Un informe presentado ayer por Cáritas es sobrecogedor: unas 600.000 personas han sido ayudadas a través de sus servicios de acogida, cifra que supone la prestación más numerosa dada por la entidad en los últimos 40 años y supera en 200.000 las personas que recibieron asistencia de la organización dependiente de la Iglesia católica el año pasado. Muchas veces trabajos como el de Cáritas acaban teniendo un escaso reconocimiento de la sociedad y así ha podido ser durante los años de la opulencia económica, donde parecía que nada era imposible y quien más quien menos consideraba imprescindible una segunda y una tercera residencia. Para eso estaban bancos y constructoras dispuestos a facilitar todo tipo de hipotecas a 40 años si era necesario.
Cáritas, además, tenía para una determinada izquierda un marchamo negativo: su vinculación a la Iglesia. Era el momento de intentar sustituir su labor por otras organizaciones mucho más próximas al calor de los gobiernos de turno. Pero ahora, en plena crisis, Cáritas sigue prestando la ayuda que ha venido dando desde su fundación en 1947: sus 56.000 voluntarios y 4.400 trabajadores contratados son un ejército al servicios de los más débiles. La entidad calcula que en España hay más de 470.000 hogares que no reciben ingresos ni de trabajo ni de prestaciones sociales, lo que supone más de un millón de individuos.
Muchos de ellos son nuevos pobres y con un perfil claramente diferenciado al de otras crisis. En este caso, muchas parejas jóvenes y con niños, muchas clases medias que se han visto superadas por las deudas adquiridas, a las que no han podido hacer frente ante un cambio en su situación laboral. Es la cara más dolorosa de la crisis, aunque a veces los gobiernos se resistan a enseñárnosla.
José Antich (La Vanguardia)
baronrampante@hotmail.es
Una cosa que debería anunciarse para que la gente supiese donde pone su dinero, es qué porcentaje de éste llega realmente a los necesitados. Los gastos administrativos se comen gran parte del pastel.
Yo, lo último que leí, hablando de memoria en números grandes era:
De cada 100 pesetas, en Cáritas y Manos unidas, llegan 91 a los necesitados. 9% de gasto administrativo.
En las ONGS normales, los gastos y sueldos se comen cerca del 40%.
De las agencias de la ONU, hasta el 60% se va en gastos y sólo 40 de cada 100 pesetas llegan a los necesitados.
Lo cierto es que la mayoría de ONGs pagan sueldos y a veces hasta altísimos, y en las católicas apenas unas pocas administrativas son profesionales.
Pero esto no se cuenta...
Martes, 10 de noviembre
Jesús Bastante
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Rodrigo del Pozo Fernández
Editorial San Pablo
Carlos Corral
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Francisco Margallo
Mario Bruzzone
Francisco Baena Calvo