El barón rampante

Volver a casa

23.09.10 | 13:48. Archivado en Oraciones
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Pasa en los mejores matrimonios, entre los amigos, con las relaciones laborales y en distintas situaciones personales. Rupturas, conflictos, discusiones, largos silencios, malentendidos, incompensiones, soledades... La vida nos ofrece a cada momento bifurcaciones, pasos a nivel -la mayor parte de ellos sin barreras-, precipicios... Y hay que elegir un camino u otro. Algunas decisiones no tienen vuelta atrás, y pueden cambiar tu vida y hacerla irreconocible.

Tomar una opción nos hace adultos y responsables, pero también nos obliga a aceptar la pérdida, el temor, el miedo, sobre todo en el caso de las decisiones duras: separaciones, muertes, conflictos laborales... Con la fe pasa lo mismo. Todos los días acabamos por pelearnos con Dios, la creación, la institución eclesiástica, tal o cual obispo, cardenal o párroco.

Con Dios todo es más difícil -no le tenemos a mano para, llegado el caso, darnos un abrazo o un bofetón-, o más fácil, según se mire. En el caso de la fe, es más fácil regresar a casa. No te encuentras con reproches, condicionamientos o castigos. En cualquier caso, regresar a casa supone un ejercicio de humildad que no todos (no siempre) estamos dispuestos a aceptar. Se puede volver con la cabeza gacha, los pies colgando y la sensación de derrota, o bien hacerlo alegres y reconociendo el calor del hogar. Lo más importante, con todo, es reconocer que hay un lugar al que volver, llegado el caso. Y Alguien que nos espera con los brazos abiertos.

baronrampante@hotmail.es

8 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Asturiano creyente 23.09.10 | 21:42

    Cualquier relación tiene que estar presidida por la claridad, la sinceridad, la tolerancia el respeto mutuo, el afecto .... mutuo. A mi no me parece que haya que echarle tanto dramatismo a la vida para terminar en un final feliz. Creo que todo tiene que ser mas sencillo, mas auténtico, mas natural, a no ser que queramos que sea Dª Belén el centro de nuestra existencia. Pienso, ¿que no habremos llegado a eso, verdad?

  • Comentario por Pues va a ser que no 23.09.10 | 16:45

    Perdonar y olvidar quiere decir arrojar por la ventana una preciosa experiencia lograda a costa de sufrimientos, dijo un conocido pensador.
    Olvidar los atropellos, las ofensas y abusos de la Iglesia supone volver a ser ofendido de la misma forma. Y no tardando mucho. Es la naturaleza del escorpión. La víctima no ha aprendido la lección.
    Aplicando estas consideraciones al perdón de los abusivos comportamientos eclesiásticos, significa dar una nueva oportunidad al clero para que repita la jugada. Porque el clero no cambia. Tiende por naturaleza a los abusos de todo tipo, a costa de los demás, que le mantienen.
    Eso es lo que quieren, que se les perdonan sus desmanes para volver a cometerlos, invariablemente.
    Pues no. Una y no más Santo Tomás.
    Y el que se la deja dar dos veces, es que es tonto.


  • Comentario por Llanos de Alba 23.09.10 | 16:39

    ¡Peregrinos somos de los foros vigia! no necesitamos andar pá Compostela tú y yo, no sé como nos los hemos montamos pero nos hemos hecho viajeros de la web, unas veces paramos en la misma posada, otras... hacennos pensar "p´dentro". Es lo más parecido a las "Moradas" de Sta Teresa vigia, hay tentaciones, calma y espiritualidad, lo cierto es... que andamos en el Camino. Espero que en alguna nos den un resopón como buenos peregrinos.

  • Comentario por Augusto Niebla 23.09.10 | 16:28

    Muy bueno el post!
    Creo que es la primera vez que te escribo para un comentario positivo.
    ¡Muy bueno, sí señor!
    ¡Y además breve!

  • Comentario por vigia 23.09.10 | 15:37

    En relación a mi post anterior. Y aunque creo que esto ya lo dijo en algún comentario, lo vuelvo a repetir condedicatoria a Llanos que tanto me descubre paseando por blogs distintos como yo la descubro.

    Lloraba mucho Sta. Mónica, madre de San Agustín, porque su hijo el agustinico ese, era muy malo; másmalo que arrancao...le gustaba el mal por el mal. Y lloraba así y por tal motivo ante el Obispo Ambrosio; y éste le dijo, "No te preocupes mujer que hijo de tanta lágricama no puede perderse"... Y san Agustin, efectivamente volvió a "casa"

  • Comentario por vigia 23.09.10 | 15:32

    Siempre se vuelve a casa. Cuando los padres han sido responsables con los hijos, éstos, y aunque sin duda, van a realizar en el ejercicio de la vitalidad de la adolescencia y juventud, todo "lo malo" sobre lo que los padres les han advertido.
    Hay un momento en que piensan, ¡qué tontería estosde los padres!"... pero muy pronto, se dan cuenta de la verdad y realidad de la que fueron advertidos. Si ha habido esa preocupación, trabajo y reflexiòn con los hijos: LOS HIJOS VUELVEN A CASA "HAYAN HECHO LO QUE HAYAN HECHO", a LA CASA DE LAS SANAS ENSEÑANZAS, a a casa intelectual de los haceres y comportamientos dignos. El hijo así educado, siempre vuelve. Bueno.. y cuando ya vuelven a casa, sea para Navidad o en cualquier otra fecha, le entra una felicidad interior similar a lo bien que se encontraba antes de entrar en la adolescencia ( Y SE PONEN A ABRIR sus ARMARIOS Y NEVERAS, OIGA), ADOLESCENCIA Y JUVENTUD SON BIENES QUE SE CURAN CON EL TIEMPO.
    Sigo en otro post

  • Comentario por Llanos de Alba 23.09.10 | 14:32

    Bastante: ¡me encantó tú artículo! ¡Precioso!

  • Comentario por saruce 23.09.10 | 14:07

    Jesús, al final dices bien: Regresar al hogar donde ALGUIEN te espera con los brazos abiertos.
    ¿De que nos sirve considerarnos cristianos, decir que aceptamos y cumplimos con el compromiso cristiano, si después no poseemos la fe suficiente como para "volver a la casa del Padre"?.
    En la parábola del padre amoroso, o del hijo pródigo, la llamemos como la llamemos, el evangelio nos narra que el buen padre se asomaba todos los días a la azotea de su casa, para esperar al hijo que se había marchado, libremente.
    No lo esperaba sentado en el salón de su casa, sino que subía a la azotea, para ser el primero en percatarse de su presencia.
    Hagamos lo que hagamos (ojito con esos juzgadores, que no aceptan el perdón para cierto tipo de actuaciones delictivas/pecaminosas), la misericordia de Dios está siempre dispuesta a "olvidar nuestras culpas".
    Aunque como humanos nos cueste creerlo.

Martes, 29 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Sindicación