Cuentan las víctimas de abusos que fueron recibidas ayer por el Pontífice, que Benedicto XVI tenía lágrimas en los ojos al escuchar sus historias y compartir con ellos la oración. El de ayer fue un gran gesto de pastor, de comunión y compromiso con quienes han sufrido tanto. Un gesto con el que el Papa hace suyo ese dolor, y se compromete a repararlo. Un fantástico modo de culminar un viaje, el de Malta, que ha resultado mucho más interesante de lo que parecía a simple vista. Así lo atestigua también el multitudinario encuentro con jóvenes de todas las tendencias y condiciones, que han echado en cara a la Iglesia cómo, en ocasiones, ésta les da de lado. Aquí también Benedicto se ha comportado con el pastor que todos esperamos. Esta visita era una buena oportunidad para reivindicar la vitalidad de un pontificado que cumple hoy cinco años, y a fe que que Benedicto XVI la aprovechó con creces. Con lágrimas en los ojos, como el Cristo sufriente que recoge el sufrimiento de los suyos, y lo convierte en vida. ¡Felicidades, Santo Padre!
baronrampante@hotmail.es
Los comentarios para este post están cerrados.
El Papa está demostrando estar a la altura de las circunstancia. Está ejerciendo una autoridad moral a la que todos siguen. A partir de ahora, los delitos y pecados de los que hablamos aquí serán muy difíciles que se produzcan. Por cierto, los que tanto hablan en contra de la Iglesia, podrían criticar, por ejemplo, a Roman Polanski o Charles Chaplin por acostarse con menores. Ah!, claro, son artistas, y ya se sabe, son de otra pasta.
Habría que preguntar a las víctimas (niños/niñas, disminuídos físicos y/o psíquicos confiados por sus padres a la Iglesia) si lo que sufrieron y siguen sufriendo a causa de curas, obispos, cardenales y papas fue una película.
Fue una terrible realidad ser violados y abusados por tanto cura desalmado y encubiertos por otros curas, obispos, cardenales y papas. Alimañas que no merecen respirar el aire que consumen.
Todo ese terrible sufrimiento de las víctimas, sus familiares y de ualquier persona decente, se quiere tapar ahora con el montaje de una película de romanos.
Va a ser que no. Que no van a salirse con la suya, que lo van a pagar caro porque lo tienen que pagar. Se les ha acabado la impunidad.
El caballo de Troya sigue con su labor de zapa escondiendo virus troyanos dentro de la Iglesia, que no se resignan a perder tan buena ocasión de intentar minarla. Ellos sueltan su rollo y allá películas. Pero no cuela, peliculero.
Aprovecharon la visita para montar el show catártico lacrimógeno y sentimentaloide, mover a compasión y tender una cortina de humo.
Si las lágrimas eran verdaderas ¿era porque se había creído el papel? ¿Arrepentimiento? ¿Miedo a lo que se avecina para la Iglesia? ¿Dolor por lo que han perdido? ¿O todo ello? Quédese con su secreto. Ni interesa ni es posible conocer el verdadero motivo. Ni se le va a preguntar. Mienten tanto...
Tampoco es creíble su propósito de la enmienda. La Iglesia no va a cambiar, siempre ha sido así, ha perpetrado sus fechorías impunemente, mintiendo y persiguiendo a sus denunciantes. Ahora tiene que llorar proque ya solo puede reprimir puertas adentro.
Buen actor, buena puesta en escena, buen argumento, pero montaje ineficaz para conmover a la opinión pública y distraer su atención del problema: que se haga justicia a víctimas y victimarios.
El borrón y cuenta nueva que pretenden, un punto final es inadmisible. Rechazo de plano.
buen comentario. Felicidades Benedicto XVI
Con lágrimas en los ojos, o sin lágrimas, esa actitud del papa es la que estaba necesitando la iglesia católica, frente a la batalla desencadenada en su contra.
No se trata de una porfía entre creyentes y no creyentes, sino de ofrecer el verdadero rostro de la iglesia, representado por el de su más alto representante en la tierra.
Posiblemente, esa actitud del papa no sea del agrado de todos los católicos y de los no católicos, porque nunca llueve a gusto de todos, pero yo, como cristiano, he sentido que la iglesia está bien dirigida, en estos tiempos.
Claro está que no es momento para cruzarnos de brazos, sino de continuar con nuestra labor de crítica constructiva, para conseguir que los seres humanos tengan confianza en la iglesia.
No seamos tímidos.
Los enemigos de la iglesia, y muy especialmente los de dentro, tendrán que abandonarla, porque nadie les ocultará con complicidad.
¡Que nadie haga daño en nombre de Dios!.
Felicidades Jesús
muchas veces te critico hoy te felicito, buen articulillo
Lunes, 28 de mayo
Jesús Bastante
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral