El Consejo de Laicos de Madrid, que no es precisamente un frecuente altavoz de noticias, nos sorprendía ayer con un doble comunicado: el primero, enviado a los medios, invitando a una protesta imaginativa de cara al 29-S (portando un distintivo blanco); el segundo, poco después, matizando que su propuesta no representaba la opinión de la Conferencia Episcopal, el Arzobispado de Madrid o el cardenal Rouco. Más allá de la "imaginación" (por ser suaves) que se desprende de la propuesta, o el temor a que cualquier iniciativa cristiana sirva para avalar la huelga o su contraria (¿va contra el Gobierno, contra la oposición o contra los sindicatos?), lo que preocupa, y molesta, es esa perenne sensación de que los únicos que pueden hablar como "Iglesia" sean los obispos o la Conferencia Episcopal.
Ocurrió lo mismo en Sevilla o en Coria-Cáceres. ¿Ni siquiera los organismos eclesiásticos que trabajan directamente con el mundo obrero están capacitados para dar una voz de Iglesia ante la crisis, la huelga o la reforma laboral? ¿A qué tanto temor? Resulta extremadamente irritante tener que recordar, a estas alturas, que Iglesia somos todos. Enfada soberanamente que los cristianos sigamos teniendo tanto miedo a expresar nuestras opciones, sin que necesariamente cuenten con el apoyo, aval, firma y sello del obispo, arzobispo o cardenal correspondiente.
También hay que decir que para otras protestas ese filtro no existe... o acaso que la identificación entre quienes plantean ese tipo de modificaciones y las altas jerarquías sea tan plena que desfigure la libertad de los seguidores de Jesús. Que Iglesia somos todos los seguidores del Resucitado. Que si queremos estar en sociedad tenemos que alzar la voz, en igualdad de condiciones y sin tanto condicionamiento. Y si no, no somos Iglesia, sino algo más parecido a una secta donde hay que peinarse, vestirse y modular la voz como el gran líder.
Hay que perder el miedo a la libertad, sea respecto a la huelga o a cualquier otra cuestión. Para parecernos a Jesús y, siendo más "pedestres" (y ortodoxos), para evitar ese mal que el Papa denunció hace poco: el de los enemigos de la Iglesia que, curiosamente, también están dentro de ella. Y no dejan moverse ni a la sombra que hay bajo sus pies.
baronrampante@hotmail.es
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Un católico o una agrupación católica del tipo que sea, puede apoyar la huelga perfectamente, pero de ninguna manera pueden alzarse como si fueran portavoces de la Iglesia y hablar en conjunto de esta, como bien ha dicho Saruce. Tan legítimo es hacer la huelga como no hacerla.
zenotafio, de acuerdo en todo, como casi siempre. Pero sigo manteniendo que raya en lo visionario, porque esa "imaginación" le lleva a elucubrar fantasías: "el miedo a ser libres". A lo mejor somos los demás más libres, ya que no estamos encadenados (comprados por) a ninguna subvención. Por tanto no tenemos que justificar a ningún Epulón.
¿Quién es el libre y quién el esclavo?
De visionario nada. Visionario es el que se confora con ilusiones. Ni el merluzo del cigoñon como mal se conforma con iglesia = facistol por que se considera equivalente Dios= poder. Pero este par de merluzos, el jefe y el bastante se conforman con la ecuacion iglesia= consejillos dominados por cierta ideologia que en el exterior parece muy critica con el poder pero que en el fondo supone una participacion gustosa en las migajas de la mesa del poder= subvencion y en el fondo supone la justificacion del rico epulon= secretario general del partido oficial que a traves de sus consejillos distribuye las mijagas de la subvencion.¿Cuando dejaremos de usar las parabolas para nuestras conveniencias? y ejerceremos la humildad de escuchar el evangelio? solo así podremos ser verdaderos criticos que superan la critica generada y controlada por el poder.
zenotafio: este artículo raya en lo visionario.
El problema es que no hay muchas más opciones en la red. Y entre esto y la Cigüeña y los otros, pues "esto" es un mal menor. Y "esto" lo tenemos todos bastante.. claro.
Saruce: el tal "ese que va...", es ese que va de secta a secta. El innombrable. Ni caso.
Para "y este es el que va...", con permiso del blogger:
No soy ni quiero ser apóstol de nada, sino buena gente que considera que para ser cristiano (seguidor de jesús de Nazaret) no es necesario estar sometido a las directrices de traductores, o a intereses particulares o colectivos de modernos gurús, o a ideas sensatas o estrafalarias de quienes se consideran portavoces autorizados de la iglesia, porque llevan consigo una estampita de una virgen o de un crucificado.
Amo a la iglesia católica, y en ella quiero vivir y morir, porque ella me ayuda a mantener la fe y la confianza en Dios.
¡Ah!. Y no me he cargado a Pablo.
San Pablo me cae bien, en muchos de sus escritos, y en otros, no tanto.
Por ejemplo, cuando predica el amor, lo hace exquisitamente, pero cuando habla de la función de la mujer en la vida, mejor no hacerle caso.
Doctrina cristiana: "Ama a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a ti mismo". Jesús de Nazaret.
Por eso espabilado no hay que dejarse llevar ni por el gran lider,caso de tu amigo rouco, ni tampoco por los aspirantes a liderillos caso de tu jefe y tu y los jefes de ambos sindicatos ni por los consejos diocesanos integrados por personajes que solo son una parte de la iglesia y no toda como sugieres tu.Al final esta la conciencia individual pero dicha conciencia hoy se quiere integrar en los partidos,sindicatos y consejillos diocesanos etc.Hay mucho dictadorcillo encubierto que esta deseando de prestigio social y todos deberian de ejercitar el examen de conciencia por que como dice el evangelio ¿quien me ha nombrado juez en vuestras cuestiones?. Si hablamos hablamos de todo y no solo de las cosas que interesan a politicos y a sus acolitillos periodistas y demas adlateres.
El obispo Cases lo ha explicado perfectamente.
Yo no voy a ir a la huelga, pero no porque me lo tengan que avalar, firmar, sellar, los obispos, o los delegados diocesanos o quien sea. Tengo mis motivos, y la Iglesia los respeta, los míos, y los de los católicos que decidan ir. Y no hay que hacer más elucubraciones.
¿Porqué no le preguntáis también al sindicato de la ceja porqué ellos tampoco van? ¿Qué pasa? ¿es que hay que sacarle ahora las castañas del fuego a estos dos sindicatos que, entre otras cosas, han ido a muerte contra los profesores de Religión? ¿es que los profesores de Religión no son también trabajadores con los mismos derechos que el resto de los trabajadores? Estaría bueno que los obispos hicieran un llamamiento para que los católicos apoyasen a sus verdugos. ¡Preguntad al profesorado de Religión de Andalucía!
Están recogiendo lo que han sembrado. Ni más ni menos, sin más historias e histerias. Sin más elucubraciones, visiones, elucubraciones. Que no insulten tanto la inteligencia de la gen...
pues a mi..esto no me gusta.y me crea..estres.-
Con Franco, 4 millones de emigrantes en Francia, Alemania, Suiza, etc. Silencio.
"...destilan pura intolerancia fascista y guerracivilista así como una antiquísimo anticlericalismo que ni los comecuras del siglo XIX."
Esto dicen Pedro de Hoyos, Pio Moa, Fedejota, Pedrojota, Cesar Vidal, todos los pervertidos, degenerados, que disfrutaban con la censura de Franco, sin libertad de prensa, de reunión, de partidos, de religión, etc. La palabras clericalismo, democracia, curas abusa niños, no existen para ellos.
El tal saruce se ha cargado de un plumazo todo san Pablo. Menos mal que el apóstol Pablo pensaba justo lo contrario que saruce.
Anda y vete a dar lecciones de religión y moral cristiana con tu amigo Albert Boadella.
Increíble lo de saruce.
La doctrina cristiana es justamente lo contrario. Es evidente que usted no está llamado a ser apóstol de nada. Pero por eso que la Iglesia católica es tan amplia, hasta saruce...cabe en su seno.
La nueva y necesaria Ley de Libertad religiosa ha de prohibir y sancionar civil y penalmente las sectas -incluídas las católicas- y permitir apostatar fácilmente habilitando un sencillo trámite: un simple escrito dirigido al Ministerio de Justicia con la identidad del firmante autenticada, para que se anote en un Registro.
Por supuesto, el Estado debe dejar de actuar como recaudador de las iglesias. Los que quieran religión, que se la paguen. Sobre todo, si es tan cara como la católica.
Si los católicos quieren tener un trono con boato imperial y puntillas, que lo tengan, pero pagándoselo de su bolsillo. Los jerarcas católicos no quieren vérselas con hombres libres, quieren súbditos.
Pues va a ser que no. Abrumadoramente mayoritario. Excepto los que prefieran ser súbditos por miedo a la libertad. Pero incluso a quienes opten por ser súbditos habría que facilitarles salir de la jaula eclesial mediante la apostasía ante el Estado.
Miedo a la libertad,miedo a que la gente piense y miedo al Evangelio.
Añoranza de otros tiempos donde el poder religioso,aplastaba a los que se atrevían adisentir.
No se preocupen que ya regresa el trono,las puntillas y el boato imperial.
Los demás estamos acostumbrados a vivir en la catacumbas.
Precisamente por eso, Jesús Bastante, porque "todos somos Iglesia", no es de recibido que salga un grupito de señores (OLVIDANDO QUE SON "DELEGADOS"), hablando en nombre de todos nosotros, sin haberlo consultado ni con el obispo ni con nadie, y tomando en nombre de toda la Iglesia posturas discutibles, como es el caso de una Huelga General.
Eso es usurparnos a los seglares nuestra libertad de pensar y decidir por nosotros mismos.
Jesús, considero que el post está basado en unos argumentos falsos, que no se tiene en pie.
Yo, como miembro de la iglesia, no tengo derecho a "hablar como iglesia", sino como miembro de la misma. ¿Tan difícil es de comprender?.
La iglesia católica es tan amplia, que tiene miles de grupos de acción y de pensamiento. Todos caben en su seno, porque es universal.
Pero cada uno de esos grupos no "debe" situarse (creerse) poseedor/divulgador de la voz de la iglesia, que es "una", "santa" y "católica".
Como personas creyentes, nos asiste todo el derecho del mundo a manifestarnos individualmente, e incluso a criticar (con amor y espíritu constructivo), pero no lo tenemos a representar a la Iglesia.
No somos mil millones de iglesias, sino de individuos cristianos.
Y el Consejo de Laicos no es otra cosa que uno de esos grupos de los que antes he citado.
Ni mejor ni peor que una hermandad de cofradías, o que una comunidad parroquial activa.
Son bobos hasta para sacarla.
"El miedo a la libertad". Un excelente libro de Erich Fromm aconsejable a todos. Basta un bagaje cultural medio para entenderlo, pero exige una lectura atenta y reflexiva.
Martes, 29 de mayo
Jesús Bastante
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez