Finalmente, y salvo sorpresón de última hora, no habrá nota conjunta de los obispos vascos de cara a las elecciones. Formalmente, los fieles de Euskadi se quedan sin las orientaciones de voto de sus prelados, por primera vez en la historia de la democracia. No ha sido posible alcanzar acuerdo alguno, y los Secretariados Sociales de Bilbao y San Sebastián han emitido dos documentos (ver RD) tan distintos como significativos.
Se ha equivocado, ha sido cabezón, ha persistido en el error... pero su intención no era otra que cumplir con su misión: servir a la Iglesia que tenía encomendada. No voy a repetir ahora argumentos en favor o en contra de Juan Antonio Reig ni de José Luis Mendoza. Hoy me interesa "salvar" la figura del obispo de Cartagena-Murcia. Que, me consta, actuó después de ser alarmado acerca de algunos movimientos que todavía no están aclarados. Pero se equivocó en el fondo -la titularidad- y en la forma -no asumiendo los dictámenes de Añastro y Roma-. Y la salida que dejó a Roma fue complicada. Y, sobre todo, me interesa hablar de su futuro.
Martes, 29 de mayo
Jesús Bastante
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez