La Santa Sede ya ha empezado a tomar medidas preventivas para afrontar la pandemia de gripe A que se está expandiendo por todo el mundo. Así, junto a las instrucciones adoptadas por algunos episcopados latinoamericanos -que han contado con el aval vaticano- de suspender la comunión en la boca o compartir el cáliz, el Vaticano ya se ha puesto en manos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para evitar que las masivas audiencias papales de los miércoles puedan convertirse en foco de contagio. Entre las posibilidades, la suspensión momentánea de las mismas a partir de otoño, cuando se prevé que el virus ataque con fuerza Europa.
Lunes, 28 de mayo
Jesús Bastante
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral