Y sexo mal entendido, configurado como una enfermedad, un delito o una aberración. Nuestra Iglesia tiene un grave problema con el sexo. También con la sexualidad y, cómo no, con el género. La infamante postergación de la mujer, la sublimación del celibato como un acercamiento a la perfección -qué mayor divinidad que poder traer una nueva vida al mundo, o gozar con el ser amado-, la soledad del superhombre... son sólo algunos de los ejemplos. Todo lo que suene a sexo en nuestra sociedad es estigmatizado, por eso tal vez los escándalos sexuales entre el clero tengan tanta publicidad en los altavoces mediáticos. La doble moral vende, lamentablemente. El último escándalo de los curas gays en Romna ha sido una de las noticias más seguidas de los últimos tiempos en Internet.
Hasta sorprende que los colegios diocesanos de Valencia decidan impartir una educación sexual acorde con el pensamiento y la moral cristianas. ¿Acaso un cristiano no puede hablar con normalidad de sexo, gozar con el sexo, sentir, amar, sufrir? ¿Acaso somos ciudadanos de otro mundo? La construcción del Reino comienza en esta Tierra, con nuestros talentos, sentimientos y, cómo no, con nuestras pulsiones.
Tan enfermo está el que piensa todo el día en el sexo como el que niega su existencia o, aún peor, lo esconde detrás de aberraciones, delitos y faltas. O, peor aún: cuando piensa que es cosa del Demonio... Tamaña estupidez...
baronrampante@hotmail.es
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Bueno, ya sé que este comentario se escribe demasiado tarde y probablemente no sea leído por nadie. En realidad, espero que al menos el autor lo lea... Si el análisis que hace puede ser en parte verdadero, será -cosa paradójica- porque el magisterio de Juan Pablo II no ha llegado a calar todavía. Basta con leer sus catequesis sobre el amor humano para darse cuenta de la sorprendente novedad, modernidad, humanidad y sabiduría que hay en su enseñanza.
"Nuestra Iglesia tiene un grave problema con el sexo"
¿En qué se basa usted para decir eso? ¿Es que es ud. experto teólogo-cristiano en sexualidad humana y reproductiva? Me parece por su comentario (entre otras cosas porque no dice absolutamente nada) que no tiene ud. muy claros los conceptos.
Perdone que le diga, pero la Iglesia no tiene ningún problema con el sexo; más bien, ud. no comprende la inmensidad de su significado y hace comentarios propios de chavales atentos a lo que se "cuece".
Por cierto, lo de "tamaña estupidez" le viene muy bien a los comentarios escritos por personas que se atreven a categorizar sobre algo que desconocen.
bastante:¿no te huele un mucho a petimetre ese aire que te das de sabidillo en tema sexual y te ofreces a poner los puntos sobre las íes a la Iglesia? Es lo propio de ser progresí.
La sociedad está "sexualizada" en el peor sentido. Y quiere impregnar de eso a la Iglesia católica, institución que , con todos sus defectos, es la única que puede hacer frente a esa abyecta marea. El sexo en su verdadero contexto es contemplado por la Iglesia como algo magnífico.
Se comprende que habrá una distorsión en esta vocación del amor, por la cual el hombre continúa y obra su realización práctica, junto a las normas nacidas de Dios su creador. Esta distorsión misma es la consecuencia y la ilustración sensible de una posible ruptura con Dios: "Nuestra lucha no es contra la carne ni la sangre, sino contra los principados y poderes, contra los espíritus del mal" (Ef 6,12) nos dice el sabio de Pablo de Tarso.
La gracia del sacramento del matrimonio consiste precisamente en situar el amor de Cristo en la plena realidad humana, de hacer pasar por el cuerpo el intercambio, la comunicación, la comunión, de hacer del lenguaje del amor divino algo corporal; de consagrar el uno al otro con toda la persona. Es en este sentido que se ha podido escribir: "La castidad es la presencia el espíritu en la vida sexual. Ella procura a la vista, si fuera necesario, la prueba que el sexo está animada de una vida espiritual" (J.Sarrano).
El hombre vive desde siempre y ahora mismo, en un mundo de lucha. Siempre está expuesto al riesgo de ser 'posesivo', de querer "aprovecharse" antes de amar verdaderamente alos ojos de Dios.
Por su intensidad y la satisfacción que engendra, el placer sexual tiende a superar sus propios fines. En sí mismo no es un valor primario sino más bien signo de otro valor; el placer sexual querrá funcionar por si mismo y ocupar un lugar que no le corresponde. Habrá allí una tentación permanente, una ocasión de centrarse sólo en el gozar, y esto sólo a su nivel de realización.
Es, por lo tanto, normal que exista una tensión en el núcleo mismo del gozo del hombre en el amor: se trata de una de las formas de la tentación y de la lucha que desde siempre será parte de su existencia humana (Rm 7). El amor verdadero, que sigue siendo la vocación verdadera del hombre, será el fruto de una conquista interior, siempre expuesto al riesgo y siempre a recomenzar y a perfeccionar.
Sr. Bastante: Hasta el sexólogo o el psicólogo más ateo o agnóstico del mundo mundial recomienda que sexo sin amor o afecto, o dentro de una relación equilibrada, puede llegar a ser perjudicial para la persona. ¿Está usted preparado para hablarnos de un tema que entraría más bien en un ámbito psicológico y no tanto en un tema religioso? ¿Tiene usted estudios o preparación para decirle a la gente lo que tiene que hacer con su sexualidad o cómo debe enfocarla para su bienestar o felicidad? ¿Sabe acaso lo que se dice en otras religiones sobre el sexo por el mero sexo? ¿O tal vez en todas ellas siempre el concepto de sexo va vinculado al amor entre dos personas?
Creo que no debería hablar sobre temas que desconoce y con los que puede perjudicar mucho a la gente sin tener Vd. una preparación psicológica y sexológica.
¿Ha dicho la Iglesia Católica que el sexo es el demonio?
Por cierto, la gracieta del principio es muy antigua.
Hay muchos pe...
Gracias Bastante por recordarnos una vez más que el primer criterio para ser un buen cristiano es ser un hombre con todas lsde la ly, con nuestra propia realidad sexual que nos hace dar y entregar lo que somos y disfrutar tambien en el afecto y de la donación del amor. La Iglesia ha considerado demasiadas veces el sexo en función de la procreación, el goce sexual como un pecado.
Infames tradiciones, la ignorancia del sexo. No hay como la historia de los Papas para un inventario de perversiones.
Yo, que soy célibe, no tengo ningún problema con el sexo, pero creo que tú sí que tienes un problema con la Iglesia...
y con la Sagrada Escritura, con las palabras de Jesucristo, con la Tradición, con la enseñanza de los papas, con la vida y doctrina de los santos...
Jesus, que sepa todo el mundo que el bloguero rampante fue seminarista y el tal Vidal cura, o teneis miedo a decirlo.Hay que ser valientes, y no tener miedo a Dios.
N del blogger: Por alusiones. Fede (por cierto, que tu mail viene de radiomaria), yo nunca he sido seminarista, ni mayor ni menor, y jamás he tenido esa inquietud vocacional. He sido catequista, monitor de tiempo libre en mi parroquia y bastantes otras cosas relacionadas con la Iglesia, pero mi vocación cristiana estaba claramente orientada desde el principio al matrimonio y al laicado, jamás al presbiterio. Te lo digo porque ese tipo de comentarios esconden una cierta intencionalidad -cura rebotado, etc...- que además de no corresponderse con la realidad, son de sumo mal gusto. Buen domingo
Pues sí Bastante, el sexo nunca ha sido el fuerte de la Iglesia (como los curas y los frailes que dicen que nunca se han llevado bien). En tiempos antiguos el silencio como bandera de la educación y la condena más absoluta siempre en estos temas creando conciencias culpabilizadas para siempre o ya sabes lo de tirarlo todo a rodar cuando no puedes con el tema pues via libre y que sea lo que Dios quiera. Me temo que la mala relación continuará. Yo por mi parte prometo abrir más el Evangelio para encontrar mucho aire fresco y... poco sexo.
Pues mira que el sinverguenza este decir que los demas tienen obsesion. Y el¿ que parece que lo unico que le interesa de la iglesia es la pederastia y los temas sexuales?. Claro su obsesion es como la obsesion de simon el mago por obtener el poder de los apostoles, pero como este cretino ni siquiera es listo para ser un poco mago tiene que recurrir a los temas de actualidad que le proporcionan los jefes de la subvencion para seguir llamando la atencion en su blog cada dia mas patetico. En fin me estoy arrepientiendo de haberlo llamado personajillo pues eso es algo, lo cual ha demostrado que no llega ni a la latura de personajillo sino de tonto de remate con resabios.
Posiblemente no sea la "iglesia" la que tiene problemas con el sexo, sino algunos de sus jerarcas con mando en plaza.
Jesús, los cristianos hemos de reconocer que se ha producido un gran avance en lo que respecta al tratamiento de la sexualidad, por parte de la jerarquía católica.
No obstante, debemos segur profundizando desde la crítica constructiva, y con nuestros ejemplos de gente convencida de que el sexo es un regalo de Dios, como lo es la vista o la inteligencia, además de resultar el "sistema natural de la reproducción humana".
Hemos de desterrar la idea de que sexo debe ser igual a reproducción, en los seres humanos, de la misma forma que "comer" no ha de ser sinónimo de "alimentarse".
La descalificación que llevan a cabo sobre la sexualidad humana, algunos autoproclamados "eruditos en la fe", causa más estupor que daño real, pero la insistencia en esos planteamientos llega a confundir a los creyentes de a pie.
¡Ay, Jesús!, que te ha dado un subidón de testosterona. Cuídate, tanto sexo por toda la web termina por afectar.
Martes, 29 de mayo
Jesús Bastante
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez