Otras veces hemos criticado al arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, y su forma de presentarse antes los medios. Hoy no podemos hacer otra cosa que felicitarle. Por su rapidez -casi diría inmediatez- para adelantarse a los acontecimientos y dar información del cese del párroco de Noez y Totanés, de cuyas andanzas da cuenta la portada de RD. Antes incluso de que el caso saltara a los medios, el Arzobispado sacó una nota de prensa informando del cese del sacerdote, pidiendo perdón y asegurando una investigación, así como la devolución del dinero a la feligresía y las hermandades. Así se hacen las cosas, y se contribuye, de un lado, a la información veraz; y del otro, a que la Iglesia se quite esa imagen de oscurantismo que lamentablemente se ha dado en casos similares y mucho más graves (el reciente escándalo de Irlanda así lo atestigua). Hoy nadie critica al arzobispo ni a la diócesis por mirar hacia otro lado, sino que alaban su rápida respuesta y su "tolerancia cero" ante estos escándalos. Éste es el camino: abrir puertas y ventanas, para que entre la luz y el aire limpio, y para que todos vean que es mucho más lo que hay que enseñar, y cada vez menos lo que esconder. Así, sí. Enhorabuena a D. Braulio Rodríguez y a su equipo de comunicación, encabezado por el gran profesional (lo que no está reñido con ser buen amigo) Juan Díaz Bernardo.
Lunes, 28 de mayo
Jesús Bastante
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral