Hoy es el primer día del resto de mi vida. De una vida nueva, sin pasión, sin sobresaltos, sin demasiada rotundidad en los afectos. Una vida para vivirla, mas sin "dejarse la vida" en ella... Cuando todo pasa, a veces nada permanece. En ocasiones, incluso, piensas si no sería mejor abandonar, saltar del barco, en lugar de contemplar cómo tu balsa deambula en mitad de dos corrientes, sin posibilidad de alcanzar la orilla ni aperos para pescar. Hoy es el primer día del resto de mi vida. Y, sin embargo, qué viejo me encuentro...
(de un mensaje enviado, hace unos días, por un buen amigo. Un traidor, pero un buen tipo. Al que, por cierto, no sé cómo ayudar... Y preocupa, vaya si preocupa)
baronrampante@hotmail.es
Los comentarios para este post están cerrados.
no hagais como los fariseos, que les gustan ser protagonistas en todo les gustan los banquetes y los primeros puestos.
El parroco de una iglesia de granada actua de esa forma dando mal ejemplo a los feligreses de su parroquia. Le puede la soberbia, para haber quitado a su compañero de parroquia como consiliario de una hermandad para ponerse el, eso no se debe de hacer. Ser sacerdote es servir y no aparentar vivir el ministerio, porque ciertamente el ser sacerdote es un ministerio vocacional.
Eso es el protagonismo y los primeros puestos primero yo en todo y despues el trabajo sucio lo hace mi compañero porque yo no tendre tiempo suficiente al estar en otros menesteres curiales.
Parece que tu buen amigo ha perdido algo o a alguien. Acompañar su duelo con discreta incondicionalidad puede comenzar por un gesto elocuente o una sencilla pregunta: si él quiere ser ayudado, ¿en qué cree que puedes ayudarlo tú?.
Suerte y ánimo. X. op
Sábado, 18 de febrero
Jesús Bastante
Movimiento Rural Cristiano
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Guillermo Gazanini Espinoza
Religión Digital
Francisco Baena Calvo