El presidente de Confer, Alejandro Fernández Barrajón, entra desde hace cierto tiempo en el ránking de hombres de fe más vilipendiados de este país, casi al nivel de Manuel de Castro y algo por debajo del Nuncio y los cardenales de Barcelona o Sevilla. "Pues vaya una gracia", podrán decir algunos. Una bendición del cielo, pensamos otros, trayendo a colación el famoso dicho quijotesco: Ladran, luego cabalgamos. Sin embargo, este mercedario continúa, paciente, el servicio en la difícil tesitura en la que se encuentran los religiosos de nuestro país. Fieles a su vocación, acosados dentro de la propia Iglesia, encajan a la perfección en aquellos que habrían de ser, según palabras de Jesús, "semilla de contradicción" a los ojos del mundo.
Ayer, el presidente de Confer inauguraba el curso pastoral con una sentida homilía, en la que marcó los retos de Confer de cara a este curso. Muy en la línea de lo abordado por Benedicto XVI en su reciente -y exitosa- visita a Francia, por otro lado. "Salimos al encuentro de todos con las actitudes de Jesús". Un buen eslogan, una magnífica realidad en los miles de misioneros, religiosos de enseñanza, sanitarios y vida consagrada de nuestro país.
"Esto nos exige ponernos en camino y abandonar nuestras mentalidades estancadas para hacer desplazamientos afectivos e ideológicos que nos hagan encontradizos y disponibles. La vida consagrada española necesita, hoy como nunca, hacerse itinerante", sin dejar de estar donde siempre ha estado: en el mundo. Y con los pobres. "Desde Confer -continuó Barrajón- queremos acompañar, animar y servir a esa porción del pueblo de Dios que se empeña en vivir cercana y comprometida con las pobrezas, sintiéndose vida consagrada y bendecida".
Sin temor. "No tenemos miedo a los grandes desafíos que esta modernidad se empeña en ponernos delante. La vida consagrada es experta en atravesar desiertos y torrentes con los ojos fijos en Aquel que es cimiento de nuestra esperanza. La pasión por Jesucristo nos convoca y nos lanza a la vida". Un camino que los religiosos quieren "hacer en comunión" con todo el pueblo de Dios, "con los laicos y los pastores, sobre todo ahora que no faltan intentos para separarnos y enfrentarnos en medio de la sociedad, a propósito de temas tan actuales como la Educación para la Ciudadanía o el aborto".
¿Cuál es la actitud de los religiosos ante estos desafíos? La respuesta, clara como el agua. "CONFER apuesta decididamente por la vida en todas sus etapas, desde su concepción hasta su muerte natural, y quiere caminar de la mano de FERE, en lo que se refiere a la educación y sus valores. La larga experiencia de la Escuela Católica y los éxitos indiscutibles conseguidos en los últimos cincuenta años nos aseguran un caminar decidido desde la escucha y el diálogo".
Unidad. Los religiosos son expertos en esa unidad, que se va plasmando incluso en los momentos de mayor dificultad vocacional. Porque lo importante, más allá del carisma, es el Evangelio, los pobres y la creación del Reino, no las cuotas. "En medio de la valiosa pluralidad que conforma nuestro estilo de vida vamos percibiendo un horizonte común compartido al que no queremos renunciar", culminó Barrajón.
Todo ello, sin miedo al presente, y apostando hacia el futuro. "Somos conscientes de que hay una vida consagrada que languidece, como ha sucedido siempre en la historia. Y somos conscientes también de que hay una nueva vida consagrada que emerge, buscando su lugar, cuyos indicios ya percibimos y acompañamos, que está logrando convocarnos a todos al discernimiento y al encuentro más allá de nuestras propias congregaciones. Se abre paso una vida consagrada más evangélica, más libre, más adulta, que no se apoyará en su fuerza ni en sus números, sino únicamente en el Espíritu que es su Señor". Pues eso.
Algo que ya se hace posible en Confer. "Inaugurar un nuevo curso en CONFER significa, pues, abrir puertas y ventanas para que sea posible el encuentro con todos. En esta casa se respira ya una nueva manera de ser y de hacer, sin grandes pretensiones grandilocuentes pero con la firmeza y el aplomo que nos dan nuestras convicciones firmemente compartidas. Queremos ser como nosotros queremos ser y no como otros, fuera de nosotros, quieren que seamos". Y a fuerza que lo logran.
La tarea se presenta complicada. Pero, al menos en esta bitácora, no dudamos de que los religiosos, con la coordinación de Confer -sea quien sea su presidente, lo hemos visto con Lecea o Zabala-, sabrán seguir encontrando su sitio. En la sociedad y en la Iglesia. Un lugar que nadie les podrá arrebatar. Aunque lo intenten. Aunque les metan en el ránking. Ánimo. Hace falta ESTA vida religiosa.
baronrampante@hotmail.es
Los comentarios para este post están cerrados.
¿Se puede saber cuales son los exitos de la CONFER en los ultimos 40 años?, aparte de generaciones enteras, totalmente descristianizadas, pese a ser educadas en sus colegios, que los religiosos españoles ya no sean una referencia para los catolicos del mundo o que haya un total desencuentro entre los obispos y los religiosos, si eso son exitos, que venga Dios y lo vea.
Encima este mercedario, se empeña en seguir por caminos que ya han demostrado su fracaso, arrastrando al resto de los religiosos, menos mal que no todas las congregaciones siguen por ahi. Lo de la pobreza ya me da risa, ya se que no hicieron voto de miseria, pero hay que ver lo bien que viven algunos religiosos que despues hablan de los pobres.
En fin, que sigan recomendando a Boff y Casaldaliga si quieren, pero sus frutos seguiran siendo el que la gente diga: "Que fraile mas majo" o "Que monja mas guay" y a la hora se olvidaran completamente de ellos.
El padre Barrajon siempre me produce la misma impresión: toneladas de retórica vaporosamente progre, lugares comunes con su correspondiente jérga un tanto almibarada, y, sobre todo, una obstinación en negar la evidencia sólo superada por la del Sr. Zapatero -desgracia nacional- ante la crisis económica. La Tradición de la Iglesia nos enseña que hay tiempos de probación, en los que se espera de los fieles (léase, los consagrados), penitencia, ayuno, oración, discernimiento;mucha humildad y búsqueda de la voluntad de Dios. Barrajón parece sugerir otro camino: adaptación, mucha adaptación a los tiempos, y, desde luego, diálogo a raudales...eso sí, no nos dice nunca con quién ni sobre qué. Una pena. Saludos.
Me parece que se abusa aquí de una frase hecha: "ladran, luego cabalgamos". Creo que lo que quiere decir CONFER entra más dentro de otra frase más sabia: "El único que nunca se equivoca es aquel que nunca hace nada". A lo que llama CONFER es a que la Iglesia afronte los retos de la modernidad. Con todo el derecho a equivocarse, como cualquiera. Y seguro que, aunque a veces se equivocará, otras tendrá razón.
Pues harán mucha falta, como dices, blogger, pero no parece que ni tú ni nadie se pirre por imitar su ejemplo (como en otras largas épocas de la larga historia SÍ). Y hasta ellos mismos reconocen --justificándose, claro-- que el dinero y los colegios tal vez, pero los frutos no terminan, no terminan. Por algo será. Y sin frutos, ¿quién los conoce? (al menos de eso avisaba el Señor, pero, je, el Señor... Dónde estén los eslóganes medíaticos...)
El "ladrán,luego cabalgamos" sirve para cualquier organización conocida, sea benemerita o delictiva. Uno esperaba argumentos mejores de personajes tan doctos.
Esta sociedad está llena de hijos medio huérfanos.
Docencia y vivencia:
Enseña
Enséñale a vivir
Enséñale cómo vives
Enséñale dónde vives
y no tendrás un alumno..
tendrás un discípulo.
Por poner un ejemplo: deben abrir las puertas de sus casas o conventos a adolescentes y jóvenes en jornadas y retiros bien organizados. Deben enseñar y hacer partícipes de su forma de vida a los jóvenes, tienen que correr riesgos. Hay que arriesgarse.
Juan Pablo II apostó por los movimientos laicales y los religiosos llegaron a quedarse fuera de juego, en parte también por sus propias crisis internas, su puesta al día. Pero mientras los religiosos van remontando y van viéndose los frutos -aunque limitados-, los movimientos han tocado un techo que ya no rebasan.
Por mucho que se empeñen algunos, la estructura sólida (una estructura de siglos de Iglesia), que ofrecen Órdenes y Congregaciones, no la tienen los movimientos por su propia génesis y naturaleza.
Siempre he pensado que el problema que ellos tenían era adecuar esa estructura a un laicado con el que necesariamente tenían ya que contar. Que hay que trabajar con, para y en el mundo, pero también con, para y en el laicado de la propia casa. Y todo lo demás vendrá por añadidura.
CaminoIriarte... parece que te escuece lo que hagan los demás en su intento de hacer el bien. Si no aciertan, no eres tú su juez. Creo que te vendría bien insultar menos y proponer más. Creo que necesitas una confesión general. Ve a los mercedarios. Calumniar e insultar a hombres de Dios que intentan hacer el bien y anunciar el evangelio, no está bien.
En concreto, en su blog barrajon-barrajon he conocido cuánto puede dar de sí para la causa del buenismo y de la apostasía de los católicos, este mercedario. ¡Qué pena! Y no sólo como presidente de CONFER, sino como párroco o "lider" de la basílica hispanoamericana de la Merced, en la que han hecho y siguen haciendo tanto daño a tantos católicos varios sacerdotes de nombre mercedarios. Ahora que lo pienso, cada vez menos, pues ese barrio tendra hoy escasos niños y jóvenes y matrimonios, mientras que en las parroquias de barrios más alejados van entrando sacerdotes católicos hechos y derechos... aunque sean kikos u opus.
Martes, 29 de mayo
Jesús Bastante
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez