En un gesto sin precedentes, la Iglesia católica vasca ha hecho un interesante ejercicio de "memoria histórica", y rehabilitado el nombre -y quién sabe si algo más- de 14 de los 70 sacerdotes de Euskadi "ejecutados" -la palabra, sacada del documento hecho público ayer, está escrita con toda la intención- durante la Guerra Civil por el bando franquista. A partir de aquí, se pueden hacer varias consideraciones: en primer lugar, un gesto contra la identificación entre el "todo" de la Iglesia y una determinada forma de entender la política y la vida, ayer y hoy (ojo, por los dos bandos, que en Euskadi, y lo sabemos, también se da esa identifcación sangrante); en segundo término, la reivindicación de la memoria de todos los fallecidos, fueran del bando que sea (aunque luego habría que analizar si sólo hay que homenajear a estos muertos por el hecho de ser sacerdotes. La eterna sospecha de que los curas son más "importantes" en la Iglesia que el resto del Pueblo de Dios, pero en fin); en tercer lugar, una llamada de atención ante las macrobeatificaciones que se avecinan. Pese a la interpretación que algunos hacen de los titulares -incluyendo el que abre esta página-, este reconocimiento no supone que se vaya a incoar causa alguna de beatificación para estos sacerdotes. El martirio, también, es otra cosa. Y estos curas, como tantos miles de españoles, fueron "ejecutados" por uno y otro bando. Y, lamentablemente, 70 años después, estamos recuperando el espíritu de frentismo, del conmigo o contra mí, de los blancos y los negros. En la política, las discusiones de bar, la calle... también en la Iglesia. Ayer, la Iglesia vasca dio un paso arriesgado hacia delante, tal vez el último comandado por Uriarte. Veremos la respuesta, desde el otro lado, dentro de muy poco. Hace falta construir mucho más.
baronrampante@hotmail.es
Nunca Hgildo se queja de la imposición policial de la fe católica durante 40 años. Del genocidio o robo de los niños republicanos. Ahora tiene olvidados a los 150.000 votantes de ETA. Y son hijos de Dios. A ilegalizar, a condenar, a ejecutar. Los hijos del príncipe de las tinieblas moran entre la curia y la jerarquía.
Item más: el Tribunal Europeo de Derechos Humanos acaba de establecer en una sentencia al respecto que la ilegalización de Batasuna en 2004 era «una necesidad social imperiosa», plenamente justificada «para mantener la seguridad pública, la defensa del orden y la protección de los derechos y las libertades».
Recordemos cómo los Obispos vascos -Blázquez incluido- se opusieron a esta ilegalización mediante una carta pastoral colectiva publicada en 2002. No es, por tanto, la primera vez que los obispos vascongados quedan en evidencia por culpa de sus querencias nacionalistas.
Por cierto, D. Mateo Múgica no fue un obispo precisamente franquista.
Y no olvidemos que, como ha señalado otro comentarista, los sacerdotes nacionalistas ejecutados habían desobedecido abiertamente a su Obispo, a la sazón D. Mateo Múgica, quien había condenado la colaboración de los católicos con el bando frentepopulista.
Esta rebeldía frente a su Obispo dice muy poco de los sacerdotes en cuestión.
La Iglesia vasca de lo único que tiene que confesarse es del gravísimo pecado de la idolatría nacionalista, de haber puesto el corazón del hombre en el sueño de la patria en vez de en la senda de Dios y de la caridad. La Iglesia vasca de lo que tiene que confesarse y avergonzarse es de haber cerrado las iglesias y seminarios que antes eran gloria de la Cristiandad hispánica. La Iglesia vasca de lo que tiene que confesarse es de la mediocridad que gasta con las víctimas del terrorismo, pobres criaturas que sin reclamar el centro de la diana han sido asesinadas por el capricho idólatra de unos "gudaris" que tanto ayer (v.g. estos curas) como hoy pisotean nuestro sagrado ministerio. Y espero que cuando se confiese, le caiga una buena penitencia.
Ah, se me olvidaban estos impresentables (incluidos los que se prestan al cachondeo) no creen en el valor de la confesión sacramental.
Tiene guasa que a las víctimas de ETA se las obligue en Vascongadas a tener funerales semiclandestinos, mientras ahora organizan a bombo y platillo un funeral por estos sacerdotes asesinados hace setenta años. Esto me recuerda cuando Zapatero le dijo a la Madre de Irene Villa que a él también le habían matado a su abuelo: es el mismo cinismo.
Y, para colmo, a esto lo llaman profetismo y valentía.
POR QUE NADIE COMENTA ,LOS CRIMENES QUE PERPRETARON ESOS CURAS ROJOS
Dices:
"Pese a la interpretación que algunos hacen de los titulares -incluyendo el que abre esta página-, este reconocimiento..."
De interpretación, nada de nada. Tú has rectificado. Ayer ti titular en portada era:
"Los curas vascos "rojos" también son mártires."(de hecho, si se entra al artículo sigue manteniendo ese titular)
Y hoy, la misma noticia, en portada, aparece como:
"Los curas vascos "rojos" también podrían ser mártires"
Así que no busques interpretaciones torticeras. Analiza más bien tu "trabajo".
Ah, y por cierto, infórmate mejor. El que ha liderado este documento no ha sido uriarte precisamente, sino Blázquez.
Bastante, no hay materia de discusión. Si no fuera por la intoxicación que ayer tú introdujiste en este tema hoy ya ni hablabas tú mismo de él. El tema no da de sí. Es un asunto zanjado y no aviva ninguna polémica, por mucho que desde tus fobias en torno a este mundo del país vasco y sus obispos te lleven a magnificar un problema hoy por hoy ya menor. Creo que ayer hiciste tu peor ejercicio de intoxicación que delata tu calidad como periodista: calidad insuficiente.
Lunes, 9 de noviembre
Jesús Bastante
Pedro Tarquis
Francisco Margallo
Guillermo Gazanini Espinoza
Urbano Sánchez García
Julián Moreno Mestre
Rodrigo del Pozo Fernández
Asoc. Humanismo sin Credos
Francisco Baena Calvo
Siro López
Juan Fernandez Krohn