El fallecimiento del obispo auxiliar emérito de Valencia, Rafael Sanus, ha dejado huérfana a la Iglesia valenciana de una de sus voces —si no la principal— más conciliares y abierta a los creyentes y a los que no lo son. Se le podría definir sin temor al error como el «obispo del pueblo». En sus manifestaciones públicas siempre apostó precisamente por una Iglesia Católica abierta a la sociedad, dialogante y respetuosa con el poder civil. Referente de gran parte del clero valenciano, su talante próximo a la cultura propia le convirtió también en punto de apoyo de aquéllos que desde las bases cristianas defendían una mayor vinculación de la institución con los hechos diferenciales del pueblo valenciano.
Sus discrepancias con el entonces arzobispo Agustín García-Gasco provocaron su sonada dimisión en el año 2000. En aquel entonces no ocultó que se sentía «marginado» por el máximo responsable de la Iglesia valenciana. Sin embargo, nueve años después, el nuevo arzobispo, Carlos Osoro, se fundió en un abrazo con él durante su toma de posesión en lo que se entendió como una rehabilitación, si bien no oficial de su persona, al menos sí de su legado.
La bonhomía, la sensibilidad cultural, el trabajo sin descanso de Rafael Sanus dejan tras de si un hueco difícil de reemplazar. El amplio respaldo que su figura suscitaba, pese a todo, entre el clero, será, sin duda, un modelo de conciliación y diálogo que la Iglesia valenciana deberá esforzarse en continuar.
Editorial de Levante
baronrampante@hotmail.es
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Con mucho retraso conzco la noticia del fallecimiento de Rafael Sanús. Lo conocí y lo "amisté" hace muchos años. Simpre me pareció una persona, sencilla, cercana, amiga, un sacerdote celoso, abierto, eclesial. Me alegré de la llamada al sevicio episcopal. Después la vida nos ha ido distanciando. Nunca fui palaciego ni siquiera con mis ordinarios. Pero me alegraba saber de su buen hacer. Lo de García Gasco era previsible. la postura de Sanús siempre la encontré discreta y correcta.
Me parece lamentable la postura y elcomentario del Señor de la Cigoña, En este caso, como en la mayoría de sus quinielas, juicios y polítiqueos episcopales estaba mucho más guapo callado, Creo sinceramente que su blog hace daño a la comunión cristiana.
Monseñor Sanús, gracias por tu ejemplo.
Cigoña, decididamente eres un cantamañanas que no tienes ni puñetera idea de lo que escribes. Don Rafael Sanus ha sido un gran sacerdote y mejor obispo, cercano, amable. preocuapdo por los fieles y por sus pastores, toda una referencia en el mundo cultural valenciano, una persona que apostó por su fe antes que por hacer carrera en una iglesia cada vez más alejada del pueblo, y lo que es peor, del mensaje de Cristo.
estimado don Rafael: gracias. Nos veremos en el cielo.
He estado en el entierro en Alcoi. Las palabras de D. Carlos profundamente humanas y preciosas, sin papeles, salvo las frases dichas en valenciano. Y de las que son fáciles de recordar, 3 llaves, 3 amores ha tenido D. Rafael: su tierra (Alcoi, Valencia, España, las gentes), Cristo y la Iglesia.
Para todos los sacerdotes valencianos ha sido un referente.
Gracias D. Rafael, los sacerdotes necesitamos hoy más que nunca de ejemplos como el suyo, gracias por todo el bien que ha hecho.
Descanse en paz D. Rafael. Eso es el cristianismo de hoy...entusiasmo, caridad,encarnación. La Iglesia valenciana pierde a un padre y a un hermano. Magnifico editorial...fins sempre, benvolgut bisbe Sanus.
Impresentable Cigoña, ni en la muerte de un siervo del Señor, es capaz de mostrar caridad cristiana. Así nos va.
Era nuy buena persona Y UN EXCELENTE OBISPO. tUVE LA DICHA DE CONOCERLO. sIERVO BUENO Y FIEL, PASA AL BANQUETE DE TU sEÑOR. dESCANSE EN PAZ.
Juambi: pinchan en hueso. Tiene que permitirme administrar mis tiempos. Que sabré por que lo hago. Seguimos en el candelabro.
Pues yo, Cigoña, tengo claro justo lo contrario. Que con obispos así la Iglesia rejuvenece, es más fiel al Señor de la Vida y de la Historia, enorgullece a los creyentes. Una pena tanta exclusión y un espíritu tan orgulloso el tuyo, Cigoña.
Uno menos.
Hay que podar más.
Otro Obispo impresentable de una Iglesia podrida.
Obispos así habría que echarlos de la Iglesia cuanto antes.
Yo lo tengo muy claro.
Martes, 29 de mayo
Jesús Bastante
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez