El barón rampante

La clase de Religión, por Lluís Martínez Sistach

07.02.10 | 11:58. Archivado en Obispos
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Los padres tienen derecho a pedir la clase de religión católica para sus hijos. Esta clase tiene mucha importancia para la educación, porque la educación que ofrece la escuela ha de ser integral y, por tanto, ha de tener presente la dimensión religiosa y trascendente de la persona humana.

Hay unas preguntas sobre el sentido profundo de la vida que ningún educador puede olvidar. El Concilio Vaticano II dice que “el enigma de la condición humana llega a su límite ante la muerte. El hombre no sólo se atormenta por el aumento del dolor y por la progresiva disolución del cuerpo, sino también, y todavía más, por el temor de la desaparición perpetua”. Estamos creados a “imagen y semejanza de Dios”. Él, que es eterno, ha sembrado en cada persona humana la semilla de la eternidad y, por tanto, de la trascendencia. La Iglesia afirma que el hombre ha sido creado por Dios y para un final feliz más allá de la vida terrenal.

Al formalizar el acto de matricular a un hijo en la escuela, los padres católicos han de pedir la clase de religión. Esto es coherente con su fe. La escuela ha de ser como la continuación de la familia y es lógico que los padres católicos deseen que en la escuela sus hijos tengan clase de religión.

Hoy los niños y adolescentes sufren un analfabetismo de cultura religiosa, y eso incide en su nivel de cultura general más bien bajo. La clase de religión contribuye a que los alumnos puedan comprender muchísimos contenidos de nuestra historia y de nuestra cultura, que están tejidos de contenidos cristianos. Difícilmente se puede comprender nuestra historia, nuestro arte y nuestra cultura si no se posee un conocimiento notable de la religión católica.

¿Qué ofrece nuestra sociedad a los adolescentes y a los jóvenes? ¿Qué valores serios y auténticos presiden su formación y educación? La clase de religión y de moral católicas son unos buenos medios para ofrecer conocimientos y valores espirituales que son indispensables para conseguir una auténtica y rica educación integral de la persona humana. Esta clase contribuye a una formación humanista que la escuela ha de ofrecer y promover. Un humanismo cerrado, impenetrable a los valores del espíritu y a Dios, podría aparentar triunfar. El hombre puede organizar la tierra sin Dios, pero, al final, sin Dios, tan sólo se organizará contra sí mismo. El humanismo exclusivo es un humanismo inhumano.

Los padres que no deseen ninguna formación religiosa para sus hijos o la escuela que no la facilita pueden preguntarse si la atracción de la juventud hacia las sectas y los fundamentalismos no es una consecuencia de haber ocultado algo tan normal y humano como la experiencia religiosa seria. Porque no podemos olvidar que todos tenemos una dimensión religiosa y trascendente.

Los jóvenes aspiran a encontrar valores sólidos y permanentes que puedan dar significado y finalidad a su vida. Buscan un terreno sólido, un punto elevado donde injertarse. La clase de religión ayuda a encontrar estos valores que dan sentido a nuestra vida, satisfacen nuestro deseo innato de trascendencia y enriquecen nuestra cultura personal.

Lluís Martínez Sistach
Cardenal-Arzobispo de Barcelona

baronrampante@hotmail.es

5 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Manuel_RH 08.02.10 | 10:46

    En mi humilde opinión y desde mi experiencia personal, no conozco a nadie que se haya tomado la clase de religión en serio. Es la típica asignatura (como gimnasia) que siempre se aprueba. Por ello considero una grave irresponsabilidad de la Iglesia delegar en el colegio su obligación de enseñar, como madre, a sus fieles. La religión es algo que se debe aprender (sobre todo, vivir) en la familia y en la comunidad, nunca debería ser una asignatura. A no ser que nos conformemos con hacer mera propaganda de carácter obligatorio, que es muy distinto de evangelizar y enseñar.

  • Comentario por ana 08.02.10 | 00:04

    Muy bien por el cardenal.

  • Comentario por Paka Cortés [Blogger] 08.02.10 | 00:01

    Los valoresde la religion catolica son muy necesarios , hoy mas que nunca. Esos padres que no quieren clase de religion luego quieren bautizar a sus hijos en la iglesia o peor montan un circo por lo laico para el bautizo y la primera comunion laica, por supuesta algo patoligicamnete imbecil pues ambas cosas , su nombre lo indica, son ritos y ritos crsitianos y por lo tanto no pueden ser laicos. A los padres que no les guste que sus hijos den clase de religion la solucion muy facil que sus hijos salgan de clase o hagan deporte... al fin y al cabo los crsitianos somos mayoria

  • Comentario por josefa roy 07.02.10 | 16:45

    Tal como se concibe la clase de religión en su programación y generalmente en los profesores que fueron elegidos ya tenemos evidentes muestras de que no era clase de colegiales. Más bien resultó fábrica de ateos - contrarios a la religión - por lo que se les ofrecía. Ni en armonía con la cultura ni con álgunas asignaturas. Sin lenguaje apropiado, sin métodología, aprender de memoria obligaciones o devociones que les resultaban contradictorias. El hecho religioso desde la fenomenología, la antropología, la literatura, la psicología, la historia, etc, tiene unos contenidos necesarios para dar oportunidades de reflexión y conocimientos como corresponden a una materia que desde su orden de realidad puede llevar al interés y reflexión en su relación con la vida escolar. Y eso no ha sido posible ofrecer ni por las editoriales que proponían algo por esa línea, ni por exigencia debida a los docentes.

  • Comentario por Intrigado 07.02.10 | 16:01

    Muy bien, nada impide a los padres pedir clase de Religión para sus hijos. Pero que dejen en paz a los hijos de los demás, que bastante hacemos ya financiando sus clases de Religión con nuestros impuestos.

    Saludos.

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