De Montilla y amontillados
02.12.05 @ 14:10:30. Archivado en Sátira
Dice este charnegote de luxe que no está en política para forrarse. Qué alivio.
La verdad es que muchos teníamos la impresión de que casi todos los políticos están en política precisamente para ganarse la vida y, a menudo, para forrarse; como parece que corroboró, en un momento de lucidez, el señor Zaplana (amontillado).
Nuestra sospecha es más que lógica, porque cuando uno pasa por el poder algo se le queda en la cara o en las manos. Esta sospecha es el origen del liberalismo, ya que todo poder debe ser limitado, cosa que aquí no sucede. Esta sospecha es la base de la Civilización, pero aquí estamos ante una clase política muy poco civilizada.
Si pusiéramos una gorra a Montilla, el criminólogo Lombroso nos diría que tiene cara de ratero de Nueva York. Hay algo como de habitante de las alcantarillas en su rostro, de la misma manera que Zaplana se parece a la mano derecha de El Padrino. ¿O me equivoco? Por eso uno no es creíble frente al otro, y viceversa.
No es que esté comparando a sus señorías ni practicando antropología criminal de aficionado, porque con lo que me pagan no pueden ustedes esperar gran cosa. Estoy pensando, en voz alta, ¿todavía votas?
Lo del pueblo español –si es que existe tal cosa- no tiene nombre. Lo mismo podría decirse de los vascos y las vascas o de los del Barça o del Atlético de Madrid.
Han sido muchos siglos de antiselección natural, que decía ese darwiniano de pata corta que era Baroja. Los celtíberos hemos rendido Numancia para acabar de votantes y ciudadanos sin condonación pero con condón.
¿Estamos programados para obedecer y respetar a los poderosos pensando que un día nos condonaran nuestras intimidades? Ni lo soñéis. Creo que estamos programados para no entender nada que no ataña a los políticos o a los famosos. Mientras persista el control mental sobre la población la cosa no tiene remedio.
Una llamada a la locura es más necesaria que nunca. Anoche soñé que se chocaban tres helicópteros en el centro y diecisiete en la periferia, ¿adivinan cuales?
Montilla es uno más en esa Atapuerca parlamentaria que padecemos. Quizá más cutre y ambicioso, y por eso y por pasarse con los periodistas le van a dar el visto bueno.
Es el primer garbanzo negro en la olla del señor ZP, aunque no el primer asunto dudoso de un gobierno que tiende a olla podrida. Como decíamos ayer, queridos ácratas, que les boten.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/5340
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Javier Esteban
autor








