Ayer se cumplieron 70 años del comienzo de la II Guerra Mundial. Hoy, 2 de septiembre, 64 de la firma de la rendición de Japón en el buque de Guerra Missouri. Seis años y un día de la más sangrienta contienda bélica de la Historia de la Humanidad. Con muchas lecciones para que no se repita, y muchos errores que continuamos cometiendo, en forma de desigualdad, opresión y ojos cerrados a realidades distintas a las nuestras. Millones de personas perdieron la vida durante la II Guerra Mundial. Miles de niños lo hacen cada día por causa que se podrían evitar. Vivimos tiempos de falsa paz, disfrazada de diplomacia, de ocupaciones preventivas, de justificaciones pseudorreligiosas, de narcoterrorismo, de esclavitud y tráfico de personas... Los herederos de Hitler y Stalin, de aquellos que ordenaron lanzar las bombas atómicas contra Hiroshima y Nagasaki, siguen haciendo de las suyas en un mundo cada vez más pequeño. Y que nos debería doler más. Tiempos de guerras en mitad de la paz. Que ya es hora de construir, sin aditivos. Con fe y con esperanza. Para no repetir otras historias.
baronrampante@hotmail.es
Y llueven balas, y muerte, y destrucción. Y una guerra injusta, en la que los únicos que tienen razón son los muertos, los niños, los mutilados... Cruz Roja ha roto, por primera vez en su historia, su neutralidad, y acusa a Israel de incumplir la Convención de Ginebra, mientras la ONU se retira de Gaza. Y las tres horas de "tregua" no sirven ni siquiera para poder enterrar a los muertos. Triste Navidad ortodoxa en Belén, como triste fue el fin de año, y sigue siendo, para todos. Israel debe reflexionar. Precisamente ellos, que tanto han sufrido, y que son el Estado democrático, deberían saber que la victoria por aplastamiento del contrario es una rotunda derrota. De los valores que se dicen defender. Tampoco caigamos en el error de comparar épocas históricas, catástrofes humanitarias o depravaciones de la Humanidad. Nada es comparable al Holocausto. Pero los que mueren quedan desgarrados de por vida y manchan la Tierra Santa con su sangre también son irrepetibles. Una mancha de odio y resentimiento que, lamentablemente, lleva demasiados años cayendo sobre Israel y Palestina, sobre Líbano, sobre los lugares por los que caminó el Crucificado. Y que tardará en borarse, por mucho que llueva -esta vez agua, tiempo, locura...- sobre Gaza.
¿Seremos capaces de pararlo?
baronrampante@hotmail.es
Hace unos minutos ha concluido el funeral por los dos militares españoles fallecidos el pasado domingo en Afganistán, víctimas de un ataque suicida, en el cuartel general de la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportada de Figueirido (Pontevedra). Ha resultado un acto emocionante, el primero que ha tenido que celebrar, muy a su pesar, el nuevo arzobispo castrense, Juan del Río. Y sus palabras han rebosado, una vez más, humanidad y una llamamiento a la unidad y la paz. Paz que, por cierto, se han dado Rajoy y Zapatero, quienes junto a los Príncipes de Asturias, el presidente del Congreso y varios ministros, han asistido al funeral.
El Nuncio de Su Santidad en España, Manuel Monteiro de Castro, hizo ayer algo a lo que no nos tiene muy acostumbrados (y que, conociendo a nuestros clásicos, le provocará más de una crítica): hablar de política. No de la española, pero sí del resultado de las elecciones en Estados Unidos. Así, para Monteiro de Castro, la victoria de Barack Obama en las presidenciales de EE.UU. supone "una oportunidad para la paz".
Fuera de la diatriba diaria, de nombramientos, cismas y política religioso-educativa, ahora os quiero pedir una oración por la salud de la misionera burgalesa Mª Presentación López Vivar, quien ayer fue alcanzada por una bomba en Rutshuru, en la República Democrática del Congo. A consecuencia de las graves heridas sufridas por el lanzamiento de dicho artefacto, le han tenido que amputar las dos piernas y su estado está pendiente de confirmación.
Nos lo cuenta Intermón Oxfam en su último informe, titulado “Por un mañana más seguro”. Y las cifras, con todo, ya no nos resultan escandalosas, tan acostumbrados como estamos a contemplar cómo la vida pasa –y la gente muere- a nuestro alrededor. Sólo por dar algunas cifras: en el mundo existen 31 conflictos armados, y 46 países, 2.700 MILLONES DE PERSONAS afrontan un alto riesgo de violencia debido al mal reparto de la riqueza, la inseguridad y el cambio climático. Y luego nuestros líderes mundiales se reúnen en la ONU y aprueban brindis al sol y frases grandilocuentes y vacuas.
Canal Solidario nos ofrece una espeluznante crónica acerca de la situación que se vive en Sudán. El autor de la crónica, Kyriakos Giaglis, forma parte de la red de periodistas ciudadanos de Bottup, un medio de comunicación social online que reune una red social de ciudadanos y ciudadanas interesados en las diferentes realidades que les rodean. Y a la que, desde aquí, nos sumamos. Ésta es la crónica de Giaglis:
140.000 jóvenes acompañaron hoy al cardenal de Sydney, George Pell, en la inauguración de la Jornada Mundial de la Juventud. Junto a 400 obispos, que asistieron a la ceremonia de apertura frente a la famosa bahía de Darling Harbour, el arzobispo invitó a los jóvenes a "ver el futuro que se extiende ante vosotros, tan rico en promesas". Se estima que más de un cuarto de millón de jóvenes, provenientes de todo el mundo, se congreguen el fin de semana en Sydney junto a Benedicto XVI, quien todavía se encuentra descansando en una residencia del Opus Dei. Y es que este viaje ha sido el más largo de su vida. No el más largo, probablemente tampoco el más peligroso, pero sin duda uno de los más emotivos, será el que en las próximas horas comenzarán 27 jóvenes iraquíes, que acudirán desde Erbil (Kurdistán) y otras zonas del país para ver al Papa en Australia, sorteando toda clase de dificultades, tanto dentro como fuera de Irak.
"Motivos de agenda contraídos antes de su reciente nombramiento". Esta es la razón oficial para que el nuevo presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza, Casimiro López, no acuda a la Asamblea anual de FERE-CECA y EyG. El obispo de Segorbe-Castellón, muy ocupado por lo visto, sí ha tenido tiempo para enviar una carta, que ha sido leída por Modesto Romero, y en la que dice "confiar" en la "ayuda inestimable" de las escuelas católicas. "Sois vosotros, primordialmente, quien habéis sido llamados, con una vocación y gracia especial para el servicio educativo de la Iglesia", afirma monseñor. Y, sin embargo, las intromisiones del Episcopado son constantes, especialmente en Educación para la Ciudadanía, que curiosamente fue uno de los temas estrella de esta reunión.
Como temíamos, nuestro amigo Paulos Farah Rahho, Arzobispo de Mosul, ha aparecido asesinado a las afueras de Mosul. De nada han servido los llamamientos de la comunidad internacional -Benedicto XVI incluido- ni los intentos, sobre el terreno, del padre Ángel. Hace dos semanas, Ángel pudo incluso hablar con sus secuestradores, que al comienzo pidieron 120.000 dólares y posteriormente subieron la cantidad hasta los 2,5 millones. Una cantidad que la Iglesia caldea no podía, ni de lejos, reunir.
Alcanzar Mosul por carretera es uno de los ejercicios más peligrosos que se pueden realizar en Irak si eres occidental. En los últimos meses, varias decenas de extranjeros han sido secuestrados y asesinados en la autopista que une Erbil con Bagdad.
Rahwid para en seco el vehículo nada más pasar el puente que separa la región de Erbil de la de Mosul. No está dispuesto a seguir si Sergio no se cambia de coche y viaja escondido tras las lunas tintadas. Sergio es un cooperante valenciano de Mensajeros de la Paz, rubio y con ojos azules, que a diferencia del autor de estas líneas jamás pasaría por árabe. «Llama demasiado la atención», comenta Wallid, nuestro traductor, quien horas antes había tratado en vano de convencer al padre Ángel para que no recorriéramos los 80 kilómetros que separan Erbil de Mosul. Apenas unos días antes, varios cooperantes extranjeros habían desaparecido en la denominada «autopista de los secuestros», más de medio centenar en los últimos meses.
Durante las pasadas navidades, hace un año, la sede del obispado católico caldeo de Mosul estalló en mil pedazos. Varias decenas de radicales islamistas entraron en el edificio episcopal, colocando bombas en todas las estancias en represalia por el ataque que el día anterior sufrieron dos mezquitas, al parecer por parte del Ejército estadounidense. Un año más tarde, el recuerdo de los atentados sigue patente en el lugar en forma de escombros y paredes agujereadas: las obras de reconstrucción no han comenzado, y la diócesis ha debido trasladar sus oficinas al otro lado de la ciudad. El rostro del obispo de Mosul, Faraj Rahho, refleja un temor apenas contenido, que se traduce en el sentir de su feligresía. Buena parte de los católicos de la zona -alrededor de 100.000, entre caldeos y asirios- han huido al Kurdistán (donde las milicias kurdas controlan, con la aquiescencia de Estados Unidos, la región), y los que quedan no se atreven ya a participar en celebraciones multitudinarias
Domingo, 22 de noviembre
Jesús Bastante
Sor Lucía Caram O.P
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Siro López
Jaime Vázquez Allegue
Rodrigo del Pozo Fernández
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya