Silencio. Ni una palabra. Esta es la burda estrategia de la Conferencia Episcopal para los casos de pederastia en el clero. Todos los episcopados de nuestro entorno han emitido comunicados sobre los casos en su país, la carta del Papa o los ataques contra el Pontífice. Nuestra jerarquía no dice nada. Su presidente, además, veta cualquier intento por dar una palabra, desde la sede de Añastro, respecto a los escándalos que ya salpican nuestro país. Con condenas en firme. Incluso haciendo responsable civil subsidiario al propio cardenal de Madrid. No lo digo yo, lo dice el Tribunal Supremo. Algunos obispos han hablado, muy pocos. Se impone la obediencia. El que se mueva, desaparece de la foto. Ni siquiera una palabra oficial para defender al Papa. Silencio ominoso, violento... ¿culpable? Cada minuto que pasa más lo parece. Silencio horroroso, antievangélico, contrario incluso a las órdenes del Santo Padre en su carta a los católicos irlandeses. Silencio de quienes piensan que, en el fondo, los culpables de todo son los medios "enemigos" de la Iglesia.... o las víctimas de los abusos. Silencio profundamente triste. Hablarán las piedras.
baronrampante@hotmail.es
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Verás, Javi, yo no soy peligroso para la humanidad, ni lo he sido nunca, aunque tu mente te dicte que lo soy.
Si no fuese porque me voy mañana de vacaciones, por unos días, te diría que los resultados obtenidos de tus "profundas elucubraciones" son más simples que el mecanismo de un botijo, pero no lo digo, para no molestar.
Verás, Javi, yo no tengo odio a nadie, y he tenido la suerte de no sentirlo en mi vida. Llevo más de cuarenta años casado con mi "novia de toda la vida", tengo hijos y una nieta. Y entre nosotros existe el amor. NO hablo de "buen rollito", sino de amor.
Verás, Javi, si me has leído en alguna otra ocasión, constatarás que no hablo mal de nadie (de momento, como digo a mis amigos), ni deseo mal a nadie, y a veces, hasta hago algunos favores. Con esto último quiero decir que no soy mala gente, porque "me lo curro".
Finalmente, Javi, te diré que perdonar es un buen ejercicio. Libera de bilis y ensancha el corazón.
Un abrazo.
pues a Fernando Lugo le han premiado con la presidencia de su país.
Por otra parte, hay algo que merece la pena recordar aquí:
-El porcentaje de curas que atenta contra niños por medio de violaciones sexuales se sitúa, dependiendo de la fuente, entre el 1% y el 5% (cifras barajadas públicamente por el enviado del Vaticano ante la ONU). Yo considero más veraz la más baja.
-La tasa de delincuencia en España según población encarcelada, una de las más altas de Europa, es el 0,6%.
Que cada uno saque sus conclusiones, pero proporcionalmente (ojo, PROPORCIONALMENTE) hay más delincuentes en el púlpito que en la calle.
Estimado Saruce,
El cura pederasta es un depredador, un delincuente con responsabilidad penal y un trastornado mental. Lo mismo que el panadero encula-niños, el maestro violador, el taxista efebófilo,...
Usted pide que se les aparte y absuelva.
Tenga cuidado. Está usted iniciándose en el camino de la depredación. La primera etapa es la de la aquiescencia. Usted YA ES PELIGROSO
Ver imágenes de actos religiosos por TV resulta chocante: por un lado, ¡qué expresiones tan angelicales son capaces de poner! Por otro lado, ¡las atrocidades que son capaces de cometer!
Se afanan en imponer silencio para que nada se sepa y nada se diga de sus abusos y fechorías, prohibiendo decir la verdad, atacando a quien la dice. Los intereses de los vividores de la religión están en juego. Ven que se les va a acabar pronto el chollo (para algunos, su único medio de vida, porque no saben hacer otra cosa, son unos parásitos) y lo defienden con todos los medios a su alcance. Están en juego sus lentejas.`
Pero no se puede poner puertas al campo. El chapapote inmundo que anega la Iglesia está a la vista de todos. No lo ven quienes no lo quieren ver.
Desde dentro de la iglesia, considero que hay varias maneras para evitar la desconfianza de los fieles y de los no creyentes.
Reconocer la gravedad de los hechos, rogar por las víctimas, y apartar a los maltratadores de las víctimas, reales y posibles.
Sigo considerando que poner a esos verdugos de víctimas inocentes a los pies de los caballos, para satisfacer el afán de linchamiento de algunos, es un tremendo error.
Los católicos no somos asesinos, ni violadores, ni pederastas.
Reconocer que los ha habido entre nosotros, no nos obliga a convertirnos en sus jueces implacables, ni en sus carceleros temibles.
Jesús nos predicó el amor, la paz y el perdón.
Si Dios perdona a los hombres, si se arrepienten, ¿no vamos a hacerlo nosotros, para satisfacer la revancha o el odio de quienes no se consideran cristianos?.
Nuestra coherencia cristiana viene dada por la manifestación pública de amor al prójimo, y no por nuestros juicios sumarísimos
Ojalá sea el principio del final de un sistema que permitió este ocultamiento miemtras se juzgaba a la sociedad y se la condenaba.
Ojala´la jerarquñia tenga la suficiente capacidad y responsabilidad para iniciar ella misma el cambio antes de que todo se haga por putrefacción de un sistema corrupto que hace aguas.
"La Iglesia saldrá más resplandeciente que nunca..., SI HAY HUMILDAD".
-La iglesia nunca ha sido humilde, sino prepotente, soberbia y violenta.
-La Iglesia, tal como está montada, nunca será humilde.
-Por tanto, la Iglesia nunca saldrá más resplandeciente de esta crisis.
El efecto predicho sólo se produciría si se cumpliese la condición. Una condición de cumplimiento imposible para la actual estructura eclesiástica.
Cantalamessa ha anunciado sutilmente ante el mismísimo Benedicto XVI y sus colaboradores inmediatos el principio del fin de la Iglesia tal como está organizada actualmente.
Homilía ante Benedicto XVI y la curia del Predicador de la Casa del Papa
P. Raniero Catalamessa: «¡Si hay humildad, la Iglesia saldrá más resplandeciente que nunca de esta guerra!»
«¡Si hay humildad, la Iglesia saldrá más resplandeciente que nunca de esta guerra!», aseguró este viernes el padre Raniero Cantalamessa, ofmcap., predicador de la Casa Pontificia, ante Benedicto XVI y sus colaboradores, haciendo referencia a las manipulaciones informativas sobre casos de abusos sexuales de menores cometidos por sacerdotes. En la tercera predicación de Cuaresma, que tuvo lugar en la capilla Redemptoris Mater del palacio apostólico, el sacerdote capuchino aseguró: «Cristo sufre más que nosotros por la humillación de sus sacerdotes y por la aflicción de su Iglesia; si la permite, es porque conoce el bien que puede brotar de ella, de cara a una mayor pureza de su Iglesia.
Mal que le pese mal que le pese al blogger.
Sigamos barajando mitras.
Es lógico que los apoyos a Ratzinger procedan de cardenales jubilados, sin aspiraciones, o de colectivos como Conferencias Episcopales. Es lógico -con lógica fría, calculadora, egoísta, inmisericorde- que un cardenal con aspiraciones al Papado no quiera mojarse apoyándole. Tanto si el pontificado actual termina por fallecimiento como por renuncia del pontífice, a ningún cardenal le interesa que su nombre se asocie a una postura próxima a la de Ratzinger, sobre todo si siguen publicándose escándalos, que es lo más probable. No tendrían posibilidad alguna en el cónclave. Los mismos cálculos estarán haciendo los obispos trepadores.
Silencio de cómplices o encubridores de los abusos y silencio de ambiciosos, fríos calculadores. Distintos motivos, mas todos interesados. Y siempre en la misma línea de principio: los jerarcas de la Iglesia no dan la cara.
A Ratzinger lo han dejado solo. Lo dan por amortizado. Solo le queda la base ultra, que flaco favor le hace.
Estos silencios son habituales cuando la situación no está clara y no se sabe qué puede ocurrir. Nadie se atreve a hablar, por miedo a equivocarse. Los cardenales que han hecho manifestaciones ya no está en activo, no tienen nada que perder, de manera que su error no tendría consecuencias prácticas para ellos.
Si Benedicto acaba cayendo, quienes hayan salido apoyando su posición se verían arrastrados también en su caída. Creo que este silencio es una postura calculada, adoptada con la mayor frialdad y miedo, esperando a ver qué pasa con todos los escándalos que están aflorando. En todo caso, hay que seguir atento a las noticias.
Obispos perros mudos.
El chapapote salpica en España a Rouco, Cañizares y, por el momento, llega a cubrir las piedras de Vitoria, Bilbao y Huesca.
Son estas piedras las que hablan.
El NYT viene a decir que la Piedra está también cubierta de chapapote.
Ya dice la sabiduría popular que no conviene a nadie tirar piedras a su propio tejado.
Si es lo que yo digo siempre: la página web de la CEE es un desastre. Protestar a veces da resultados.
Si es que soy un genio.
Domingo, 12 de febrero
Jesús Bastante
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Asoc. Humanismo sin Credos