El barón rampante

La familia NO está en crisis

04.10.08 | 09:38. Archivado en Sociedad, Educación, encuentros
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Este fin de semana se celebran dos congresos sobre la familia, uno seglar y otro diocesano, en la Comunidad de Madrid. El primero, organizado por el Gobierno regional y el Ayuntamiento de San Agustín de Guadalix; el segundo, por el Obispado de Alcalá. Los dos, con el objetivo de dilucidar si la familia está en crisis en España. Quien esto escribe tendrá la oportunidad de dar su opinión esta tarde en el primero de los simposios. Pero ya se la adelanto: la familia NO está en crisis. Ni mucho menos. Releyendo el contenido de mi ponencia, he pensado que sería interesante ofrecerles un bosquejo de la misma.

En mi opinión, nunca como ahora la institución familiar ha estado tan presente en las iniciativas políticas, los medios de comunicación y, en definitiva, en la tan manida "agenda" del país. Lo que sucede es que, hoy por hoy, no se puede hablar de un único modelo de familia. Sí de un modelo mayoritario, por el que yo apuesto, de una relación hombre-mujer, con vocación de permanencia y orientada a la vida, y que trate de vivir y proponer una serie de valores, por otra parte incrustados en la sociedad: el respeto, la libertad, la paz, la buena educación. Para este cometido, la fe me sirve como un don. Me sirve a mí y sin ella yo estaría cojo... pero no hay que obviar que haya gente a la que no le valga. O crea no valerle.

Existen otros modelos de familia, y no me refiero sólo a las uniones gay. También a las familias monoparentales, a los hijos con cuatro "padres", a los viudos y huérfanos, a parejas de hecho heterosexuales, a familias rotas por separaciones, divorcios, delitos, cárcel, droga... Algunas situaciones, evidentemente, son perniciosas para la sociedad. Otras, en cambio, no. Son opciones.

En mi opinión, urgen mayores políticas en favor de la familia, de la conciliación de la vida laboral con la familiar, de la apuesta por la vida, el cuidado de los enfermos... Pero también, desde el punto de vista de las familias cristianas -y de los grupos que dicen representarlas-, es imprescindible que se acepte que la mal llamada "familia tradicional" no es la única. Nosotros, los cristianos, tenemos todo el derecho del mundo -casi diría que la obligación- de proponer nuestro modelo al mundo. Pero también de dejar que otros lo propongan.

Necesitamos respuestas en positivo. Nadie debería defender las bondades de su modelo de vida sobre la base de criticar las maldades de otros modelos. Sobre todo, si esas maldades son subjetivas. El hecho de que dos personas del mismo sexo se casen, u otras decidan vivir juntas sin pasar por el altar -o el Juzgado- no supone un ataque a la familia ni a sus valores.

Yo estoy convencido que el modelo de familia cristiana -el evangélico, no el de los discursos del pasado 30 de diciembre- es válido, y necesario, para esta sociedad. Y creo que debemos apostar por crear un entorno en el que nuestro estilo de vida sea respetado. Pero también -y en algunos momentos, sobre todo- luchar para que se respeten los derechos de los otros, siempre y cuando ese respeto no infrinja la ley.

La familia es una escuela de valores para la vida, de valores positivos, que nos ayudan a vivir y a crecer. No pueden ser guettos ni fuentes de insolidaridad. En la familia nos movemos, y através de ella conocemos el mundo, aprendemos valores, recibimos la fe y la experiencia. Y nuestros hijos deben saber que existen otras realidades, y que hay que respetarlas, se compartan o no.

PD: ésto no es más que una "tormenta de ideas". Pronto les ofreceré el contenido íntegro de la ponencia.

baronrampante@hotmail.es

5 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por enrique 04.10.08 | 20:12

    Discrepo con la mayor parte de lo que cuentas en estas líneas. En una sociedad donde es frecuente la infidelidad - y no pasa nada - los sucesivos matrimonios de una persona - y no pasa nada - y donde cada vea hay más crios que son tratados como pelotas de ping-pong entre sus padres creo que hay una crisis familiar grave. El ideal de familia cristiana es un hombre y una mujer unidos para siempre y abiertos a la vida. Lo de unirse para siempre hoy es un perfecto cachondeo, y lo de abiertos a la vida, ocupa el tercer o cuarto lugar ... Si a eso unimos que nuestros mayores parece que cada vez estorba más y que se considera un derecho el tener hijos solo si son sanos y cuando convenga, que quieres que te diga. La realidad no es precisamente proclive a la familia cristiana.

  • Comentario por José Gil Llorca 04.10.08 | 17:01

    Es un grave error confundir la familia cristiana con un modelo de familia entre diversos modelos de familia posibles. No hay propiamente un modelo de familia cristiana. Lo que denominamos como familia cristiana no es otra cosa sino la familia como ha salido del proyecto originario de Dios: la alianza de amor indisoluble entre un hombre y una mujer abierta a la generación y educación de los hijos. Y lo que atenta contra dicho proyecto (divorcio, uniones homosexuales, adulterio, etc.) no son sino factores que destruyen a la familia.

  • Comentario por Antonio 04.10.08 | 12:46

    Absolutamente de acuerdo desde la primera hasta la última letra. Refleja mejor lo que pienso que si lo hubiera escrito yo mismo, con la ventaja de estar mucho mejor redactado. Este sí que es el testimonio de un cristiano que no solo reivindica la exigible libertad para sí mismo, sino para todos.


  • Comentario por Hermenegildo 04.10.08 | 11:41

    Respecto de los otros "modelos" de familia, creo que fue muy acertada la comparación de la Conferencia Episcopal: la introducción de moneda falsa en el mercado devalúa la moneda auténtica.

  • Comentario por Sugerencia 04.10.08 | 11:31

    Existe un sólo modelo de familia. El resto son anomalías o circustancias.

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