Menos mal que para el día 9 sólo quedan dos días. El propio Munilla debe tener unas ganas tremendas de que termine su toma de posesión, y ponerse a trabajar. El Papa le ha designado obispo de San Sebastián, y a partir del sábado lo será de pleno derecho, aunque a muchos no nos guste ni la persona ni el proceso seguido. Y ya toca aceptarlo, la verdad, porque se está convirtiendo al obispo en un muñeco del pim pam pum. Insisto: ya habrá tiempo de criticarle, y con dureza, si su ministerio va en contra de la mayoría de los católicos de Guipúzcoa. Y tanto la crítica como la defensa será legítima. Pero los "ataques preventivos" y las vendas puestas antes de las heridas no son de recibo.
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Lunes, 28 de mayo
Jesús Bastante
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral