Don Jesús Sanz será nombrado mañana arzobispo de Oviedo, después de un breve pero intensísimo periplo por las diócesis de Huesca y Jaca, donde ha cumplido, y con creces, con las instrucciones recibidas. Sanz ha abierto una espita en la Iglesia oscense, con sus "odiadores" y "palmeros" a tiempo completo. Y con una función específica: acabar con la línea marcada por Javier Osés. Ahora, el cardenal Rouco le encarga el que quizá sea la tarea más difícil dentro de la estrategia marcada por el arzobispo de Madrid: acabar con el modelo taranconiano, que en Oviedo alcanzó su máxima expresión con Tarancón y Gabino Díaz Merchán. La estrategia del cierre juega, en esta ocasión, una de sus partidas más importantes. Otra de ellas, también comenzará a jugarse mañana. Una partida en el norte. Y, por otras razones -más políticas, menos humanas tal vez...-, una mucho más difícil.
baronrampante@hotmail.es
Lunes, 28 de mayo
Jesús Bastante
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral