
Jacqueline controla el despegue y el aterrizaje a la perfección, pero donde sus dotes de instructora se manifiestan en todo su esplendor, es cuando hace al compañero de asiento planear sin sobresaltos, despacito, prolongando hasta el infinito el goce de un vuelo compartido.
Domingo, 7 de septiembre - Actualización: 12:21