Probablemente, alguien, algún día, podrá decir esto al cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela. Y es que lo que sucedió el pasado viernes en la catedral de La Almudena clama al cielo. La Iglesia, que siempre ha sido refugio de los más desfavorecidos, de aquellos que luchaban por un mundo más justo, contra las iniquidades de los diferentes sistemas, vuelve a mirar hacia otro lado y, lo que es peor, echa a los pores del templo por la fuerza.
Domingo, 19 de mayo
Jesús Bastante
Andrés Ortíz-Osés
Emma Martínez
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Francisco Baena Calvo
José Mª Castillo
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Peio Sánchez Rodríguez
Francisco Margallo