calle Tallers, en plenas Ramblas barcelonesas, se celebró el evento con un cóctel llamado Boadas, como su inventor, procedente de Cuba. Consta de un tercio de curaçao, un tercio de Dubonnet (un vermuth rojo) y un tercio de ron. Se sirve en copa de cóctel con guinda roja. En Boadas, como lo tomé el otro día, se hace trasvasando el líquido hábilmente de un vaso mezclador a otro, uso tradicional en este establecimiento.
· Si visita Nápoles, no olvide ir a conocer el Café Gambrinus, en la Plaza de Trieste e Trento, donde los aromas del café se revisten del espíritu de los personajes célebres que han hollado el establecimiento, que es toda una galería de arte: De Sanctis, D´Annunzio, Scarfoglio, Di Giacomo, han sido cotidianos clientes, junto con Jefes de Estado y mandatarios internacionales que no se resisten a tomar un café en Gambrinus si visitan la ciudad.
· Junto a Nápoles se encuentra la isla de Capri, refugio de yates y cruceros durante todo el largo verano mediterráneo. Recuerde probar los licores de frutas originales de esta isla, dulces y fuertes. Entre la variedad de frutas, destaca el licor de mandarina.
· Con zumo de mandarina y spumante (el vino espumoso italiano) se hace en el Grand Hotel Vesuvio un cóctel muy elegante: el Puccini, ideal antes de ir a la ópera o mejor aún para degustarlo en el entreacto.
· Un cóctel con mandarina más sofisticado si cabe es el Riviera, que se prepara en el Café Torino (en la ciudad homónima): se agita en coctelera un cuarto de Campari, un cuarto de vodka, un cuarto de zumo de mandarina y un cuarto de zumo de pomelo y se sirve en copa alta completada con spumante. En este local bebió más de un cóctel Ava Gardner.
· La quinta letra del volcán se escribe con “v” en italiano y con “b” en castellano.
· Hay una película clásica ambientada en estos parajes: Capri, de 1960, protagonizada por Clark Gable y Sophia Loren, producida en Estados Unidos, de ahí la ph de Sofía, y dirigida por Melville Shavelson.
Lunes, 28 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre