Les invito a que lean, y sobre todo, vean y escuchen, el contenido del siguiente vídeo, en el que Juan María Uriarte anuncia a sus diocesanos el nombramiento de José Ignacio Munilla. Luego me cuentan.
Ver vídeo:
Queridos diocesanos:
El Papa BENEDICTO XVI ha nombrado obispo de San Sebastián a D. José Ignacio MUNILLA AGUIRRE, gipuzkoano de origen, sacerdote de esta diócesis durante 17 años y hasta el presente obispo de Palencia. En el día de hoy se hace público este nombramiento.
La Santa Sede ya ha hecho oficial lo que desde aquí llevamos semanas diciendo. Pese a la incredulidad de muchos -incluso algunos, hasta ayer mismo, no se lo terminaban de creer-, José Ignacio Munilla se convierte en el nuevo obispo de San Sebastián, y Jesús Sanz en arzobispo de Oviedo. Como les conozco (bastante más a Munilla, menos a Sanz, aunque compartimos formación y devoción franciscana), me atrevo a pedirles un favor, desde los comienzos. No me cabe duda de que vais a trabajar por el mayor bien de la Iglesia. Pero no cometamos el error de confundir Iglesia únicamente con ortodoxia, jerarquía u obediencia ciega. La Iglesia es mucho más: son todos aquellos que se unen en nombre del Resucitado. No lo olvidéis, amigos, hermanos. Ni vosotros, José Ignacio y Jesús, ni vuestros nuevos rebaños. No olvidéis que el buen pastor es el que da la vida por sus ovejas, no quien las somete y las encierra en el redil. Buena suerte, y que Dios os bendiga en esta nueva etapa. Ya sabéis dónde encontrar a este pobre barón rampante, si es que en algún momento lo precisáis. Un abrazo.
baronrampante@hotmail.es
José Ignacio Munilla es como el hijo pródigo, pero al revés. Porque su regreso a la casa del padre no es bienvenido por muchos. Tampoco lo fue en la década de los ochenta, cuando volvió a San Sebastián para ser ordenado sacerdote. Para su reingreso en el seminario donostiarra tuvo que pasar varias 'pruebas del 9', porque Setién y su equipo «le tenían enfilado» por su integrismo religioso y por su 'huida' de la diócesis.
Setién le dejó fuera de su 'hoja de ruta', con la que, por otra parte, tampoco se identificaba Munilla. Lo demostró cuando decidió hacerse sacerdote, pero preparándose fuera de Euskadi, posiblemente influenciado por sus mentores. Recaló en el seminario de Toledo, emblema del integrismo religioso y feudo de don Marcelo, que se significó de manera notable y militante durante la Transición, en la dirección contraria a la de Tarancón. El cardenal Marcelo González Martín veía marxistas infiltrados en la Iglesia y cerraba a cal y canto las ventanas que había abierto el Concilio. Y desconfiaba de la democracia que se abría paso tras cuarenta años de dictadura.
Lunes, 28 de mayo
Jesús Bastante
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral