Estimado hermano en el Señor. Por fin, tu partida es definitiva. No puedo decir que me alegre, pero tampoco que me sorprenda, pues en nuestras nocturnas partidas de mus (en las que envidábamos a la grande -Vaticano-, la chica -nombramiento de obispos-, los pares -nunca te han gustado las medias, al ser tres...- y el juego -casi siempre ibas con 31-) ya me habías indicado tu intención de cambiar de nido. Con todo, te echaré de menos. A partir de ahora, no obstante, nuestra pugna será mucho más abierta: ya no estaremos bajo el mismo techo, con lo que veremos quién se adelanta a quién, si hay o no primavera en Granada, si la paternidad de los obispos de Oviedo, Valladolid, Guadix, San Sebastián o Córdoba es tuya o mía. Muchas de las veces coincidiremos en compartirla. Alfrink se queda un poco más triste sin Ottaviani (¿o era Re? ...nunca lo sabremos, jeje), pero también Ottaviani estará algo más triste sin su fiel competidor y amigo. Que no dejará de serlo, ojo. Ni lo uno, ni lo otro.
Buena suerte, amigo Cigoña. Y que nos sigamos riendo en La Ópera.
baronrampante@hotmail.es
Tormenta sobre Radio María. Conflictos de intereses, problemas personales, luchas de poder y un futuro incierto para la emisora católica en España. Después del cese de Esteban Munilla como director, las últimas decisiones del presidente de la emisora, Olegario Díez, han molestado, y mucho, tanto al Vaticano como al Arzobispado de Madrid. Pues no hay que olvidar que la principal emisora legal (la gran mayoría de las que se agrupan en torno a Radio María se encuentran en el difícil limbo de la alegalidad) de Radio María es la de Madrid, y el cardenal Rouco actúa -o actuaba- dando el plácet a los nombramientos de Díez. No sucedió así en el caso de Munilla, y tampoco en las decisiones empresariales que pueden abocar con el cierre o la disolución de Radio María.
Se nos ha quedado algo atrás la partida de Federico Jiménez Losantos y su despedida de la COPE, comúnmente llamada «radio de los obispos». Coincidieron sus últimas jornadas en dicha cadena con la publicación de la encíclica social de Benedicto XVI, «Caritas in veritate», y algo insinuó Losantos acerca de que mandaría recado a la vuelta del verano, en su nuevo destino radiofónico, comentando aspectos de la visión del Pontífice sobre el Liberalismo. Hubo también a lo largo de las últimas semanas de su estancia en la COPE, cuando ya se sabía que su contrato expiraba, alusiones a algunas mitras, aquellas sobre las que trascendió en su momento que habían reclamado su salida de la emisora. Sistach y Cañizares, cardenales de Barcelona y Toledo, respectivamente, recibieron las ráfagas más señaladas.
Hasta la última gota. Consciente de que ya no le van a cerrar el micrófono hasta su marcha, Federico Jiménez Losantos continúa su desatada carrera contra todo y contra todos. Y haciéndose publicidad “gratis total” de su nueva emisora (la montaña, al final, ha parido un ratón, y ni siquiera Pedro J. ha logrado ceder las emisoras de Unidad Editorial). Y es que lo de esta mañana ha resultado sangrante. A diferencia de anoche, cuando César Vidal fue absolutamente escrupuloso ( tiene otros defectos, pero nadie le podrá negar la caballerosidad) con la empresa que, ojo, todavía les paga, y no hizo campaña de “es Radio” en su Lintera, Losantos ha llevado la publicidad de su nuevo medio a toda la parrilla, filtrando incluso las llamadas de los oyentes. Y, por si fuera poco, ha vuelto a arremeter contra la propiedad, personalizada de nuevo en los cardenales Sistach y Cañizares.
Confieso que no le dí la importancia que debía al leer el post del amigo Cigoña de esta mañana, en el que trata de zurrar la badana a los amigos de 21RS. Por eso, aunque brevemente, y sin ánimo de hacer de esto guerra alguna con nadie, creo que es mi obligación salir en defensa de unos compañeros que, de forma profesional y con un fuerte compromiso de fe, llevan a cabo una labor imprescindible para entender el catolicismo social de la España de los últimos 90 años. Porque resulta que 21RS, antes Reinado Social ("la revista del Padre Damián", que, por cierto, será canonizado este octubre por Benedicto XVI), es parte de nuestra historia y de nuestro presente. Y, muy probablemente (Dios lo quiera) de nuestro futuro. En 21rs, como en Religión Digital, escribe el cardenal de Sevilla, Carlos Amigo, y en esa revista este barón rampante hizo, hace ya doce años, algunos de sus primeros pinitos en el mundillo del periodismo. Aunque hace ya un par de años largos que no escribo en la revista, no dudo en considerarme parte de la gran familia de los Sagrados Corazones. Y por eso debo mostrar mi profundo desacuerdo con el artículo de Cigoña y, sobre todo, por algunos de los comentarios a su post que, a mi modo de ver, resultan injustos y claramente insidiosos. Y que, a los que hemos formado parte de esa revista, nos duelen.
baronrampante@hotmail.es
A finales de 1999, se daba por seguro que Claudio María Celli sería el nuevo Nuncio de Su Santidad en España, en sustitución de Lajos Kada. Finalmente, el elegido fue Manuel Monteiro de Castro. Pero, incluso en esos momentos, eran pocos los que pensaban que Celli no llegaría a estar presente en las tomas de decisiones vaticanas. Finalmente, sí que ha estado. Como presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, que Benedicto XVI ha dotado de gran relevancia. Monseñor Celli ha estado estos días en Salamanca, interviniendo en el I Congreso de Facultades Católicas de Comunicación, y dando una serie de claves con las que no podemos más que estar de acuerdo. Pese a quien pese.
Este miércoles, y organizadas por Religión Digital y la Fundación Pluralismo y Convivencia, se celebra en el Ateneo de Madrid (C/Prado, 21), una “Jornada de trabajo sobre Medios de Comunicación y Confesiones Minoritarias en España”. Un encuentro de medios de comunicación y representantes de las confesiones minoritarias en nuestro país, que servirá para plantear los problemas con los que se encuentran las minorías religiosas ante los medios, y poner las bases para una mayor profesionalización de aquellos que, desde su confesión de fe, tienen que entrar en la sociedad mediática. Una apuesta arriesgada, pero necesaria, y que ve la luz a pocos meses de que conozcamos la futura Ley de Libertad Religiosa.
Hace apenas unos minutos, la web de la cadena Cope ha emitido un comunicado, en el que oficializa la marcha de Federico Jiménez Losantos y César Vidal de la emisora episcopal cuando finalice su contrato (31 de agosto). Se pone así fin a un "culebrón" que ha durado algo más de un año, y a un "estilo" de hacer radio en la cadena propiedad de los obispos que, tal vez, se haya mantenido durante demasiados años.
El fin de semana del 8 al 10 de mayo se celebrarán unas jornadas sobre Vida Religiosa y Sociedad de la Información. Abiertas a religiosos, religiosas, seglares y todos los interesados en este tema, durante las jornadas se analizará cómo está presente la vida consagrada en los medios, cómo mejorar su presencia, y qué retos plantean la sociedad de la información y la cultura digital a la vida y el trabajo de las congregaciones.
(Cuentan, que cuentan, que cuenta... y como tal, lo cuento. Evidentemente, es un cuento, pero así lo cuento)"Te propongo, hermana María Rosa, un cambio de cromos: yo te cedo la frecuencia en Madrid capital, y tú me mantienes en las mañanas, porque todavía no he logrado llevar a buen puerto mi proyecto, y ni Vocento ni Intereconomía me quieren. ¿Qué si el Ejecutivo ya ha tomado una decisión, y yo mismo la he hecho pública, poniendo a Coronel de Palma al pie de los caballos? ¿No hemos largado a Cañizares a Roma? ¿No puede el cardenal hacer algo? Mira que ya perdísteis el Ya, ¿queréis perder también la Cope? Quiero una respuesta ahora, o al final de la Plenaria, o... Dime algo pronto, María Rosa. Aquí te espero. En la mañana".
baronrampante@hotmail.es
Les pido un ejercicio de imaginación, y piensen en un personaje singular, digamos que de ficción. Un espectro que camina por emisoras, televisiones, webs y publicaciones de pertenencia eclesial, e que imparte doctrina en universidades católicas como líder del nuevo periodismo católico, pese a que en su currículum apenas aparecen unas prácticas de verano en una cadena de radio (la Ser, por cierto), en el norte. Como aprendiz de periodista, quiero decir, puesto que como opinador el personaje no tenga precio. Aunque, para mi gusto, sus diatribas resulten demasiado plomizas, y por supuesto repletas de citas para aparentar -como decían los antiguos- "estar leído". Pero en lo que resulta invencible es en su función de lisonjero.
Federico Jiménez Losantos predica ahora que lamenta la incertidumbre que viven los profesionales de la Cope, cadena radiofónica dependiente del episcopado español. Ahora bien, lo que crea incertidumbre desde hace muchísimo tiempo es el contenido y el talante de los sermones del propio locutor. Coloca a la cadena en el ojo del huracán.
Sábado, 21 de noviembre
Jesús Bastante
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Siro López
Francisco Margallo
Rodrigo del Pozo Fernández
Urbano Sánchez García
Julián Moreno Mestre
JC Rodríguez, A Eisman
Jesús Rojano
Vicente Haya