Éste es un mensaje para FERE, para Edelvives, SM, Casals, para la Confer, para los miles de educadores cristianos... para la inmensa mayoría de los padres católicos. Señores, somos "colaboradores del mal". ¿Se acuerdan? Hace dos años y medio, cuando el debate sobre la polémica Educación para la Ciudadanía estaba en su pleno auge, fueron muchos los que, desde una perspectiva cristiana -y eclesial-, optaron por debatir en positivo, y en propositivo, acerca de la asignatura. Algunos, incluso, CON EL AVAL DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL, negociaron sobre la base de los contenidos, y se preocuparon por formar al profesorado, que al fin y a la postre serán quienes eduquen a los chicos y chicas en la escuela.
Dirán que es santo de mi devoción, y lo es. Pero es que además, Alejandro Fernández Barrajón es un hombre de Dios, y lo va demostrando allá por donde pisa. Por eso, y por lo que dice, resulta especialmente interesante lo que dice, y cómo lo dice, en la entrevista que este mes le ha realizado 21RS. Les ofrecemos un resumen de la misma:
Les escribo desde Sevilla, donde esta tarde, Dios mediante, el cardenal arzobispo Carlos Amigo, y el escritor Fernando Iwasaki, presentarán "Cisma" (Ediciones B) en la librería Beta Imperial (calle Sierpes). A las seis de la tarde. Les espero. Pero éste no es el objeto del artículo de hoy. Sí lo es el fallo del Tribunal Supremo sobre Educación para la Ciudadanía.
El cardenal de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, ha convocado a los medios de comunicación para hacer una declaración a las doce y media, en el Palacio Arzobispal. Según nos cuentan, el pasado viernes un importante prelado catalán comentó a varios religiosos que para esta semana se esperaba una "noticia bomba" en Barcelona. Según ha sabido en exclusiva RD, se trata del nombramiento, como obispo auxiliar, de Sebastiá Taltavull. Precisamente, el día de su 61 cumpleaños. El nombramiento acaba de ser confirmado por la Santa Sede.
Hace unos diez minutos, el TS ha vuelto a cerrar sus deliberaciones sin dictar sentencia acerca de la legalidad de Educación para la Ciudadanía y la legitimidad de la objeción de conciencia frente a esta materia. Según hemos sabido, ni siquiera han votado hoy, lo que hace presumir que hasta mañana por la tarde no habrá fallo. Esperemos que, al menos, se alcance un mínimo consenso que, a esta hora, se nos antoja imposible. Entretanto, se acaba de conocer un fallo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, en el que se afirma que EpC no supone intromisión alguna en las conciencias de los alumnos. ¿Premonición acerca de lo que sucederá mañana? Si es que sucede, porque después de lo de hoy...
baronrampante@hotmail.es
Ha sucedido apenas hace unos minutos. Tras una pregunta de un funcionario acerca de la ampliación del aborto, le ha tocado el turno al "cura". Sí, porque en la emisión de "Tengo una pregunta para Usted" (TVE), uno de los cien ciudadanos que ha tenido la oportunidad de cuestionar al presidente del Gobierno era un sacerdote, Javier Quevedo, cura en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), de 44 años. "Esto se anima..." bromeó Zapatero antes de que nadie dijera quién era aquel hombre.
Emotiva, y respetuosa, la serie emitida anoche por Antena 3 sobre el "caso Mari Luz". Sin morbo gratuito, con una buena elección de la música y una emoción contenida a lo largo de las tres horas largas que duró la emisión (incluidos los interminables anuncios publicitarios, alguno de los cuales cortaba por completo -por su duración y por el momento en el que se insertó- el ritmo de la trama). Se nota la supervisión de la familia Cortés. El valor y la esperanza, pese a todo, de esa familia, es admirable. Y un toque de atención para aquellos que, un año después, han utilizado el caso para, una vez más, fomentar la politización de la Justicia.
El Tribunal Supremo fijará mañana doctrina acerca de la legalidad o no de la polémica Educación para la Ciudadanía, así como de la legitimidad que asiste (o no) a los padres para objetar ante una materia que, sin duda, ha desatado pasiones encontradas, tanto en el interior de la Iglesia católica como en el exterior de la sociedad.
Blasfemia, herejía, anatema... palabras que vuelven a resonar en los oídos, bastantes años después... síntomas de una alarmante falta de fe... y de confianza en las virtudes, en los talentos. "La herejía es importante, pero aún es más importante lo que significa el Cisma", me decía esta mañana un importante prelado. Silencios, oscuridades, confidencias temerosas, cuchicheos... una profunda inseguridad. Olvidamos lo esencial. Y la alegría de sentirse amados por Aquel que nunca falla.
baronrampante@hotmail.es
(De la presentación en La Coruña).- Buenas tardes, y muchas, muchas gracias por acompañarnos en este día. La Historia, de vez en cuando, nos ofrece personajes de todo tipo y condición. Héroes, villanos, descubridores, ladrones, poetas… incluso Papas, Emperadores y herejes… o buscadores de la verdad, que de todo hay en la viña del señor. Resulta extraño pero, en ocasiones, la casualidad, la fortuna o el destino, te permiten conocer, incluso tratar, a algunos de estos personajes que, con el tiempo, acabarán siendo reconocidos por esa misma Historia. Y, quién sabe, si convertirse en protagonistas de una novela. Yo he tenido la suerte de conocer a unos cuantos: la madre Teresa, Vicente Ferrer, el padre Ángel, el cardenal Amigo, Juan José Cortés, el padre de la pequeña Mari Luz… Y también, la vida, a la que nunca sabremos agradecer lo suficiente las oportunidades que nos da cada día, nos permite encontrar pequeños –grandes- tesoros al doblar una esquina. Esos hallazgos que nos hacen la existencia más interesante. Gracias, José Ramón, por ser uno de esos descubrimientos.
Mañana de temporal, viaje complicado pero ilusionante. Esta tarde -20,30 horas-, en la sede de la Fundación Hogar de Santa Margarita (Valle Inclán, 3) de La Coruña, presentaremos "Cisma" (Ediciones B). Gracias a José Ramón Amor Pan por su disponibilidad y por ejercer de presentador de la novela. Que, les cuento, ha tenido bastantes buenos resultados en Navidad. No se sabrán cifras exactas hasta febrero, pero ya les digo que tanto la editorial como el autor estamos muy, pero que muy contentos. Por la difusión, las ventas y las críticas (la última, el estar entre las cinco mejores novelas de 2008, según la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha). Y dispuestos a que la próxima tenga a esta maravillosa tierra (con abundante caudal para la lliteratura) como protagonista. Ya les contaré. De momento, les espero en Coruña. Y, la semana próxima, en Sevilla (a las seis de la tarde del 29 de enero, en la librería Beta Imperial -calle Sierpes-, con el cardenal Amigo y Fernando Iwasaki en la mesa. Nada menos).
baronrampante@hotmail.es
El próximo 25 de enero se cumplirán 50 años desde que Juan XXIII anunciara, por sorpresa, la convocatoria de un Concilio Ecuménico, el que a la postre sería conocido como Concilio Vaticano II y que trasladó a la Iglesia, de una tacada, del siglo XVI al XX. La llamada del "Papa bueno" fue un soplo de esperanza, una llama de ilusión. Y sus resultados consiguieron, en buena medida, lo que se propusieron. Aunque, cincuenta años después, algunos de ellos se hayan ido olvidando, o posponiendo, como los bañadores en el armario durante el invierno. Y comienza a hacer frío en nuestra Iglesia.
Y no... no nos estamos refiriendo -aunque seguramente sea objeto de un post en los próximos días- al aniversario del nombramiento como prepósito general de la Compañía, Adolfo Nicolás, sino del inminente presidente de Estados Unidos (si las fiestas eternas que se han organizado con este motivo se lo permiten), Barack Obama. El primer presidente de color negro de Estados Unidos.
Confieso que me lo estoy pasando muy bien con esto de los nombramientos episcopales, pese a que lo que se esconde detrás de algunos de ellos no tenga nada de gracioso. Entre los "globos sonda" que unos mandan, las intoxicaciones que otros pretenden y la "sucia" sensación de lucha de poder en el interior de nuestra Iglesia, lo cierto es que esto cada vez se parece más a la Curia de los Médici (¿o a la de los Borgia?). Especialmente mordaz, en este sentido, me ha parecido el artículo que este sábado publicaba en La Nueva España el compañero y amigoJavier Morán. Sobre todo por la anécdota de los garbanzos.
Ahora que arranca la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, me atrevo a recoger una solicitud que, desde su página web, hacen los hermanos de la Comunidad de Taizé. Que, por cierto, del 8 al 10 de mayo organizan un macroencuentro en Sevilla, con la presencia, entre otros, del hermano Alois. Un encuentro que, quien esto escribe, no se piensa perder. Pero éste no era el tema. Es éste:
Pues eso. Aquí les dejo las "Letras Apostólicas" mediante las cuales Benedicto XVI concede a Juan José Asenjo el título de Arzobispo Coadjutor de Sevilla. Los textos originales, los podéis encontrar pinchando en los respectivos enlaces, en latín y español. Y dice así:
Viene en "olor" de multitudes. Un centenar de periodistas, 43 obispos, más de 300 sacerdotes, miles de personas, pantallas gigantes en la plaza... La entrada de Juan José Asenjo como arzobispo coadjutor de Sevilla se presenta como uno de los grandes acontecimientos del devenir eclesiástico en nuestro país en este año que comienza. Un Asenjo que, cuando así lo decida el Papa, sustituirá al cardenal Amigo al frente de la diócesis hispalense pero que, entre tanto, llega dispuesto a dejarse empapar por la idiosincrasia sevillana, distinta a la cordobesa.
La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos que ahora iniciamos, nos muestra de nuevo que, entre los muchos retos, amenazas y dificultades que hoy tenemos todas las Iglesias y Comunidades eclesiales, probablemente el más importante de todos, consiste en definir mejor qué significa ser cristiano en un mundo donde el cristianismo no acaba de ser bien comprendido, y donde conviene que todos los cristianos, unidos, proclamemos la Buena Noticia del Evangelio de Jesucristo.
Por mucho que algunos se hayan empeñado en lo contrario. Y, como tantas otras veces, la visita ha pillado de sorpresa a los responsables de Añastro, por mucho que ahora se descuelguen con una nota -tardía, muy tardía- en la que aseguran que ha sido la Conferencia Episcopal la que ha invitado al secretario de Estado. Sí, claro.
Ignacio Ellacuría era un hombre de Dios, y por eso le mataron. Como a sus hermanos jesuitas de la UCA, como a monseñor Romero. Se empeñó en llevar el Evangelio a los pobres de la Tierra, en ayudarles a encontrar su dignidad, a enfrentarse con la palabra y la cultura, con los poderosos y opresores. En bajar de la Cruz a los crucificados por el odio, la pobreza, la dictadura y la muerte. Esos mismos que hoy recuerdan a los "mártires de la UCA" con flores, peregrinaciones y orgullo, los que en cada poblado de El Salvador pueblan las paredes con iconos de Óscar Arnulfo Romero. Como Romero, Ellacuría decía las verdades a quien correspondía, llevara pistola, banda presidencial o anillo episcopal.
Llovía en el Torreón hace ahora justo un año, cuando la pequeña Mari Luz Cortés, de apenas cinco añitos, bajó a la calle a por unas chucherías. Nunca más volvió. Desde entonces, sigue lloviendo en los corazones de una familia, que durante unos meses tuvo más de 46 millones de componentes. Y es que todos hicimos un poco nuestro el sufrimiento de la familia de Mari Luz, todos nos sentimos un poco como si nos hubieran arrancado la vida de nuestras manos. Casi nuestra propia alma. Mari Luz no regresó: a los dos meses de búsqueda se encontró su cuerpo en la ría de la Huelva de nuestros amores, y también se detuvo a su presunto asesino.
Gracias, muchas gracias. En nuestro nombre y en el de los padres de Andrés, que desde hace apenas dos horas está de nuevo en su casa, empezando a disfrutar, por fin, de ese inmenso don de Dios que es la vida. Gracias a todos los que habéis rezado por él, y por nosotros. Desde cardenales a agnósticos -que no sé si habrán rezado, pero se han acordado de Andrés-. Desconocidos muchos, amigos todos. Gracias a cada persona, con nombres y apellidos, a las comunidades de kikos, HOAC, parroquias, conventos... que sabemos han orado por Andrés y su familia. Gracias por la oración, y por la esperanza. Cuesta pensar en el poder de la oración, pero ayuda. Vaya si ayuda. Sobre todo a Andrés y a Vane, los sufridos papás del campeón, que lo han pasado muy mal. Es complicado escuchar que tu hijo recién nacido (pronto cumplirá un mes de vida) lo tiene crudo para seguir adelante. Pero los tres son unos campeones, y nos han dado a todos una lección de cómo afrontar, desde la fe, y desde la esperanza, algo para lo que ningún padre está preparado: el sufrimiento de un niño. Todavía queda mucho por hacer, y por esperar, para que Andrés esté del todo bien. Pero ya está en casa, con sus padres, los tres juntos. Como los de Nazaret. Y, con vosotros... como una gran familia. Gracias, muchas gracias.
Jesús y Carina
La crónica de José Manuel Vidal en la portada de RD me ha dado que pensar. No por lo que cuenta, que informativamente es jugoso (y polémico), sino por algún que otro detalle que deja traslucir, y que en mi humilde opinión resulta realmente preocupante. Que algunos de nuestros obispos tengan una ideología es, hasta cierto punto, lógico. No son compartimentos estanco, ni deberían serlo (igual que los fieles no tenemos, afortunadamente, que seguir el listado de nadie al pie de la letra. Bastante tenemos con tratar de ser consecuentes con el Evangelio en la sociedad de hoy). Otra cosa es que trasladen sus puntos de vista a las responsabilidades que, coyunturalmente, les toca asumir.
Cuando en Londres, y luego en Barcelona, había uno o dos autobuses con leyendas que cuestionaban en términos corteses la existencia de Dios, aquello me pareció una iniciativa ingenua y peregrina, pero aceptable. Si por nuestras calles desfilan tantas manifestaciones de exaltación religiosa y con ambiciones catequista, y la Iglesia sigue conservando los privilegios adquiridos en los años cuarenta, en contra de la letra de la Constitución, ¿por qué un autobús, en vez de uno de los habituales mensajes comerciales, no podía lucir una consigna poniendo en duda si hay Dios?
Cuentan que Benedicto XVI parece decidido a poner coto a la profusión de apariciones marianas, ritos pseudo mágicos y curaciones aparentemente inexplicables que se atribuyen a la intercesión de la Virgen y los santos. Según escribe Íñigo Domínguez -al que hay que tener en cuenta como el futuro, ya el presente, de la información religiosa en Roma- este Papa, como ya hiciera de cardenal, sostiene que "Cristo no es médico", y que "ninguna aparición es indispensable para la fe, la revelación terminó con Jesucristo". Por ello, quiere un máximo control de este tipo de cuestiones.
Y llueven balas, y muerte, y destrucción. Y una guerra injusta, en la que los únicos que tienen razón son los muertos, los niños, los mutilados... Cruz Roja ha roto, por primera vez en su historia, su neutralidad, y acusa a Israel de incumplir la Convención de Ginebra, mientras la ONU se retira de Gaza. Y las tres horas de "tregua" no sirven ni siquiera para poder enterrar a los muertos. Triste Navidad ortodoxa en Belén, como triste fue el fin de año, y sigue siendo, para todos. Israel debe reflexionar. Precisamente ellos, que tanto han sufrido, y que son el Estado democrático, deberían saber que la victoria por aplastamiento del contrario es una rotunda derrota. De los valores que se dicen defender. Tampoco caigamos en el error de comparar épocas históricas, catástrofes humanitarias o depravaciones de la Humanidad. Nada es comparable al Holocausto. Pero los que mueren quedan desgarrados de por vida y manchan la Tierra Santa con su sangre también son irrepetibles. Una mancha de odio y resentimiento que, lamentablemente, lleva demasiados años cayendo sobre Israel y Palestina, sobre Líbano, sobre los lugares por los que caminó el Crucificado. Y que tardará en borarse, por mucho que llueva -esta vez agua, tiempo, locura...- sobre Gaza.
¿Seremos capaces de pararlo?
baronrampante@hotmail.es
El Papa celebra con los kikos el 40 aniversario de la fundación del Camino Neocatecumenal. Y lo hará en la Basílica de San Pedro, con todos los fastos propios de un acontecimiento semejante. Cuarenta años desde que Kiko Argüello iniciara, junto a Carmen Hernández, el Camino Neocatecumenal, que hoy supone una de las realidades más numerosas -también de las más polémicas- en el seno de la Iglesia católica. La audiencia coincidirá con la vigilia a la festividad del Bautismo de Jesús, y será en sábado por la tarde, las mismas fechas en las que los kikos suelen celebrar sus cultos. Se prevé una asistencia de 25.000 fieles. Lo cual, evidentemente, no deja de ser un éxito para el Camino, y un reconocimiento de Benedicto XVI a la labor de este movimiento apostólico.
Que viene a decir, más o menos, lo mismo que dijimos aquí hace un par de días: que gracias a Dios (y a la democracia) en España existe libertad de expresión, y de conciencia, para creer, y también para no creer. Que nadie debe ser perseguido por causa de sus creencias, sean cuales sean. Incluso el credo en la increencia, por muy paradójico que nos resulte a muchos. Y que esta polémica no deja de ser un bluff interesado, pero que a la vez demuestra cómo, afortunadamente, el debate acerca de la fe sigue estando muy, pero que muy presente en nuestra sociedad.
Hasta hace unos meses, la relación entre Rouco y Cañizares era relativamente estrecha. Aunque los obispos de Madrid y Toledo siempre han mantenido una pugna por el dominio en la Iglesia (véase los casos de Tarancón y Marcelo González), Cañizares parecía esperar “su momento” (es diez años más joven que Rouco) para suceder al cardenal.
Cuando nos vemos envueltos en un vaivén de palabras negativas, que parten de la crisis demoledora que vivimos, no resulta fácil hablar de esperanza, de ilusión, de posibilidades nuevas. Las perspectivas de futuro y de avance de esta humanidad no pueden estancarse. Ahora que un nuevo año se asoma a nuestras vidas, necesitamos reforzar nuestra confianza para hacer posible el milagro del optimismo.
Lo confirmaba esta misma noche Presidencia del Gobierno. José Luis Rodríguez Zapatero recibirá este miércoles, a la una de la tarde, al cardenal de Toledo y nuevo prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Antonio Cañizares. Una visita que dará que hablar, y que de hecho ya está desatando toda serie de rumores.
"Probablemente Dios no existe. Así que deja de preocuparte y disfruta de la vida". Así reza (ejem) el lema que el próximo 12 de enero, Dios mediante (ejem), se verá en dos líneas de autobuses de la Ciudad Condal. Una campaña, promovida por la Unión de Ateos y Librepensadores (UAL), que amenaza con hacerse presente en otras ciudades en las próximas semanas y meses. Probablemente, esta polémica es absurda. Entre otras cosas, porque Dios, exista o no, no debería ser motivo de preocupación. Al menos para los creyentes.
Queridos padres:
Melchor, Gaspar y el que os escribe, Baltasar, flipamos con vosotros. Hemos recibido miles de cartas de vuestros hijos e hijas pidiéndonos todo tipo de juguetes y cacharros. Estáis atiborrando a los niños de cosas superfluas, de regalos inútiles que dejarán abandonados en cualquier rincón en cuanto pase el primer calentón de la novedad. Permitidnos que os recordemos los regalos que realmente necesitan vuestros hijos.
Andrés y sus padres siguen luchando, con fuerza, cabezonería y tesón. Como siempre han sido los mayores, y como está saliendo el enano.De tal palo tal astilla. Van a salir adelante, estoy convencido. Y, si hace falta, a empellones. Ayer experimentó una muy ligera, casi imperceptible mejoría, y sigue en la UCI, sedado, alimentado por sonda y con un montón de cables que, la verdad, asustan bastante. Pero sus padres sonríen cuando salen del box (apenas pueden ver a su hijos dos cuartos de hora al día), y hacen bromas pensando en que el chico va a salir del hospital con media carrera de Medicina hecha. Saben que estáis rezando por ellos, y les parece imposible que tantas personas se ocupen de su pequeño tesoro. Muchas gracias en nombre de ellos. Y en el nuestro. La cosa va para largo, y probablemente haya picos de subidas y bajadas en el estado del campeón, que seguro cumplirá un mes en el hospital. Él sabe que hay muchos que le esperan -que le esperamos- afuera, en la calle, cuando haga sol, para enseñarle a ser un niño, y recordar algunas cosas de cuando nosotros lo éramos. Que no viene mal volverse niño de vez en cuando. Y tener el convencimiento de que las personas hacen cosas porque sí, porque hay mucha gente buena, que dicen aquí en el sur. Como vosotros que leéis y oráis por Andrés el campeón. Y por nosotros.
Jesús y Carina
Se llama Andrés. Apenas tiene 20 días y está luchando, como un campeón, por dar durante muchos años la lata a sus padres. Ingresó en el hospital el pasado 30 de diciembre, y su estado es crítico, aunque anoche, valiente él como nadie, dio un arreón y dijo que aquí se queda. Con nosotros. Hoy va a seguir luchando. Y con él, sus padres, otros dos valientes. Todo va a salir bien, ya lo veréis. Andrés os va a dar la murga durante mucho, mucho tiempo. Con lo luchador que os ha salido, tendrés más quebraderos de cabeza. Benditos quebraderos. Y a vosotros, lectores, parte de nuestra familia como el pequeño campeón de Andrés, os pido que os acordéis de él en estos días. No hace falta que escribáis nada... sólo que lo tengáis ahí, cerquita. Que también a vosotros os dé la lata un rato. Bendita lata.
Jesús y Carina
Así opinan, y así actúan, los responsables de la custodia de Tierra Santa, esos hermanos franciscanos que conocen muy de cerca la triste realidad que viven los palestinos (musulmanes y cristianos, que también los hay entre los habitantes de este rincón del mundo) en Gaza. Comienza un nuevo año, pero para muchos -en Gaza, en Irak, en África, en China, en Cuba, en muchos rincones de nuestra blanca Navidad- las cosas siguen igual. O peor. Y el año nuevo es un nuevo día de vida para muchos, mientras otros pasamos la resaca o el sueño mirando el Concierto de Año Nuevo en Viena o los saltos de esquí. También en Belén, donde la ciudad optó ayer por desconectar la iluminación propia de los días de Navidad, en señal de protesta -y de concienciación- contra la ola de violencia que estos días asola Tierra Santa.
Martes, 29 de mayo
Jesús Bastante
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez