El alma del haiku

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04.02.12 | 12:00. Archivado en A2) Autores de haiku, Clásico, haiku de lo sagrado
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Kamo wataru
gekka
roteki no oto mo nashi

鴨渡る月下蘆荻の音もなし  

En silencio los patos salvajes
cruzan el cielo bajo la luna
Las cañas también en silencio

Probablemente, la esencia misma del haiku sea captar la invisible relación entre los seres. Para la mente occidental, el mundo es objetual; es una serie de realidades que existen. Para los orientales, el mundo es relacional, es decir, una continua interacción entre sujetos que son sólo un motivo para la relación. Lo importante para nosotros son los sujetos; y para los orientales, las relaciones. Por eso, los occidentales hemos definido lo divino como un Ser Supremo, un sujeto cósmico, y el oriental –desde el Islam hasta el Extremo Oriente- ha llegado a la conclusión de que “lo sagrado” es una acción que vincula a los seres; que “lo sagrado” es un verbo, no un sujeto.

Las relaciones entre las criaturas son lo que conforma una situación. Sin situación, sin ambiente, sin explicitar los lazos de los seres que estamos observando, no hay haiku; porque no hay realidad. El haiku es una relación entre cosas porque el mundo es una relación entre cosas. Es difícil encontrar para ejemplificar esta importantísima clave del haiku un poema más bello que éste:

Kamo wataru
gekka
roteki no oto mo nashi

鴨渡る月下蘆荻の音もなし   SHÛÔSHI

En silencio los patos salvajes
cruzan el cielo bajo la luna
Las cañas también en silencio

Al haijin no le ha impresionado que unos patos salvajes crucen el cielo y tampoco que lo hagan en silencio, que sería ya de por sí un objeto poético suficiente; lo que le ha conmovido es la respuesta silenciosa de las cañas al silencio de los patos salvajes. Hay un extraño reverberar del silencio del cielo en el silencio de la tierra, o viceversa. Eso sin contar con que el testigo presente, el poeta, también está en silencio. Una relación, por tanto, entre tres criaturas distintas, unos patos, unas cañas y un hombre, cada una de las tres de un género diferente, y sin embargo, con una misma respuesta en ese momento concreto. Tres clases de criaturas obedientes a la existencia y vinculadas por una misma actitud –el silencio- acogidos por un mismo haiku.

6 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Vicente Haya [Blogger] 28.03.08 | 18:02


    No se puede definir a qué sabe el haiku. Sólo se puede paladearlo.

  • Comentario por Gio 27.03.08 | 19:42

    ¿qué es haimi?

    sabemos que se traduce como "sabor a haiku"

    ¿a qué sabe un haiku?

    con mi amigo estábamos debatiendo al respecto, y vemos que es sumamente difícil escribir una definición, o de explicarlo.

    ¿se puede?

  • Comentario por il.balan 08.03.08 | 17:21

    (perdón por agregar este nuevo mensaje, pero he notado que cada post tiene un límite de caracteres)

    de todo lo que se ha expuesto, me parece que el haiku en nuestro idioma ganaría mucho en la medida que lograramos trascender el cliché del 575 para concentrarnos en el "haimi", y este blog es un gran paso. ¡enhorabuena!

  • Comentario por il.balan 08.03.08 | 17:05

    muy de acuerdo contigo, amigo vicente. la brevedad es una cualidad importantisima del haiku. y el haimi, lo es aún más. con "limitación métrica" me refiero al cliché de 5-7-5 que muchas veces no es natural para nuestro idioma.

    En silencio los patos salvajes...(10)
    cruzan el cielo bajo la luna.....(10)
    Las cañas también en silencio....(10)

    este haiku maravilloso que nos compartes tiene 30 silabas castellanas y no por ello deja de ser un haiku. es natural, casi como hablamos. me encanta.

    sin duda el haimi se encuentra más en esa "química de los ingredientes", que en la mera forma. tal vez por eso la indiferencia de los japoneses ;)

  • Comentario por Vicente Haya [Blogger] 07.03.08 | 18:26


    Si por "limitación métrica" entiendes su brevedad creo que es esencial al haiku. Un haiku que exceda de 22 sílabas en castellano apenas podría ser considerado como tal. Pero si entendemos por métrica el 5-7-5 entonces tienes razón: es absurdo limitar el haiku a eso, desde luego en castellano, donde las sílabas son menos significativas al carecer de ideogramas, pero también en japonés. Identificar el haiku a una estrofa es, como ya expuse en "El corazón del haiku" (Ed. Mandala 2002), un lamentable error que no obstante los japoneses no nos corrigen, por esa incomprensible indiferencia que sienten hacia lo que hacen los haijin occidentales. Para empezar, la mitad de los haikus con que podamos encontrarnos no pueden leerse ni traducirse respetando el 5-7-5. Para continuar, hay varias posibilidades poéticas en Japón que tienen 5-7-5 y no son haiku. Y, para concluir, el "haimi" (sabor de haiku) pesa más que ningún otro elemento, incluso más que el kigo (ya que hay haikus sin referenc...

  • Comentario por il.balan 07.03.08 | 18:03

    los seres humanos vivimos cubiertos bajo el manto de la razón.

    caray, últimamente siempre que leo la cantidad de ingredientes que forman parte del haiku en japonés, no puedo más que pensar en la limitante que supone la métrica para el haiku en nuestro idioma.

    muy de acuerdo en que el haiku es el arte de las conexiones invisibles,.

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