El buen vivir de Juan Luis Recio

Dar de beber a Matt Dillon

06.09.05 | 16:42. Archivado en Cócteles
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Cuando el polémico Vladimiro Montesinos, antiguo jefe del servicio de inteligencia del Presidente peruano Fujimori aterrizó detenido hace unos años en el aeropuerto militar de Pisco quizás tuviera otras cosas en las que pensar distintas a discutir sobre si es Perú o Chile el productor original del pisco, el aguardiente sudamericano procedente de las primeras viñas de moscatel llevadas por los españoles al Nuevo Mundo. Porque en el tradicional contencioso entre Perú y Chile sobre quién es el original destilador de esta bebida, que hoy se encuentra en todas las latitudes del planeta, es la existencia de una localidad con el nombre de Pisco, entre otras razones, lo que avaló la candidatura de Perú, que ahora goza del derecho a decir que el pisco es peruano, en detrimento de los aguardientes chilenos que hasta hace bien poco llevaban el mismo nombre de “pisco”.

De ello me informó el último sábado de agosto el psicólogo y poeta peruano Yulino Dávila, hasta hace poco responsable de la Biblioteca Norteamericana en Barcelona, y experto en la ingesta de este espléndido cóctel en la barra del Boadas, atendido por las experimentadas manos de María Dolores Boadas en persona, mientras saboreábamos una espléndida comida peruana, con pisco sour de aperitivo y puro a los finales (aunque no “seco y volteado”, como hacen los “muy machos” con estos tragos para presumir de futura cirrosis, cuanto poco). Pero, de una procedencia o de la otra, el caso es que hoy se encuentran botellas de pisco en barras de todo el orbe gracias a la popularidad de esta variante de los sours, que constituye un delicioso aperitivo del gusto de un amplio espectro de bebedores, tanto habituales como ocasionales. Dado que un lector me pide que no me olvide de este trago, le dedico desde aquí este artículo. Ya me dirá, amigo Luis Guevara, qué le parece

El padre de los sours. Pero los sours constituyen una familia, cuya cabeza visible, aunque el primer sour fue de cognac, es el whisky sour, caracterizados por la presencia de zumo de limón natural entre sus ingredientes. A fin de cuentas, sour, en inglés, quiere decir ácido, agrio. Una bebida alcohólica potente, agitada diestramente en una coctelera con hielo, azúcar y limón, eso es, en líneas generales, un sour.

Aunque así dicho parece que no es nada difícil, un whisky sour bien hecho no lo hace cualquiera, y menos si no es hábil con la coctelera. Eso debió pensar el anciano camarero que atendía a Matt Dillon en su papel de detective traidor en la divertida película Algo pasa con Mary, ya que a pesar de su insistencia se negó a servirle este cóctel, aperitivo ideal, sustituyéndolo por una vulgar cerveza.
Muchos admiradores de este popular actor seguro que no hubieran desaprovechado esta ocasión de realizar una obra de misericordia, en este caso, dando de beber al sediento, y seguramente habrá quien esté dispuesto a recibir todo un curso de coctelería para no desperdiciar la oportunidad de satisfacer a este afamado galán.

LAS FÓRMULAS MÁS ÁCIDAS.

· Whisky sour: en una coctelera con hielo troceado, poner una cucharadita de azúcar (mejor en polvo), el zumo de medio limón y una copa de whisky americano. Agitar con rapidez y servir en una copa de cóctel o en la original copa “delmónico”, en forma de tulipán, que toma el nombre de un restaurante neoyorkino de finales del XIX.
o Aunque este cóctel se debe hacer “a ojo”, si quiere proporciones para empezar a practicar y averiguar las suyas, empiece con dos tercios de bourbon y un tercio de limón.
o El whisky americano o bourbon (whiskie) se puede sustituir por whisky escocés o canadiense, por ron, por ginebra, por vodka, e incluso por amaretto, y obtendrá diferentes tipos de sours.
o Este cóctel también se pueden servir en un vaso bajo de whisky, con un poco de hielo, una cereza al marrasquino y una rodaja de limón o de naranja. Incluso hay quien añade un poco de soda.
o En algunas fórmulas se incluye un poco de zumo de lima y a veces de naranja. Es para quien no le guste demasiado sour.
· Pisco sour: además del pisco, el azúcar y el limón, se añade en la coctelera un poco de clara de huevo y unas gotas de angostura, y tras servirlo se espolvorea con un poco de canela.
· South Side: es un sour de ginebra adornado con hojas de menta fresca.
· Applejack sour: es un sour de calvados con un chorrito de granadina.
· Fireman´s sour: es un sour con la mitad de calvados y la mitad de jarabe de granadina. Al rojo vivo, aunque muy dulce.

CURIOSIDADES SOBRE LOS SOURS.

· El primer sour seguramente se hizo en Estados Unidos a finales del siglo pasado, con cognac y clara de huevo. A principios de siglo, al fallar las importaciones de cognac, se sustituyó por bourbon. El pisco sour se popularizó durante los años 20 y 30, en plena Ley Seca.
· William Faulkner, quien dijo que “la civilización se inicia con la destilación”, fue un gran aficionado al whisky sour, sobre todo cuando trabajó como guionista en Hollywood en los años 40. Por cierto, la mayoría de los Premios Nobel de Literatura americanos eran grandes bebedores y muy aficionados a la coctelería: el propio Faulkner, Ernest Hemingway o Eugene O´Neill son algunos ejemplos.
· Con un poco de anticipación, el periodista Luis Pancorbo realizó en el año 2000 “la última vuelta al mundo en 80 días del milenio”. En lo que a esta página concierne, cabe destacar que logró tomar un whisky sour en el hotel Le Lagoto de Fagamalo, en la lejana isla de Savai en el Pacífico. Eso sí, según declara el propio Pancorbo, la dueña del Hotel, que se lo preparó en persona, no acertó con la proporción del limón. Ya se decía más arriba que hacer este cóctel no era nada fácil.
· En el cine español, son aficionados a este cóctel el director José Luis Garci y el técnico de sonido Antonio Bloch.
· Problemas prácticos con la elaboración del whisky sour: es fácil que quede aguado, es fácil que quede demasiado ácido, es fácil que quede demasiado dulce, es fácil que no esté suficientemente frío si no está aguado, etc. Soluciones: práctica, paciencia y adaptación al gusto personal del consumidor. En mi experiencia como barman, puedo atestiguar que los bebedores de whisky sour suelen ser un poco maniáticos en lo que respecta a la elaboración de su cóctel. Aunque, pensándolo bien, también lo son los bebedores de dry martini y de todos los grandes cócteles.
· Atención: en España se comercializa un licor dulce de pisco que no es adecuado para hacer un pisco sour, que es un aperitivo, sino para tomar después de comer como digestivo.
· El pisco realmente es un aguardiente, como el orujo. Por cierto, si oye lo de que el pisco era el licor de los incas, no haga mucho caso, porque en América no había vino antes de Colón: los españoles llevaron las primeras cepas.
· El cantante Nino Ferrer cita el whisky sour en su canción New York 85. También se cita este cóctel en muchas canciones norteamericanas, como las de Buffalo Tom.
· Whisky sour es un nombre relativamente frecuente para perro en los Estados Unidos: si se fija en los concursos caninos, podrá ver de vez en cuando este apelativo.
· Se denomina también así a muchas otras cosas, incluso es el título de una obra de teatro. Pero quizás el sitio más pintoresco en el que he visto escrito whisky sour es en el curriculum vitae de un asesor de comunicación chileno, que incluye su afición por este cóctel de modo destacado entre su experiencia en campañas publicitarias y sus diseños de empaquetados. Su empresa se llama Limones Asociados.


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