Ayer nos tomábamos el aperitivo con la noticia -no por más anunciada, la última vez por Andrea Tornielli en RD a finales de mayo- de que el Nuncio de Su Santidad en España, Manuel Monteiro de Castro, abandonaba el cargo que había ocupado durante algo más de nueve años. Casi un decenio de trabajo callado y efectivo, con claras lagunas pero marcado por la modestia y el saber hacer. Monteiro se marcha a un puesto clave en la Santa Sede (número dos de la Congregación de Obispos, y con ciertas opciones de alcanzar la púrpura en breve), desde el que no perderá de vista España ni a los españoles. En todo caso, un puesto no buscado por él pero aceptado con una sonrisa y un cierto suspiro de alivio. Pues las cosas en España, casi desde el principio, se habían tornado insostenibles. Pero de eso ya hablamos ayer.
Lunes, 28 de mayo
Jesús Bastante
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral