La Consecución de la Iluminación en esta Existencia
18.03.06 @ 00:37:08. Archivado en Espiritualidad
Extracto de una carta escrita en 1255 por el monje Kamakura,
a la edad de 34 años.
Querido Jonin:
Si quieres liberarte de de los sufrimientos de nacimiento, y muerte que soportas desde la eternidad y alcanzar sin lugar a dudas la suprema iluminación en esta existencia, debes despertar a la verdad universal que ha existido siempre en la vida de los seres humanos.
La realidad de la vida es la Ley Universal.
Se llama Ley Universal porque explica la relación de mutua compenetración entre la vida y todos los fenómenos.
Esto significa que la vida en todo momento abraza tanto al cuerpo como al espíritu, tanto al yo como al ambiente de todos los seres sensibles, y también los insensibles: las plantas, el cielo y la tierra, hasta las más minúsculas partículas de polvo.
La vida en todo momento invade el universo y es revelada en todos los fenómenos. Quien despierta a esta verdad materializa él mismo esta unión.
Si en cambio piensas que la ley está fuera de ti, entonces no estás abrazando la Ley Universal sino alguna enseñanza imperfecta. Nunca debes buscar enseñanza alguna fuera de ti mismo. El dominio de las enseñanzas no te consolará de los sufrimientos mortales hasta que no percibas la naturaleza de tu propia vida.
Si buscas la Iluminación más allá de ti, cualquier disciplina o buena acción carecerá de significado, del mismo modo que un pobre no podrá ganar jamás ni un céntimo si se limita a contar las riquezas de su vecino, aunque lo hiciera noche y día.
Por esto Mi-Lo afirma:”Si no se percibe la naturaleza de la propia vida, no se puede erradicar el karma malo”.
Esto significa que, hasta que percibas la naturaleza de tu vida, tu práctica será una infinita y dolorosa austeridad.
Ya puedes invocar el nombre de Dios, recitar plegarias o, sencillamente ofrecer flores e incienso, que sólo tus acciones virtuosas, serán la razón de los beneficios y de la suerte en tu vida.
Es con esta convicción que debes poner en práctica tu fe.
Así, el texto de Joymo afirma que en la vida humana debe perseguirse la iluminación de Buda, lo que indica que los comunes mortales pueden alcanzar la budidad, es decir, la Iluminación. Afirma también que si la mente de los hombres es impura también su tierra es impura, pero que si su mente es pura lo es también su tierra. No existen tierras puras o impuras es sí mismas: la única diferencia radica en la maldad o bondad de vuestra mente.
Sirve Tanto para un Buda como para un simple mortal. Cuando una persona es ilusa se le llama simple mortal. Pero una vez iluminada es llamada Buda. Hasta un espejo empañado brillará como una joya si se le lustra. Una mente que ahora está ofuscada por las ilusiones derivadas de la oscuridad innata de la vida, es como un espejo empañado que, una vez lustrado, se aclarará y reflejará la Iluminación de la verdad inmutable.
La mente no puede comprender la misteriosa naturaleza de nuestra vida momento a momento, y las palabras no pueden expresarlo.
La vida es verdaderamente una realidad inaferrable que trasciende tanto las palabras como los conceptos de la existencia de la existencia y de la no existencia. Una vez que hayas comprendido que tu misma vida es la Ley Universal, comprenderás que lo es del mismo modo la vida de los demás; la entidad de nuestra mente, de la cual surgen tanto el bien como el mal, es, en realidad la entidad de esa Ley.
Si posees una profunda fe en esa verdad, seguramente alcanzarás la Iluminación es esta existencia.
Caminar con las Alas
Rinaldo Lampis
Ediciones Luciérnagas
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Enrique Quintana






