Los bienes de la Franja, la jurisdicción extremeña de Guadalalupe, las diócesis que desaparecerán o las que se crearán nuevas; la remodelación de provincias eclesiásticas. Roma tiene aún cosas pendientes con España. Algunas llevan décadas esperando, mientras los obispos locales se queman en cabildeos absurdos, ajenos a su auténtica labor pastoral. Los procesos, aunque sean complicados, no pueden ser tan lentos.
Juan Rubio (Vida Nueva)
baronrampante@hotmail.es
Los comentarios para este post están cerrados.
La caida del segundo imperio romano para cuando, motivos haylos y serios.
Lo que se contempla en el mapa ofenderá muchas vanidades locales, aunque posiblemente haga crecer el espíritu de catolicidad y universalidad. Por otra parte la cercanía de los obispos demuestra que en la mayoría de los casos influye poco o nada en el gobierno de las diócesis, ya que muchos han renunciado a tal gobierno, y se limitan a contemporizar, y al que le toca que se aguante. Tampoco llego a ver lo positivo de la creación de esos grandes obispados, temiendo que se puedan convertir en grandes moles administrativas que beneficien a los mas próximos.
Posiblemente la vuelta a los orígenes, sobre todo a la pobreza, sea lo más urgente.
¿Y qué se supone que puede hacer Roma con el tema de los Bienes de la Franja? ¿Enviar a la Guardia Suiza para devolverlos a Barbastro?
La otra opción es jubilar a Piris, dejar Lérida sin obispo y ponerles como administrador apostólico al propio obispo de Barbastro. Sería un golpe de autoridad de esos que hacen historia. Pero entonces saldríais todos en manada a criticar a la Santa Sede.
Obispos perros mudos.
Martes, 29 de mayo
Jesús Bastante
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez