Ayer, durante una tertulia literaria, me ví en la obligación de defender, pese a sus múltiples sombras, la labor de la Iglesia -institución y pueblo de Dios- como vertebradora de los valores de una sociedad que, a lo largo de los siglos, ha conformado la cultura y la vida de Occidente. Con muchas luces y muchas sombras. Mis interlocutores, personas muy formadas, inteligentes, sensibles y constructoras de puentes, echaban pestes de la Iglesia. Porque la entendían, como lamentablemente la entiende la mayor parte del mundo civilizado, como una institución anquilosada, autorreferencial, demasiado centrada en la condena y en la advertencia del pecado, y en la obligatoriedad de seguir un camino estrecho, con multitud de normas, castigos, preguntas unilaterales y respuestas uniformes. Una Iglesia rica y poderosa, oscura y sin sintonía con el mundo actual.
Hace justo dos meses, el Espíritu sopló. Y salió Bergoglio. A las ocho de la tarde, después del anuncio del protodiácono Tauran, apareció en el balcón de las bendiciones el nuevo Obispo de Roma. Sin atributos ni oropeles, inclinándose ante el pueblo, pidiendo su bendición. Dos meses de la "primavera" de Francisco, el primer Papa jesuita, el primer papa latinoamericano, quien se puso el nombre del santo de Asís para recordarnos que es preciso "una Iglesia pobre y para los pobres".
El todavía cardenal de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio María Rouco, quiere dejarlo todo atado. La estrategia ha fallado, ha estallado más bien, tras la designación de Jorge Mario Bergoglio como Obispo de Roma. Adiós a los planes de llegar a los 80 años al frente de Añastro y de Bailén. Y, sin embargo, el cardenal pretende perpetuar su estilo en la Iglesia española. No le queda tiempo. Por ello, quiere adelantar las elecciones.
Esta tarde, los compañeros de la revista 21 (Antes Reinado Social) celebran su 95 aniversario. No es una cifra redonda, pero sí absolutamente respetable. Y más teniendo en cuenta la apuesta de esta publicación mensual, una de mis primeras "casas" profesionales: una revista cristiana, pero no religiosa. Como la vida misma. Como el propio Evangelio, encarnado en todas y cada una de las realidades del ser humano. 21 es un ejemplo de periodismo, de ése que cambia las cosas, o que lucha para que no nos estanquemos en comodidades y tibiezas. Que entiende el mensaje de Jesús como una apuesta por una sociedad mejor, por una Iglesia más amplia e incluyente, que salga de los muros de las parroquias, los conventos y los palacios y esté presente en la ecología, la empresa, la literatura, la gastronomía, el cine, la música, las artes...
Benedicto XVI está de nuevo en el Vaticano. Como anunciamos, Francisco estaba allí, esperándole. "Bienvenido", le dijo, y ambos rezaron juntos. No será la última vez en la que se encuentren los dos pontífices, el actual y el emérito. Por primera vez en la historia, dos Papa cohabitarán en el Vaticano. Y, por primera vez, ninguno de ellos viviendo en el Palacio Apostólico. El emérito, en el monasterio Mater Ecclesiae. El actual, en la Casa Santa Marta. Todo un símbolo. Uno más.
Esta vez nos ha tocado de cerca. Todos conocemos amigos, hermanos, vecinos, compañeros... que sufren en primera persona los efectos de la crisis. En realidad, todos lo hacemos, aunque muchos tenemos la inmensa suerte de poder llegar, mal que bien, a fin de mes, y contar con el apoyo de la familia, la gran "empleadora" de los últimos años, el pegamento que aún consigue que la sociedad española no se resquebraje. Ayer conocíamos un dato impactante: por primera vez, en España superábamos los 6 millones de desempleados. Una situación lamentable y para que no encontramos salida, ni más respuestas que más recortes y la sensación de que aunque salgamos de ésta, lo haremos menos libres, menos ricos, menos solidarios.
El primer gran paso en la reforma de la Curia vaticana ha concluido con éxito… y sin que casi nadie se diese cuenta de su alcance. En términos militares se diría que ha sido una «guerra relámpago», al estilo alemán, pero con una operación «stealth» como los «bombarderos invisibles». Francisco ha creado un gabinete mundial de ocho cardenales «para aconsejarle en el gobierno de la Iglesia universal», y está en contacto con ellos desde el 13 de abril con vistas a ultimar, antes de octubre, un plan de reorganización de la Curia romana. Los ocho son personajes de gran peso en sus respectivos continentes y, sobre todo, «espíritus libres», capaces de aconsejar sin miedo y con apertura mental.
A las once de la mañana, el Papa Francisco recibía a Mariano Rajoy en el Vaticano. En un gesto que demuestra la intención de mejorar las relaciones entre España y la Santa Sede. A la misma hora, el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, arremetía en su discurso de la Plenaria contra todo lo que se mueve: los periodistas, la clase política y, especialmente, las legislaciones sobre matrimonio gay, aborto y educación. Con palabras gruesas, que pueden ustedes leer en la portada de Religión Digital.
Como todos ya sabrán a Emilio Pinto le censuraron a poder participar en las Jornadas de pastoral de escuelas católicas de este año 2013. Lo que nadie sabe es que Emilio Pinto había trabajado durante más de un año en esas jornadas. Tanto que para no dejar nada en el tintero escribió unos apuntes de 355 páginas, al que luego transformo en un libro de apuntes titulado: “Navegantes de la fe” (reflexiones de un maestro buscador de tesoros). Con el único fin de que sus alumnos pudieran enriquecerse de todo lo descubierto.
Ahora que se están exhumando los restos del gran Pablo Neruda, para determinar si fue asesinado por la dictadura de Pinochet, no está de más recordar uno de los poemas en el que el hombre de Isla Negra hablaba de Dios. Que ustedes lo disfruten:
Apenas lleva tres semanas en el cargo, y Francisco ya va dejando su impronta. El nuevo "obispo de Roma" (¿se han fijado que todavía no se ha llamado a sí mismo "Santo Padre" o "Sumo Pontífice", y que todos sus gestos, incluida la bendición "Urbi et Orbi" únicamente en italiano, tienden a acentuar su carácter de vicario diocesano?) es lo que apunta: un hombre sencillo, tranquilo, alegre y con las ideas muy claras. Que está descolocando a muchos, y que seguirá haciéndolo.
Dios puede con todo. Está con nosotros. La prueba es que manda a su hijo a la Tierra, y éste muere por todos nosotros. ¡Y resucita! Y sigue vivo, pese a que continuamente, día a día, seguimos matándolos con nuestro egoísmo, nuestra falta de amor, nuestro individualismo. ¡Cristo vive, ha resucitado! Lo hemos cantado en las vigilias de anoche, a voz en grito, abrazados, felices. ¿Y tú? ¿Te atreves a resucitar?
Domingo, 19 de mayo
Jesús Bastante
Josemari Lorenzo Amelibia
Rufo González Pérez
Asoc. Humanismo sin Credos
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo
Andrés Ortíz-Osés
Emma Martínez
Peio Sánchez Rodríguez