Arrancamos la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Unos días que servirán, a algunos -lamentablemente en este país todavía no nos hemos tomado en serio la tarea-, para reconocer en los ojos de otros la misma mirada de Jesús, el hombre que amó tanto que dio su vida por nosotros. Para leer en sus labios las palabras del Evangelio, y para aprender, cada día más, a vivir en común, querernos y aceptarnos con nuestras diferencias, limitaciones, dudas y oscuridades. Para abrazarnos en torno a Él, y hacer realidad -mucho más que si alguien consiguiera, en algún rincón del mundo, una "vuelta" a Roma o a otra institución- aquello de que cuando dos o más se reúnan en mi nombre, allí estará Cristo. Que nos ama desde antes de que viniéramos a este mundo, y nos dota de talentos suficientes para vivir, convivir y, especialmente, reconocernos en el amor de quien está a nuestro lado. Y para no cansarnnos de dar gracias a Dios por la vida y por las personas que nos coloca en la misma, aunque a veces duelan..
“No devolváis a nadie mal por mal; procurad el bien con todos los hombres; en lo posible, y en cuanto de vosotros dependa, en paz con todos los hombres; no tomando la justicia por cuenta vuestra, queridos míos, ( ... ) Antes al contrario: si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber(...) No te dejes vencer por el mal. Antes vence al mal con el bien”
baronrampante@hotmail.es
La pena es que da la impresión que hoy en nuestra Iglesia ya nadie está por la labor del ecumenismo. Parece que han triunfado las tesis de esperar a que el "enemigo" se agote para que se rinda y vuelva al redil...
Para echarnos a temblar.
Lunes, 28 de mayo
Jesús Bastante
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral