Feliciano Mayorga ha tenido un sueño. Polémico, idílico, conflictivo... pero tan hermoso. El Papa se escapa de Roma, y aparece en Mogadiscio, y se pone en huelga de hambre hasta que la comunidad internacional haga algo para acabar con la hambruna que sacude el cuerno de África, y la injusticia que la provoca, y que genera otras pobrezas en tantos rincones del mundo. Un sueño irreal, absurdo, imposible de convertir en realidad... pero profundamente agradable de soñar. Por favor, gasten tres minutos de su día en leerlo, pinchando aquí. Merece la pena.
Podría parecer una contradicción, pero supone todo un signo. Un sólo día al año, los ricos del Norte, los que trabajamos sentados en una silla, delante del ordenador, los que afortunadamente únicamente hacemos un mundo cuando nos deja un amor, perdemos una apuesta, nos peleamos con el jefe, regañamos a los hijos... un sólo día, tratamos mínimamente de ponernos en la piel de quienes, pocos kilómetros más abajo -y también en nuestras fronteras- mueren a cada rato por enfermedades que se podrían curar con facilidad, o simple y llanamente, por hambre. Que en nuestro mundo saciado de sí mismo siga habiendo miles de personas que, CADA DÍA, mueren de hambre, es una llamada de atención. Se nos tendría que caer la cara de vergüenza, como bien dijo este martes la presidenta de Manos Unidas, Myriam García Abrisqueta. El gesto solo no sirve: tratemos de ponernos en el lugar del otro, de ese otro que nos mira con los ojos hambrientos, sin esperanza, sin futuro. Su futuro es hoy. No lo olvidemos. Ni hoy, ni nunca. Por ello, hoy les animo a ayunar... a ayunar contra el hambre.
"En la enfermedad, el alma se recoge a sí misma" (Plinio el Joven)
Imaginemos la siguiente noticia: “Ante la inoperancia de sus propios gobiernos y de los organismos internacionales, más de 1.020 millones de personas que padecen hambre crónica en América Latina y el Caribe, Asia y, sobre todo, África, se proponen reunirse en Roma, para celebrar una Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria. Reclaman la atención de todo el mundo, durante un par de horas, para recordar a los mandatarios mundiales sus promesas incumplidas y para dar a conocer a los más poderosos de este mundo cómo garantizar su derecho fundamental a la alimentación”.
El hambre en el mundo alcanzará un récord histórico en 2009, con 1.020 millones de personas que pasan hambre a diario, según los últimos datos publicados hoy por la FAO. El reciente incremento del hambre no es consecuencia de las malas cosechas, está causado por la crisis económica mundial, que ha provocado a su vez una disminución de los ingresos y un incremento del desempleo. De este modo se ha reducido el acceso de los pobres a los alimentos, según la Organización de la ONU. Nos lo cuenta la FAO.
Los datos, que nos ofrece Manos Unidas, son claros. Sobran las palabras: 1.400 millones de pobres; 963 millones de hambrientos, de los que el90% padece hambre crónica; 2.000 millones de personas sufren hambre oculta (carencias de micronutrientes); 20 millones de niños están en peligro de muerte por desnutrición severa; y 178 millones de niños menores de 5 años sufren retrasos del crecimiento por falta de alimentación adecuada. Clama al cielo. Tal vez por eso las campanas de iglesias y catedrales de toda España repicarán hoy, Día del Ayuno Voluntario, contra el hambre. Para ver si llega al Cielo, porque desde la Tierra parece que no nos enteramos. Acabar con el hambre es un imperativo moral, como bien señala en su campaña Manos Unidas. "El único obstáculo insuperable en la lucha contra el hambre sería creer que la victoria es imposible. Por ello, invitamos a los españoles a movilizarse y solidarizarse con los millones de personas para quienes comer no es una cuestión de horario ni de apetencia, sino un ejercicio diario de supervivencia", insisten desde esta asociación. Nos sumamos a ellos. Hacer ayuno hoy no es sólo un gesto, es un compromiso. Acabar con el hambre no es una tarea del mañana. Que suenen las campanas, que clama al cielo.
baronrampante@hotmail.es
LA llamada del jefe del personal le aceleró los pulsos y le produjo un vacío de angustia en la boca del estómago. Se sabía en riesgo por la edad desde que comenzaron los rumores de despidos, pero confiaba en que al menos no habría novedades antes de las fiestas. Subió con un temblor en las piernas y un rato después bajó con la expresión perdida y un finiquito firmado. Le soltaron el breve y frío discurso de rutina, la bajada de ventas, la falta de créditos, la pérdida de clientes, y por un momento pensó en resistir, pero ya se sentía mayor para ciertos desafíos; simplemente querían gente más joven y más barata. Firmó, y al recoger sus cosas notó en la desganada despedida de sus compañeros el alivio inconfesable e incierto de los que escapan del comienzo de una catástrofe.
“Yo no tengo miedo de volver al Congo. Si allí fuera útil, volvería. Además, gracias a Dios, hoy se ponen prótesis, y mis piernas sólo se han cortado por debajo de la rodilla”, afirmaba esta mañana la hermana Presentación López Vivar, quien el pasado 28 de octubre sufrió la amputación de ambas piernas tras ser alcanzada por una bomba en Rutshuru, en mitad del conflicto de la República Democrática del Congo. Les aseguro que fue una rueda de prensa emocionante, y cargada de esperanza, pese al dolor.
Comienza la partida. Cada jugador forma parte de un equipo de emergencias del Programa Mundial de Alimentos (PMA). Objetivo: erradicar el hambre en el mundo. Para ello, el participante tendrá que localizar desde un helicóptero aquellos lugares donde la gente se muere de hambre, huye de la guerra o trata de resurgir después de una sequía. Una vez ubicados, el equipo repartirá cargamentos de comida desde un avión del PMA o desde un camión que, posiblemente, tenga que atravesar terrenos peligrosos.
La impactante exclusiva la publica hoy el portal Atrio, citando fuentes bien documentadas, y cercanas a la Secretaría de Estado. De confirmarse (les reconozco que este post responde más al deseo de que la noticia sea cierta que de un conocimiento preciso de la cuestión, aunque sí que han llegado rumores vaticanos en este sentido), supondría una grandísima noticia, y colocaría a Benedicto XVI como uno de los grandes benefactores de la Humanidad. Y es que, al parecer, el Santo Padre se plantea subastar alguna pieza, de enorme valor económico, como gesto de solidaridad con el hambre en el mundo. En concreto, se habla de dos obras, que actualmente se encuentran en los Museos Vaticanos, y cuyo valor (aunque se nos antoja incalculable) podría girar en torno a los mil millones de dólares, lo que duplica el presupuesto anual de la FAO: “El torso de Belvedere” o “Laocoonte y sus hijos”.
La Santa Sede publicará próximamente un documento en el que analizará los problemas y retos que ha de asumir la Iglesia para erradicar la pobreza en el actual contexto de la globalización. Una gran noticia, anunciada este martes por el cardenal Renato Martino, presidente del Consejo Pontificio "Justicia y Paz", y publicada por Radio Vaticano. Resulta francamente esperanzador escuchar de los labios de un dirigente de la Curia vaticana una expresión que muchos han arrinconado en el cajón de lo innombrable: "La opción preferencial por los pobres es, desde el Concilio Vaticano II, uno de los puntos que caracterizan la Doctrina Social de la Iglesia". Porque ésta sí que es la Iglesia, también es la Iglesia. La Iglesia de los pobres.
18 Tiempo Ordinario (A) Mateo 14, 13 – 21. El evangelista Mateo no se preocupa de los detalles del relato. Sólo le interesa enmarcar la escena presentando a Jesús en medio de la «gente» en actitud de «compasión». Lo hace también en otras ocasiones. Esta compasión está en el origen de toda su actuación. Jesús no vive de espaldas a la gente, encerrado en sus ocupaciones religiosas, e indiferente al dolor de aquel pueblo. «Ve el gentío, le da lástima y cura a los enfermos». Su experiencia de Dios le hace vivir aliviando el sufrimiento y saciando el hambre de aquellas pobres gentes. Así ha de vivir la Iglesia que quiera hacer presente a Jesús en el mundo de hoy.
Hace unas semanas, con motivo de la huelga de transportes, los estantes de los supermercados españoles se quedaron vacíos, o por lo menos, con huecos. En muchos surtidores de gasolina colgaba un cartelito que ponía “Sin Suministro”. Un sentimiento de desasosiego y preocupación nos invadió a todos. En los telediarios se mostraban imágenes de comercios por los que parecía haber pasado el Tsunami y los comentarios eran que no era posible encontrar pollo o tomates de ensalada. ¡Qué barbaridad!. Las amas de casa llenaban los carros con lo que quedaba, había cola delante de las gasolineras…
Jueves, 23 de mayo
Jesús Bastante
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Faustino Vilabrille Linares
Religión Digital
Manuel Mandianes
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
El Pórtico