La "tolerancia cero" vale para todos, independientemente de su credo religioso. El caso del imán de El Algar, denunciado por abusar de varias niñas (lo que él mismo ha reconocido), debe ser una piedra de toque para las autoridades musulmanes en España. La convivencia en un país democrático así lo exige. El abuso a un menor no es justificable bajo ningún punto de vista. El propio Corán castiga estos hechos como si fueran un asesinato. El imán ha huido a Marruecos, desde donde será más difícil su captura y entrega a las autoridades españolas. El Islam español tiene que reaccionar. Ya ha habido declaraciones de repulsa, pero se debe exigir lo mismo que exigimos en el caso de la Iglesia católica: declaraciones públicas de reconocimiento de la dignidad de los menores, y actuaciones de los líderes de la comunidad contra el que era su imán. Los niños son las más hermosas criaturas de Dios, le pongamos el nombre que le pongamos a la hora de rezarle.
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Lunes, 28 de mayo
Jesús Bastante
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral