La reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía reconociendo que el despido -"la no renovación" de su contrato, según la Iglesia- de Resurrección Galera como profesora de Religión por haber contraído matrimonio con un divorciado no se atenía a derecho, obliga a cambiar el modelo de acuerdo Iglesia-Estado para el nombramiento y pago de los profesores de Religión. No es de recibo que sea el obispo quien designe quiénes son los docentes adecuados y, sin embargo, sea la Administración educativa la que pague no sólo el sueldo -esto podríamos entenderlo-, sino también las indemnizaciones -que ya se cuentan por docenas- por despidos improcedentes.
El Estado se hace así responsable de una relación contractual en la que su única función es pagar. Bien está que sea la Iglesia católica -o cualquier otra entidad religiosa con convenio educativo- quien decida qué materia impartir, y quiénes están capacitados para ello. Pese a las dudas, mientras estemos hablando de una clase de Religión confesional, es la única solución posible. Lo que no es admisible en un Estado de Derecho es que, cuano los tribunales fallen, quien sea condenada sea la Administración, y no el auténtico responsable de una acción -según las sentencias- injusta. O sea, el obispo y la diócesis correspondiente.
Si la Conferencia Episcopal quiere seguir con el modelo de clases de Religión confesionales en la escuela pública, con docentes escogidos por ella, debe asumir la responsabilidad del pago -abonado por el Estado previamente, como se hacía antes- y, también, la de las eventuales consecuencias de un despido improcedente. De otro modo, estamos haciendo el juego de la laicidad al revés, y convirtiendo al Estado en un servidor más de la confesión religiosa determinada. Y si el Estado quiere dejar de hacer el canelo, lo que debería hacer es proponer un modelo más justo, que podría estar basado en la presencia religiosa en la escuela de manera multidisciplinar -la catequesis ya se imparte en las parroquias-, o en la cesión de los lugares públicos -la escuela- para asignaturas que ni deberían tener rango de obligatoria ni computable, ni habrían de acuasr más prejuicios a las arcas públicas que la del sueldo de los docentes. Y si se tratase de horario extraescolar, ni eso.
Dicho esto, me parece absolutamente inviable que Resurrección Galera vuelva a dar clases de Religión Católica. Y es que en esta lucha, me temo, todos salen perdiendo. Tal vez la única que pueda esbozar una sonrisa sea la propia Galera, que al fin y al cabo no luchaba por una remuneración económica, sino por que se le reconociera el derecho a poder seguir adelante con su vida sin la amenaza de la hoguera. Que, mucho me temo, volverá a arder en este post cuando cierre su escritura. Que es ahora mismo.
baronrampante@hotmail.es
Sin meterme en el concordato; lo que no es logico es qu al Adm. tenga que despedir al profesor y no pueda hacer otra cosa y si los tribunales fallan en contra deba pagar.
Me gustaria ver cuantos Obispos no renuevan a profesores; o llevan el caso hasta la ultima instancia ya que la ultima apelacion la interpuso solo el Obispado si tiene que ser el que pague los 200.000 €
Lo que tiene que hacer el gobierno es quitar la asignatura "EDUCACION PARA LA CIUDADANIA" que para eso lo hemos votado; si quisieramos que quitara la religion abriamos votado al psoe.
Quizas lo mejor sería que cada Iglesia diera sus propias clases para sus adeptos. El financiamiento podria correr a cargo de las Iglesias respectivas. El Estado podria dar clase de Historia de las religiones.
Pues resulta que, constitucionalmente, los padres y madres tienen el derecho a que sus hijos sean educados según sus convicciones morales, religiosas y (filosóficas, dice tambien, el derecho europeo). Y el ejercicio de esto y de todos los demás derechos han de ser protegidos y pagados por el Estado. ¿Quiere el barón rampante que sea el Estado quien eduque a sus hijos en las convicciones religiosas del gobierno de turno? ¿Van a ser los políticos o los jueces quien deciden lo que es católico o protestante o judio para imponer a las personas idoneas que lo impartan?
Me parece una opinión, la de nuestro baron rampante, totalmente insuficiente y aún falsa (en otras cosas estoy más de acuerdo con él)
La sentencia del tribunal superior de justicia andaluz es un frontal atentado contra el derecho a la libertad religiosa, derecho que se ejerce individual y colectivamente. Si no se respetan las autoridades e instituciones de nuestra fe tampoco se respeta mi fe individual. La Iglesia tiene el derecho y el deber de preservar el depósito de la fe y que no se venda gato por liebre.
Lo que hay que hacer es que la Iglesia católica contrate a gente cristiana y fiel a su Iglesia. paar contar otra cosa que se vayan a otro sitio, a vivir de otra cosa.
Fidelidad a Jesucristo y a la Iglesia por él fundada, así de simple. Eso es lo que tiene que ahcer la Iglesia, que mucha gente se les ha colado en las clases de "reli", que sabemos todos lo que hay ahí metido. Casi todo malo y anti-eclesial. Lo peorcito.
por último, para evitar que me llamen encendedor de hogueras y para evitar que me llamen mentiroso por decir que Resurrección Galera ha luchado para volver a dar clase de religión católica esto publicó RD: Resurrección Galera: "Quiero volver a dar clases de religión ya" "Mi vida es la enseñanza" y "lo que más deseo es retomar la actividad docente".
¿¿amenaza de hoguera?? ¿¿volvemos otra vez a hablar de hogueras en esta web?? Resurrección Galera ha dejado claro por lo que ha luchado y ha sido para volver a dar clase de religión... no por evitar hogueras ni nada parecido.
por otro lado, la clase de religión católica ni es computable ni es obligatoria, ni la religión católica es la única en tener el derecho de impartir su doctrina en la escuela pública; lo que habría que hacer es dar a la DEI (declaración de idoneidad eclesiástica) la categoría de requisito indispensable para poder dar clase de religión católica, de la misma manera que un taxista necesita el carnet de conducir para poder ejercer su profesión, pero claro, eso sería dar una solución demasiado sencilla.
si lo que se quiere es acabar con los acuerdos Iglesia-Estado que se diga claramente pero no pongais la excusa de que es la única solución para resolver la cuestión de los profesores de religión, porque no es así.
saludos
Cada cambio que se pretende hacer de la asignatura de religión y de sus profesores acaba perjudicando a la asignatura y a los profesores.
Tras 30 años de los famosos acuerdos Iglesia-Estado por fin se ha conseguido que los profesores de religión católica tengamos un contrato laboral. Y ahora se quiere en el fondo que vayamos todos a la calle.
Algunos pretenden que las enseñanzas sobre las religiones queden en manos de los que solo saben hablar mal de las religiones y en especial de la Iglesia Católica. Los anti-todo (lo que tenga que ver con el cristianismo) serían muy felices siendo ellos los infalibles predicadores del ateísmo y del agnosticismo universal. Si yo no puedo creer en Dios, tú menos. Y a eso se dedican a hablar en las clases de filosofía, historia, lengua y literatura, biología, física. Más de lo que parece. Pero a las autoridades educativas eso les parece bien, sean del pepe o del paco, porque lo saben y lo toleran.
Lunes, 28 de mayo
Jesús Bastante
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral