El arzobispo de Valencia ha demostrado tener muy buenos reflejos. Al primer caso que ha saltado de pederastia en el territorio de su Provincia Eclesiástica no ha dudado en sumarse a la aplicación de la normativa vigente postulada por Roma. Es un gesto que le honra y nos da tranquilidad. En general, la Iglesia, lamentablemente, a lo largo de la historia ha sido bastante torpe en el tratamiento de los problemas de «sexto y nono» (sexualidad). Me remito a los hechos. En demasiadas ocasiones se ha limitado a evitar el escándalo cambiando simplemente los cromos. Pero la persona en cuestión arrastraba consigo el problema y lo exportaba a su nueva ubicación. Evidentemente, no es lo mismo el amancebamiento —por emplear un término más o menos feliz— o la homosexualidad que son opciones, en principio, incoherentes con la opción celibataria, que la pederastia. Esto último es un delito grave.
Actuaciones como la de Osoro son ejemplares y ejemplarizantes. Demuestran abiertamente que, a pesar de la posible campaña contra la Iglesia, ante los hechos no se debe vacilar. La prioridad es demostrar rigor y seriedad. La comprensión y la ayuda desde el punto de vista moral al pecador, no le eximen de su responsabilidad penal. El mal cometido, en muchos casos, puede ser terrible. Por eso, la contundencia es la mejor actuación frente a este tipo de comportamientos. Osoro ha lanzado un mensaje bien claro. Es un aviso para navegantes. Para los posibles casos escondidos que pudieran existir ya se sabe cómo se actuará. Nada de pasteleo o ambigüedad.
Por otro, la situación tiene que alertar a los formadores de seminaristas y religiosos/as. En este campo ya no debe pasar desapercibida esa patología. No pueden colarse indeseables de esa naturaleza. Por eso sería cada vez más necesario que, en ciertos casos, se recurra a la exploración psicológica profunda, antes de la opción celibataria. Esta debería ser absolutamente rigurosa. El futuro y la felicidad de una persona y sus posibles víctimas está en juego. Un día, ese ser humano puede agradecer que, al detectarse a tiempo esta tendencia, se le empezara a poner remedio antes de caer en la degeneración. Esto sería aplicable a la drogadicción, alcoholismo, adicción al sexo… También que se le diga claramente que el celibato no es su camino.
Incluso, en los equipos formativos, a lo mejor habría que integrar, también, a sacerdotes secularizados, que les aportarían a los candidatos su experiencia. Ésta, sin duda sería un iniciativa positiva. Estos les hablarían, clara y abiertamente de las dificultades y problemas de la sexualidad celibataria. También matrimonios, que vivan con plenitud y madurez les ayudarían a comprender ese misterio de la sexualidad humana.
Evidentemente, medidas de este tipo no son la panacea para los problemas y sorpresas de la vida, pero sí al menos pueden garantizar un conocimiento menos teórico y más real de esta área tan delicada. En cualquier caso, esperemos que muchos obispos y provinciales imiten a Osoro.
José Luis Ferrando Lara (Levante)
baronrampante@hotmail.es
Los comentarios para este post están cerrados.
En Asturias casos lamentables de sacerdotes no precisamente santos, además de déspotas, malvados y depravados, y no escribo de oídas, declinó intervenir porque, según él, tenían tales personajes de su parte a los del foro Gaspar García Laviada que estaban esperando echársele encima con cualquier pretexto, y no quería alterar la paz clerical que tanto trabajo había costado lograr. Al poco tiempo se conoció su nombramiento para Valencia: él seguro que ya lo conocía. Pienso que los del foro, a los que critiqué en su momento, pensaban que había algo en él que no era auténtico o verdadero, y a fe que en ese aspecto no se equivocaban gran cosa. De todos modos, Madrid o Barcelona (cada vez me parece menos descabellado Barcelona) bien valen una entrevista pastelera o gesto similar: el fin justifica los Medios mediáticos.
El Sr. Arzobispo....está metido hasta los huesos en un tema de dinero, producido por el anterior Arzobispo y por los administradores actuales...producido por el p. ciller....recogieron dinero de las religiosas para un fondo y ahora no lo devuelven...estan en tramites gordos de un escandalo monumental...porque robar y quedarse con lo ajeno tambien es un delito y una falta contra el V mandamiento: no robaras....
¡¡¡ Sobre todo intelectual !!!
Como siempre he defendido en estos foros, Osoro tiene una altura intelectual y espiritual impresionantes. Lo ha vuelto a demostrar. Seguro que no tardan en llegar los insultos de algún "lavianista" (los de Asturias me entienden) frustrado.
Kalaustra: ¿Se refiere al caso del cura José Poveda Sánchez, incardinado en la diócesis de Getafe?
Es bueno que todos los casos de pederastia de estos maestros de Moral de que se tenga noticia sean denunciados a la Policía y ante la opinión pública. Y luego, hacer un seguimiento de todos los casos hasta el final. El monstruo sigue aquí, aunque esté callado. No lo olvidemos.
ROUCO TIENE OTRO CASO EN SU PROVINCIA ECLASIASTICA, CONCRETAMENTE EN GETAFE, Y YA LO ESTÁN TAPANDO
Como siempre pensé que fue un buen arzobispo de Oviedo, me parece muy bien.
Harían partícipe a Osoro por cortesía, pero el obispo competente y el que ha llevado el asunto ha sido el de Castellón:
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/obispo/Castellon/califica/inadmisible/presunto/caso/pederastia/carmelitas/elpepusoc/20100504elpepusoc_7/Tes
La respuesta es clara. La curia provincial de los Carmelitas está en Valencia, y le hicieron partícipe del suceso.
Ya.
Hermenegildo, sí, es muy fácil: Rouco se jubila dentro de poco. ¿Entendido?
Hermenegildo, jajajaja.
Los arzobispos metropolitanos desempeñan un papel casi honorífico; no intervienen en los problemas de sus diócesis sufragáneas, que son competencia del obispo local. En este caso concreto, el obispo que ha manejado el asunto es el de Castellón, Monseñor López Llorente. No sé a qué viene, por tanto, este elogio al Arzobispo de Valencia.
Martes, 29 de mayo
Jesús Bastante
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez