El Col-lectiu de Dones en l’Esglesia, que aglutina a un importante grupo de mujeres cristianas, ha emitido un comunicado con motivo de la festividad de María Magdalena (curioso, cuando menos, el patronazgo), en el que realizan un llamamiento, casi una exigencia, hacia la corresponsabilidad y la paridad de las mujeres en la Iglesia. Con argumentos que, ciertamente, son de peso: la mayor parte de los religiosos, misioneros, voluntarios de todo tipo en nuestra Iglesia son mujeres, así como la mayor parte de las personas que asisten a los actos religiosos. “Pero la Iglesia jerárquica sólo se visibiliza con cara de varón”. Diría más: con cara de varón célibe (al menos en teoría), y con un indignante sentido del servicio y de la autoridad. Pues sí, señores: en mi modesta opinión, este Col-lectiu –con el que, por cierto, no me unen demasiadas cosas- tiene toda la razón del mundo.
Lunes, 28 de mayo
Jesús Bastante
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral