"Cisma" entre los defensores de la objeción ante EpC
13.07.08 @ 12:47:31. Archivado en Educación, nuevos movimientos
Los primeros enfrentamientos entre los sectores más críticos con Educación para la Ciudadanía, que se veían venir dado el carácter personalista de cada uno de estos grupos, ya han comenzado a visibilizarse. Si esta semana la web paginasdigital.es, promovida por Comunión y Liberación, abría un debate sobre la necesidad de la objeción de conciencia per se ante la polémica asignatura -en realidad, se pedía en un artículo "no objetar al conjunto de la asignatura, sino denunciar sus 'adoctrinamientos' concretos"-, la reacción de la plataforma Hazteoir.org (principal valedora de la oposición a esta materia) ha sido, cuando menos, furibunda.
En un rotundo artículo, titulado "Hasta aquí he llegado", el portavoz de Hazteoir y primer objetor ante Ciudadanía en España, Alejandro Campoy, acusa a Comunión y Liberación de mantener "una actitud que ya considero directamente miserable". Y es que el movimiento fundado por Dom Giussani abre las puertas en un debate al diálogo sobre contenidos, que como ya anunciamos en esta bitácora es uno de los principales objetivos de futuro en las relaciones Iglesia-Gobierno. Tanto es así que los apoyos a la objeción de conciencia en el seno del Episcopado cada vez son más matizados.
Pues bien: Alejandro Campoy habla en su artículo de la "endogamia y sectarismo en torno a sí mismos que les impone la necesidad del proselitismo" en CL, a quienes acusa de "buscar como sea adeptos a su comunidad, del mostrarse y desmarcarse como 'otra cosa' dentro de la inmensa riqueza eclesial existente. Y ya está bien".
"Nos encontramos con pronunciamientos que nos tachan a los objetores de ilusos, superficiales que creemos que con evitar la EpC y conseguir que nuestros hijos estudien religión ya les hemos puesto a salvo de esa revolución cultural. Cuando leí tal cosa sentí como si una bofetada me despertara respecto a lo que realmente están haciendo en Comunión y Liberación", recalca el portavoz de Hazteoir. "¿De verdad nos toman por imbéciles?", añade, para posteriormente lanzar algunas lindezas contra varios de los proyectos de este movimiento, como los happenings o la función de Ediciones Encuentro. "Nadie les ha pedido nada, nadie les ha pedido que tomen esa misma postura, por lo que lo único que deberíamos esperar los demás sería un respetuoso silencio y un dejar de estorbar por su parte".
"Ya sólo nos queda rogar e implorar -concluye el artículo de Campoy- a los que una vez creímos que serían nuestros compañeros de viaje que, simplemente, se callen y nos dejen en paz". Las aguas, como vemos, andan muy, pero que muy turbias.
Éste es el contenido íntegro del artículo de Campoy en Hazteoir.org:
Me declaro católico, y como tal, me siento parte de un gran cuerpo formado por todos los que compartimos esa misma fe. La enorme diversidad y riqueza de caminos dentro de esa “ecclesía”, esa gran asamblea en la que la unidad viene dada precisamente por la Persona en torno a la cual se articula nuestra fe, no es sino motivo de alegría y esperanza al ver cómo para cualquier persona existe un camino dentro de esa misma Iglesia.
Y sin embargo, como seres humanos que somos, experimentamos las mismas miserias que cualquier otra institución social de origen humano: no estamos libres ni de las facciones, los sectarismos, las rivalidades e incluso los enfrentamientos internos. La prudencia más elemental aconsejaría dejar a cada cual seguir su camino sin detenerse a observar, criticar, juzgar o valorar lo que haga o deje de hacer el vecino. Y sin embargo, una y otra vez caemos en la misma tentación.
Viene esto a cuento de la postura sostenida en el tiempo por el movimiento Comunión y Liberación respecto a los que hemos optado por la objeción de conciencia a la asignatura Educación para la Ciudadanía. Y todo tiene un límite, y personalmente hasta aquí he llegado. Tengo excelentes amigos en este magnífico movimiento eclesial, pero su postura corporativa en este asunto ha llegado a causarme desde el dolor inicial por la incomprensión y la insolidaridad, hasta la irritación presente por una actitud que ya considero directamente miserable.
No parece sino que Comunión y Liberación esté deseando significarse y diferenciarse, probablemente aquejada del mismo mal que suele afectar a todos los grandes movimientos eclesiales: una endogamia y sectarismo en torno a sí mismos que les impone la necesidad del proselitismo, del buscar como sea adeptos a su comunidad, del mostrarse y desmarcarse como “otra cosa” dentro de la inmensa riqueza eclesial existente. Y ya está bien.
Son muy conscientes ellos de que lo que aquí está en juego es la imposición de toda una cosmovisión, de una “hegemonía”, como la llamó Gramsci, a traves de la cultura y todos los ámbitos del espacio público, de un tamiz ideológico que impregne a toda la sociedad hasta en los últimos recovecos de la privacidad. Son muy conscientes de que lo que está en marcha desde hace tiempo es una revolución cultural no sólo en España, sino en todo el ámbito europeo. Y ellos trabajan también por hacer frente a esa nueva forma de dominación y posesión de las conciencias.
¿Acaso andamos los demás criticando y cuestionando sus métodos, sus escuelas de comunidad, sus “happenings” y toda la gran labor que vienen realizando?. Ni se nos pasaría por la cabeza. Y en cambio nos encontramos con pronunciamientos que nos tachan a los objetores de ilusos, superficiales que creemos que con evitar la EpC y conseguir que nuestros hijos estudien religión ya les hemos puesto a salvo de esa revolución cultural. Cuando leí tal cosa sentí como si una bofetada me despertara respecto a lo que realmente están haciendo en Comunión y Liberación.
¿De verdad nos toman por imbéciles? ¿Es tal su deseo de significarse y mostrarse ante la sociedad como los “cristianos serios”, los únicos que saben utilizar el rigor intelectual, los que realmente son capaces de establecer un auténtico y fructífero diálogo entre fe y razón, los que tienen la exclusividad de la presencia en el mundo de la cultura?. ¡Ya está bién!. Los objetores somos los primeros conscientes de que la formación de nuestros hijos pasa por que podamos ofrecerles una fe viva, encarnada en experiencias concretas, a través de personas concretas y en comunidad, y nos dejamos la vida en ello.
¿A qué ese afán de hacer juicios de valor facilones y terriblemente injustos sobre nosostros? ¿Por qué ese estéril debate sobre el camino que hemos emprendido los que no somos sino sus hermanos en la fe? ¿A cuento de qué ese contínuo afan por llenar de piedrecitas nuestro camino en un tema muy concreto y puntual?. Bien sea a traves de sus webs, de su presencia en ciertos medios de comunicación, o a través de sus “Ediciones Encuentro”, nos encontramos por su parte con un contínuo cuestionamiento a nuestra toma de postura. Nadie les ha pedido nada, nadie les ha pedido que tomen esa misma postura, por lo que lo único que deberíamos esperar los demás sería un respetuoso silencio y un dejar de estorbar por su parte. Se trata simplemente de que nos dejen en paz y sigan con su excelente labor.
Pero no. Artículos, publicaciones, recurso a autoridades a las que se supone inconstestables (aún recuerdo su apelación a Rocco Buttiglione como autoridad inapelable para justificar su “SI” en el referéndum sobre el Tratado Constitucional Europeo, tema en el que Comunión y Liberación se columpió olímpicamente, sólo por ese estúpido afán de “diferenciarse” y “aparecer de aquella manera” ante el conjunto de la sociedad), argumentos plagados de tecnicismos y retórica academicista, todo ello para defender que la objeción de conciencia a la EpC NO es la vía que hay que adoptar. No, al parecer lo que hay que hacer es lo que ellos digan. ¡Y ya está bién!.
La última perla que nos dedican, por supuesto en boca de otra “autoridad incontestable”, es que sólo se pueden recurrir los contenidos concretos de la asignatura. Una especie de locura y ejercicio de ciencia-ficción que sólo demuestra un patetismo en la defensa de una posición decidida “a priori” que es la gota que colma el vaso. Bien, pues yo objeto a un contenido concreto muy simple y fácil de entender: se trata de una frasecita que está en el Real Decreto por el que se establecen la Enseñanzas Mínimas en la Educación Secundaria Obligatoria:
“… que se practique la participación, la aceptación de la pluralidad y la valoración de la diversidad que ayuden a los alumnos (y alumnas, claro) a construirse una conciencia moral y cívica acorde con las sociedades democráticas, plurales, complejas y cambiantes en las que vivimos.”
¿No es suficientemente concreto?. Pues si no lo es, lo menos que desearía es que me dejen en paz mis hermanos en la fe. Somos perfectamente conscientes de que esa “conciencia moral acorde con… las pretensiones totalitarias de un gobierno completamente ideologizado” se impone de hecho por un sinfín de vias distintas: los medios de comunicación, la moda, el ocio, el lenguaje, la tecnología, etc. Somos perfectamente conscientes también de que todos los rincones del sistema educativo están infiltrados y tomados por los agentes de esta “revolución cultural” en marcha: los servicios de inspección educativa, los equipos directivos, los consejos escolares, los departamentos de orientación, las juntas directivas de las asociaciones de padres de los centros públicos, los sindicatos, una innumerable legión de “agentes sociales”… Somos conscientes de que como padres tenemos que estar presentes nosotros también en esos ámbitos. Pero, además de todo ello y de forma complementaria, no excluyente, somos conscientes también de que tenemos que defender nuestros derechos en los tribunales.
Y en este empeño, ya sólo nos queda rogar e implorar a los que una vez creímos que serían nuestros compañeros de viaje que, simplemente, se callen y nos dejen en paz.
baronrampante@hotmail.es
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Mas claro imposible: CL, kikos, OPusinos, Focolares, Carsimáticos, los de Cristo Rey esos: todas sects y bien peligrosas.
En todo caso, si usted no quiere seguir mezclando a hazteoir.org, con esta polémica, no sé por qué sigue colgado en la portada de su web el artículo de Arsuaga sobre mí.
Un saludo
PD: ¿o me está diciendo que Campoy no es portavoz de Hazteoir.org? En cuyo caso, informaremos de ello
En su entrada:
http://blogs.periodistadigital.com/elbaronrampante.php/2008/07/14/puntualizaciones-de-alejandro-campoy
Incluye el escrito de rectificación que le ha enviado Alejandro Campoy, al que le vuelve a calificar de "Portavoz de HazteOir.org". Pero vamos a ver: Alejandro Campoy escribe a título personal, como se lo ha demostrado. No es portavoz de HO.
1ª) Al hablar de "cisma", confunde su deseo (la división del movimiento objetor) con la realidad... El inconsciente le ha jugado una mala pasada.
2ª) No necesita clases de EpC (tiene acreditado en sus artículos saberse al dedillo el "credo" zapateriano), pero sí de Lengua Española y, pese a ser su actividad profesional, también de periodismo. No le encuentro otra explicación a su incapacidad para discernir que un artículo de opinión, publicado en un blog personal y además escrito en primera persona del singular, supone la expresión "a título personal" de las ideas de su autor.
Vale que me confirman que sí que Vd es el primer padre objetor.
Pienso que es poco razonable esta oposicion a un movimiento de la Iglesia, cuyo objeto es caminar, y por eso es de la Iglesia, en el amor a Jesucristo y a la misma.
La opinion frente a esa educacion de ese señor, ya digo, es una opinion, que si esta hecha de buena fe, sera para crecer en ser personas mas humanas, ni mas ni menos.
Los de mas comentarios tachando a la Iglesia de tal y de cual, son absurdos, y creo que sobran, es lo mas justo.
Un fuerte abrazo.
Lo demás son ganas de enredar de Bastante.
Y todo tiene un límite, y personalmente hasta aquí he llegado
Nada más, por ahora.
Lo demás son ganas de enredar de Bastante.
Sr. Bastante: en breve recibirá usted un escrito de rectificación en ejercicio de mi derecho que espero que atienda.
Reciba un cordial saludo.
Muchas gracias.
Ignacio Arsuaga
Presidente de HazteOir.org
n. del blogger: estimado Ignacio, queda aquiles constancia de tu queja. aunque el blog del portavoz de hazteoir esté alojado en la web oficial, y él no aclare que habla a título personal. un saludo, y gracias
"Conviértanseme" y depués podremos hablar del cristianismo, RENGAOS.
LOVE
EL protagonismo lo tienen porque tienen algunos Obispos y a Rouco le gustan, pero nada más.
Van a lo suyo de una manera terrible y ademas siempre ha sido asi.
Ya sé que resulta extraño que sean los padres los que dirijamos algo en este país pero !YA ERA HORA!.
Un saludo muy cordial.
El problema de Comunión y Liberación, es que es una institución algo ajena a la realidad española. Demasiado italiana, y claro no es lo mismo la izquierda italina, que la española. Están acostumbrados a enfrentarse con corderos, no con lobos.
Además CL, está muy infiltrada por el bodrio-progresismo eclesial, todos los que se cargaron la Acción Católica en España están hoy con CL.
!Que se vuelvan a Italia!
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Jesús Bastante
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