Alrededor de un millar de sacerdotes, y cerca de medio millón de fieles anglicanos preparan su retorno a Roma. En principio, todo lo que sea avanzar hacia la unidad de los seguidores de Jesús es una buena noticia, y más aún si responde al deseo, y no a la imposición, de dichos fieles y sacerdotes. Desde esta bitácora siempre hemos defendido el desafío lanzado por Benedicto XVI el día de su entronización, cuando puso como principal objetivo de su pontificado alcanzar la plena unidad entre los hermanos separados. La libertad de los hijos de Dios para cambiar de confesión religiosa debe ser aplaudida, y defendida, por todos. Y también, cómo no, las críticas que se viertan desde la propia Iglesia ante una posible discriminación de los sacerdotes que ven cómo se les prohibe continuar con su ministerio al estar casados, mientras que los "recién llegados" sí pueden hacerlo. También hay que entender las críticas de algunos sectores anglicanos, que han visto poco menos que una "invasión" por parte del Vaticano en su feligresía.
Reconozco que, cuando se anunció el nombramiento de Yago de la Cierva como dircom de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid 2011, no dejé de mostrar mi extrañeza ante el hecho de que se tratase del sobrino de la secretaria de la provincia eclesiástica, María Rosa de la Cierva. Dudas y prejuicios que se disiparon en un primer desayuno, detrás del Congreso, hace ya unos meses, y que se confirmaron ayer, durante un encuentro que Yago mantuvo con los profesionales que hacemos información religiosa. Se trata de un hombre preparado, y dispuesto a "dar juego". Esperemos que no se tuerza la cosa. Si lo hace, o alguien (incluida la hermana María Rosa, pues así lo dijo) trata de imponer sus criterios en lo que son sus funciones específicas, ya ha anunciado que se iría. Me lo dijo en aquel desayuno, y lo reiteró ayer. "A mí me han contratado para hacer un trabajo. Si hay alguien que lo vaya a hacer mejor que yo, o en mi lugar, me iré", afirmó. Yago de la Cierva tiene toda la JMJ en la cabeza, y por el momento (esperemos que no cambie), ha causado una grata impresión entre los compañeros de la información religiosa. No se niega a hablar de ningún tema, no hay "off the record" y, lo que parecía ilusorio en nuestra Iglesia, a contar con los profesionales, saber sus preferencias, sus necesidades. Y disponerse a cumplirlas. La JMJ de Madrid, sin duda, será un éxito de participación. Y si toda la organización tiene la buena voluntad y preparación de Yago de la Cierva, sin duda que también. ¿Será el "factor De la Cierva"? ¿O, por el contrario, los genes no dicen nada en este caso?
baronrampante@hotmail.es
El rumor circulaba, si bien es cierto que a pequeña escala, en la Ciudad Eterna. Y, desde hace unos pocos días, ha llegado a altos cargos de la Administración, así como a algún “adelantado” que ha disparado la investigación. El sucesor de Manuel Monteiro de Castro al frente de la Nunciatura en España podría ser un italiano, con experiencia diplomática en el Tercer Mundo y con fuertes lazos de diálogo con la comunidad islámica, especialmente en condiciones de dificultad para los católicos. Todos los dedos apuntan a una sola dirección: la del actual Nuncio en Nigeria, Renzo Fratini.
Acaba de hacerse pública la encíclica "Caritas in Veritate", la tercera del pontificado de Benedicto XVI. Una de las ventajas de esta profesión es que puedes acceder al texto, bajo embargo, algunas horas antes, y poder leerlo y trabajarlo. El fruto del mismo lo encontrarán, ahora mismo, en la portada de Religión Digital. Y he de decirles que, en esta ocasión, el texto del Papa es delicioso. Y comprometido. Sobre todo en su denuncia de la globalización mal entendida, que no es lo mismo que de toda la globalización, del capitalismo salvaje y en la urgencia de la reforma de Naciones Unidas para que se dé el protagonismo que se merece a los países pobres. Ya habrá tiempo de comentar la encíclica en los próximos días, pero hay que agradecer al Santo Padre el estilo, claro y hermoso, con el que está escrito, así como el conocimiento del tema. Se ha tenido que rodear de los más prestigiosos expertos en la materia (mercado, economía, pobreza, globalización, derecho a la vida, libertad religiosa...) y echado mano de los principales textos del Concilio y de Pablo VI y Juan Pablo II. Sí les aseguro que "Caritas in Veritate" no dejará a nadie indiferente. A Dios gracias. Y también a Benedicto. Por la belleza del texto. Y por lo comprometido.
Gracias, Santidad
baronrampante@hotmail.es
Ya lo he comentado en más de una ocasión. Al término del Cónclave que eligió a Benedicto XVI, uno de los cardenales que participó en el mismo me dijo: "Este Papa va a traer muchas sorpresas". Y lo cierto es que Benedicto XVI nunca ha dejado de sorprenderme. En algunas cuestiones, lo reconozco, no he estado para nada de acuerdo con él. En otros momentos, para regocijo del corazón, sí, y plenamente. Este viaje ha sido uno de ellos.
Está resultando un viaje agotador para el Santo Padre, sobre todo en esta segunda etapa, la más difícil, tras el aparente oasis de sus tres días en Jordania. En Israel y Palestina. Porque tal vez éste esté siendo el meollo del viaje, más allá de la peregrinació espiritual del Vicario de Cristo a las fuentes de la fe: Israel y Palestina. Dos estados, que deben convivir en paz. Y el Papa se ha atrevido a decirlo. Y, lo que es más sorprendente, personalidades como Simon Peres, presidente de Israel, acaba de confirmar que los deseos del Papa no están en el limbo: "Es legítimo que el Papa apoye un Estado palestino. Israel también", ha afirmado.
Benedicto XVI se sube de nuevo a un avión -veremos si con preguntas polémicas, o sin ellas-, para llegar al destino soñado por cualquier creyente, de la confesión que sea: Tierra Santa. Ese pequeño lugar del mundo, en mitad del desierto, de la nada, que sin embargo resultó ser la Tierra Prometida; el rincón donde nació, murió y resucitó Jesucristo, de las amarguras y la felicidad, de la guerra interminable y de la mayor concentración de centros de paz. Una tierra de contrastes. Como este Pontificado, que a lo largo de estos cuatro años ha estado trufado de incomprensiones, decisiones polémicas y declaraciones no menos contestadas, desde fuera pero también desde dentro.
Benedicto XVI podría visitar Irak como punto final de su viaje a Oriente Medio. Al menos así lo asegura un diputado iraquí citado hoy por el diario "Al Sabbah", que ya predijo en marzo una visita a Irak del presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Según dichas fuentes, la Santa Sede estaría analizando la invitación oficial cursada por el presidente iraquí, Yalal Talabani, y por el Primer Ministro Nuri Al Maliki.
Benedicto XVI podría ser reprobado por el Parlamento español. Sólo es una posibilidad teórica, pues espero sinceramente que la cordura se aloja en nuestros diputados. Pero el mero hecho de que plantee esta opción es para preocuparse. ¿No tienen otra cosa que hacer Sus Señorías que plantearse reprobar al Papa de Roma? Y cuando digo esto no hablo sólo de las dos diputadas del PP -que, en puridad, hicieron lo que dictaba el reglamento, lo cual no implica que estén de acuerdo con la medida- sino, sobre todo, con quienes formularon la petición. Como dicen en mi pueblo: dinero no habrá, pero para tontadas...
"Desde el primer momento os he acompañado de cerca;(...) he seguido con aprensión las noticias, compartiendo vuestro miedo y vuestras lágrimas por los difuntos, junto con las trepidantes preocupaciones por lo que habéis perdido en un instante. Ahora estoy aquí entre vosotros; quisiera abrazaros con afecto a cada uno. Toda la Iglesia está aquí conmigo, junto a vuestros sufrimientos, participando en vuestro dolor por la pérdida de familiares y amigos, deseosa de ayudaros a reconstruir casas, iglesias, empresas destruidas o gravemente dañadas por el terremoto. He admirado y admiro la valentía, la dignidad y la fe con que habéis afrontado esta dura prueba, manifestando gran voluntad para no ceder frente a las adversidades".
Hoy, Día del Libro (si ustedes quieren, nos vemos en Parla, librería Carmen, a partir de las 19,30 horas), vuelve a la Historia un personaje que tiene mucho de literario. En más de una ocasión he pensado la posibilidad de escribir una novela sobre Celestino V, el Papa ermitaño, el hombre que renunció al Solio Pontificio para volver a su gruta pero fue encerrado hasta el fin de sus días por su sucesor. Su tumba se halla cerca de L'Aquila (Italia), sacudida hace unas semanas por un brutal terremoto y que el 28 de abril será visitada por otro Papa, Benedicto XVI.
Una vez más, la presión del Gobierno de Pekín ha podido con el sincero intento de Benedicto XVI por restablecer las relaciones con China. Así lo han constatado los expertos que han participado, esta semana, en un encuentro de diálogo para debatir el futuro de la Iglesia en el gigante asiático. Justo el mismo día en que comenzaban dichas reuniones, el Gobierno de Pekín secuestraba, y arrestaba al obispo de Zhengding (China), Julio Jia Zhiguo. "Hechos de este tipo obstaculizan el clima de diálogo" con las autoridades chinas, "que auspicia vivamente" el Papa, afirmó la Santa Sede en un comunicado.
Domingo, 22 de noviembre
Jesús Bastante
Sor Lucía Caram O.P
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Siro López
Jaime Vázquez Allegue
Rodrigo del Pozo Fernández
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya