Recién llegado de tierras granadinas -gracias al centenar de personas que, aun coincidiendo con el Juventus vs Real Madrid, nos eligieron-, os ofrezco esta información procedente de Zenit, y que habla del Sínodo y de las repercusiones ecuménicas que podría traer consigo. Un camino largo, pero que a diferencia de lo que opinan otros, ya está dando -y seguirá haciéndolo- buenos frutos.
La Biblia es el principal instrumento del diálogo ecuménico, ha explicado el cardenal Walter Kasper en una intervención que ha entregado por escrito al Sínodo de los Obispos sobre la Palabra de Dios.
El presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, en el resumen del texto, distribuido este miércoles por la secretaría general de la asamblea, presenta también la meditación de la Palabra de Dios, la "Lectio Divina" método ecuménico privilegiado.
"A pesar de todas las tristes divisiones en la historia de la Iglesia, la Palabra de Dios, de la que se da testimonio sobre todo en la Sagrada Escritura, sigue siendo una herencia común", comienza reconociendo el purpurado alemán.
"No hay nada que una más a las iglesias y comunidades cristianas como lo hace la Biblia", explica en el texto.
"Ella es realmente el vínculo ecuménico por excelencia --subraya--. Por esta razón, la Biblia es la base del diálogo ecuménico y el instrumento principal del diálogo ecuménico, tanto en su aspecto doctrinal como en el espiritual y pastoral".
"La 'Lectio Divina' común es, por lo tanto, el método ecuménico privilegiado".
El cardenal constata que en las últimas décadas, este diálogo ha dado muchos frutos positivos.
"Como cristianos no podemos ver sólo los abusos. Antes tenemos que estar agradecidos por todo lo que el Espíritu de Dios ha realizado para una reconciliación de los cristianos, que no es poco", indica.
"Estamos agradecidos por ello y fomentamos la obra ecuménica, que según el Concilio Vaticano II, es un impulso del Espíritu y - como esperamos - el astillero de la Iglesia del futuro", concluye.
baronrampante@hotmail.es
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Tobias: tal vez me equivoque pero... ¿estás diciendo que la única manera de arreglar este asunto es iniciar otra Guerra de los Treinta Años? Porque eso es lo que parece desprenderse de tus palabras.
Jesús, yo estoy a favor de profundizar el diálogo y de avanzar en el ecumenismo de la oración y de la defensa de valores comunes. Pero hay disferencias insalvables, que afectan a la misma esencia del ser católico u ortodoxo y el ser protestante. Y esas no van a desaparecer nunca. Mientras eso no se reconozca y se asuma, nos estaremos engañando a nosotros mismos.
Tobías: no es sólo la Biblia, pero sí fundamentalmente la Biblia. Como siempre, depende de cuál sea el objetivo principal: si buscamos profundizar en lo que nos acerca, o marcar distancias con lo que nos separa. Ése es el verdadero diálogo ecuménico, mucho más importante -en mi opinión, claro está- que la vuelta a la unidad de todos en torno a Roma. Eso no se va a producir, al menos con los protestantes en el medio plazo. Pero el ecumenismo de vida es lo que nos estamos jugando. Y más aún en esta sociedad.
Abrazos
Para Tobías: desgraciadamente, tienes razón respecto a los protestantes. Esos "malditos herejes" (con perdón) parecen incapaces de colaborar. Pero debo decirte que las cosas son bastante diferentes respecto a la mayoría de patriarcados ortodoxos. En cuanto a los anglicanos, el gran obstáculo es la ordenación de mujeres y homosexuales (cosa que está trayendoles ya bastantes problemas internos, por otra parte). No parece esperanza remota que podamos cerrar esos cismas. Creo que en Zenit se refieren a eso.
Malo sería que el jefe del negociado ecuménico dijera que no hay nada que hacer. Pero buena parte del sínodo se la ha pasado diciendo que la Palabra de Dios no es sólo la Biblia. Lo cual refleja bien a las claras cuál es la postura católica.
Ahora que le pregunten a los protestantes qué opinan de eso.
¿Y...? Bonitas palabras, sí, pero ¿qué más?
Martes, 29 de mayo
Jesús Bastante
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez