Cuentan que a la salida del restaurante sevillano Oriza, donde Braulio Medel y Santiago Gómez, junto a sus hombres de confianza, cerraron el lunes el principio de acuerdo para encarar la futura gran caja andaluza, algún pitoniso urbano recitaba con ironía por las esquinas los versos de Alberti:«Se equivocó la paloma, se equivocaba/ Por ir al Norte, fue al Sur/Se equivocaba/ Creyó que el trigo era agua/Se equivocaba...». Hay en estos balbuceantes inicios de Unicajasur (de momento, el nombre de la criatura) un interesante juego de garantías visibles e invisibles que dan cuenta, ni más ni menos, del cúmulo de intereses que mecen la cuna de este neonato financiero. Hemos conocido las del Cabildo Catedralicio: fundación de gestión propia con al menos 8 millones de euros, representatividad institucional y ejecutiva en un área territorial con sede en Córdoba y la plantilla de la única caja que, en cierto modo, mostraba cierta independencia del orbe del PSOE en el sistema andaluz de cajas.
Lunes, 28 de mayo
Jesús Bastante
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral