
Yû-kage ya
nagare ni hitasu
tonbô no o
夕影や流れにひたすとんぼの尾
Su silueta al atardecer:
La libélula moja su cola
en el agua que fluye
Cuando por primera vez nos topamos con el haiku, nos asaltó una pregunta: “¿Qué podría llegar a contener dentro de sí una de estas brevísimas poesías?” La respuesta fue ampliamente desarrollada en nuestro libro El corazón del haiku, y ahora lo resumimos en una frase: el haiku puede contener lo sagrado según la percepción que de ello tiene el Japón tradicional. El haijin reproduce fielmente el mundo para capturar su principio vital, aquello que lo organiza internamente y lo sostiene. Eso que hace que los seres existan y que actúen según lo que les es propio:
Yû-kage ya
nagare ni hitasu
tonbô no o
夕影や流れにひたすとんぼの尾 SHÔHAKU
Su silueta al atardecer:
La libélula moja su cola
en el agua que fluye
Es simplemente el conocido gesto de la puesta de huevos dentro del agua de una libélula. Este haiku nos muestra simplemente una figura de insecto arqueándose en un arroyo al atardecer. Y, sin embargo, y sin embargo…, nos quedamos mudos de que alguien lo haya dicho, de que eso haya sido mencionado. Como si la sola mención de los eventos supusiera su entrada en la eternidad.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez