El pasado verano fallecía, entre el clamor y el aplauso de la comunidad internacional y el ominoso silencio de la jerarquía eclesiástica de nuestro país, Vicente Ferrer. El ex jesuita, uno de los grandes de la cooperación internacional, dejó un legado que su fundación continúa, y que da esperanza y motivos para vivir a miles de personas, en India y en todo el mundo. Ahora, un grupo de ciudadanos e instituciones están llevando a cabo una iniciativa para que se conceda a Vicente Ferrer, a título póstumo, el Nobel de la Paz.
Lunes, 28 de mayo
Jesús Bastante
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral