Hace unos minutos ha concluido el funeral por los dos militares españoles fallecidos el pasado domingo en Afganistán, víctimas de un ataque suicida, en el cuartel general de la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportada de Figueirido (Pontevedra). Ha resultado un acto emocionante, el primero que ha tenido que celebrar, muy a su pesar, el nuevo arzobispo castrense, Juan del Río. Y sus palabras han rebosado, una vez más, humanidad y una llamamiento a la unidad y la paz. Paz que, por cierto, se han dado Rajoy y Zapatero, quienes junto a los Príncipes de Asturias, el presidente del Congreso y varios ministros, han asistido al funeral.
"Los dos soldados fueron valientes de España. Han dado sus vidas por la paz y la libertad de allí", que es "nuestra paz y nuestra libertad", recordó Juan del Río, quien ofreció el consuelo "de toda España" a los familiares del brigada Rubén Alonso Ríos y del cabo Andrés Suárez García. Y, al menos hoy, nadie podrá decir que la voz del prelado no era la de la inmensa mayoría de los españoles.
"Ellos, con su muerte, han sembrado y siembran los valores que hacen grande a la Humanidad, los valores de la paz, la libertad, el progreso, la ayuda solidaria. La paz de allí, la libertad de allí por la que ellos han dado la vida, es nuestra paz y nuestra libertad", ha aseverado Del Río.
El castrense se ha dirigido a los familiares y amigos de los dos militares al asegurar que "nos sentimos invadidos por la impotencia hacia el terror, la violencia" porque "cuando se siembra ayuda humanitaria, valores democráticos, libertad y paz, si todo eso es bueno para la sociedad, ¿cómo recibir esta recompensa?". "Hoy aquí, en Galicia, todo el mundo os quiere consolar", ha subrayado Del Río, quien ha añadido que "hombres y mujeres de buena voluntad queremos daros lo mejor que tenemos, el sentimiento, la cercanía, el afecto".
"Descansen estos buenos soldados de España y que Dios los siente en la mesa de los justos", ha concluido. Descansen en paz.
baronrampante@hotmail.es
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No me gusto demasiado la homilia del castrense,juan del rio.Me sonó vacua y acomodaticia.Quiza me equivoque,pero parece que el nuevo castrense le gusta alagar el oido al poder,psra disfrutar el mismo de algunas prebendas.....Una pena.Much democracia,libertad y progreso....veremos que tal ejerce el su ministerio y si pondra en practica lo que predica,en especial con sus subordinados.
Parte del problema es haber ido a la guerra (sí, "a la guerra", con todas las letras) sin haber preparado siguiera a la gente para eso.
La realidad es que nuestras tropas se encuentran en una nación guerrera considerada entre las más feroces de la historia, que encima está fanatizada por los talibanes. Cuanto antes asumamos esto todos (empezando por los políticos) mejor será.
Reservo las últimas palabras para los soldados muertos: descansen en paz, como todos aquellos que dieron su vida en cumplimiento del deber.
Sí, por la paz..., en la guerra. Una guerra para la que nuestros soldados no están suficientemente equipados. Los politicastros a quienes halaga con sus palabras el Arzobispo castrense llevan blindajes mejores en sus impresionantes cochazos de lujo que los "blindados" de cartón de nuestros soldados. Este pequeño detalle se le ha olvidado al castrense. Se ve que aún aspira a más. ¡Qué poca humanidad, qué poco tacto, qué poca sensibilidad y qué ambicioso!Poco evangélico, Sr del Río. Esto requiere cambios.
Domingo, 19 de febrero
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Asoc. Humanismo sin Credos
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