
すっぱだかへとんぼとまらうとするか
Suppadaka e tonbô tomarô to suru ka
SANTÔKA
Libélula,
estoy en pelotas,
a ver dónde vas a posarte…
Frente al más elegante hadaka (“Estar desnudo”), suppadaka significaría “Estar en pelotas”. Es, pues, un término más coloquial y gracioso. Santôka, desnudo en la hierba, se ve venir una libélula. Es la primera criatura en mucho tiempo que parece decidida a tocar su cuerpo. El haiku transmite la importancia en la cultura japonesa de la intimidad del cuerpo. Desnudos nos sentimos expuestos. Y en esa situación, a pierna suelta, tirado en la hierba, vulnerable, ve que se dirige una libélula hacia él y que va a posarse… ¿Dónde? Aunque no se dice el sitio exacto, por pudor, es más que claro el lugar que ha escogido la libélula para hacer una parada en su vuelo…
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Gozo con este haiku del monje que deja el hábito... la primera lectura me hizo reír con fuerza dionisíaca y expresiones aristofanescas. Mil perdones.
Jorge
ser o no haijin es irrelevante, lo que importa es el haiku.
si el haiku es haiku, ¿qué más importa?
¿dónde termina el haiku y empieza el haijin? ¿dónde comienza el lector y termina el haiku?
haijin sólo es un "concepto para", como haiku o haimi, o "ku-esía"... en fin.
saludos
Sin dejar de valorar la cuestión de que una mente sencilla y poco condicionada (algo que tampoco es un atributo de la ignorancia) escriba un haiku auténtico, ¿acaso es la ignorancia una conditio sine qua non de la sinceridad y los sentidos?
Me llega a mi correo particular una cuestión de Alfonso Guajardo-Fajardo, que dejo abierta o contestaré si tengo con qué:
Una duda que tengo sobre el Haiku. Resumiendo, la pregunta es la siguiente: cómo llega el haijin a ser haijin. Querría saber si los haijin han reflexionado sobre su propia condición de haijin. Si es así, ¿Cómo consiguen una sincera espontaneidad? Si se ha reflexionado sobre determinados temas, ya se tienen unas bases, unas ideas, un conocimiento. Y si para ser haijin lo que se tiene que hacer es sentir sin razonar, ser parte real del mundo, creo que si se ha pensado y reflexionado de antemano, es imposible entregarse al no pensar y ser sincero con tus sentimientos. Obviar tu propio conocimiento y tu propia persona. El verdadero haijin, el que de verdad realizaría un haiku sincero, sería un ignorante. Y no creo que los haijin lo sean.
En pelotas suena muy vulgar. Si se trata de una expresión popular y cómica, ¿no sería mejor decir "en cueros" o "en cueros vivos"?
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez